20 Motivos para seguir esta temporada NCAA

20 Motivos para seguir esta temporada NCAA

Ponemos veinte, pero bien podíamos haber puesto cincuenta, o cien. Estamos a escasas horas de arrancar la temporada NCAA, y aunque el seguidor habitual de la competición no necesita motivos para seguir estando frente al televisor o ante la pantalla del PC, nunca está de más recordar 20 aspectos esenciales para no perderse en esta nueva temporada de college basketball.

01. ¿Héroe o villano?
El escolta Grayson Allen fue uno de los grandes nombres de la temporada pasada, donde sus continuadas acciones extradeportivas sobre la cancha hizo encender a más de un rival y se ganó la enemistad de medio país, incluso desde su propia afición. Este año -su último año– tendrá un doble trabajo por hacer: demostrar que la careta de villano es historia, centrado ya definitivamente en su juego, y recuperar las sensaciones de su año sophomore, donde con Trevon Duval en la pista podrá dedicarse a lo que mejor sabe hacer: anotar.

02. Los power sophomores
Si hay un conjunto con muchas ganas de ver este curso son los Michigan State Spartans. La clase de 2016 de Tom Izzo fue una auténtica locura a nivel de talento, pero las continuas lesiones de su plantel unida a la inexperiencia de muchos de estos jugadores –puestos en un rol decisivo durante buen tramo de la temporada– acabó con la temporada de los Spartans poco menos que por los suelos. Este año Miles Bridges, Nick Ward, Cassius Winston y Josh Langford serán un auténtico filón, y Michigan State -ahora sí- tendrá motivos para soñar.

03. Un monstruo entre niños
Otro de los conjuntos más completos e interesantes a seguir serán los Arizona Wildcats, donde Sean Miller ha sabido encontrar el balance de talento joven y experiencia con una profundidad de plantilla envidiable. Pero es DeAndre Ayton quien más focos acaparará, ya que su impresionante envergadura (7’6») unido a sus condiciones atléticas, su fuerte ética de trabajo y la facultad para hacer de todo y todo bien… Resulta casi imparable. Un NBA ready que está casi listo para el siguiente nivel.

04. Louisville, terreno hostil
Los Cardinals han sido uno de los conjuntos que más golpes ha sufrido por las investigaciones del FBI: adiós a su AD, despido de una institución como Rick Pitino, recruits que rompen su compromiso, un Brian Bowen señalado en los papeles y que difícilmente debutará… un verano para olvidar. Pese a todo, David Padgett tiene mimbres para hacer de estos Cards un conjunto competitivo, encabezados por Deng Adel, Quentin Snider y V.J. King, pero también debe saber gestionar el factor psicológico por el que el equipo ha tenido que pasar.

05. Tentando a la docilidad
Sobra decir la incansable labor de John Calipari reclutando talento para Kentucky año tras año, y este curso no iba a ser menos. Sin embargo, la falta de un jugador desequilibrante como en otras ediciones pone un poco en duda el éxito de los Wildcats. No dudo del talento de jugadores como Diallo, Knox o Richards, pero se echa en falta un jugador que dé ese paso al frente este año. Y jugadores con ese toque de experiencia y que hagan cohesión de grupo, puestos a pedir.

06. Por la puerta de atrás
Wichita State ha sido uno de los nombres propios del verano con su llegada a la AAC, dando algo más de competitividad a una conferencia a la que muchos aún no catalogan como High-Major. Sin embargo, el fin del verano trajo consigo la mala noticia de las lesiones de sus dos grandes estrellas: Landry Shamet y Markis McDuffie, que por de pronto no podrán participar en las primeras jornadas de competición. Con ambos sanos, son sólidos candidatos a Final Four. Si no regresan al 100%, o en el peor de los casos no debutan esta temporada, estaremos ante un año perdido para ellos.

07. Campeones en segundo plano
North Carolina y Gonzaga disputaron la interesantísima final del año pasado, pero ambos regresan esta temporada sin la vitola de favoritos. Los Tar Heels arrancan con la estúpida baja de Joel Berry, y amparados por la mejora de hombres como Theo Pinson y Luke Maye para ser competitivos. Los Zags, por su parte, deberán confiar en los veteranos Josh Perkins y Johnathan Williams y ver si evolucionan favorablemente sus grandes perlas: Killian Tillie, Rui Hachimura, Zach Norvell y Jacob Larsen.

08. The double-double machine
Con las graduaciones de Caleb Swanigan y nuestro Sebas Saiz, el dominicano Ángel Delgado se postula como uno de los interiores más potentes de toda la liga encabezando a una Seton Hall que promete mucho este curso, junto al gran trabajo de los veteranos Khadeen Carrington, Desi Rodríguez e Ismael Sanogo. Delgado sumó 27 dobles-dobles en 33 partidos la temporada pasada. ¿Batirá el récord este curso?

09. Llega la Daum-manía
El pasado año ya comenzó a asomar como uno de los mayores talentos anotadores del país. Ahora, en su año junior, Mike Daum regresa con el objetivo de ser el máximo encestador de toda la Division I, volviendo a ser la punta de lanza de unos Jackrabbits dispuestos a rememorar los tiempos del pequeño Nate Wolters. Si tenéis la ocasión de ver encuentros de South Dakota State, no perdáis de vista a este chico. Ética de trabajo, energía, rebote, versatilidad y puntos, muchos puntos.

10. Mid’s attack
Hablamos de Mike Daum como una de esas grandes perlas anotadoras que nos traen algunos programas semi o poco conocidos de lugares opuestos del país, y que pueden romperlo este curso. Apunten unos cuantos nombres más: Jaylen Adams y Matt Mobley en St. Bonaventure, dúo letal anotador en la A-10; Jordan Caroline encabezará una de las mejores plantillas de Nevada en décadas; los muelles y el potencial de Chandler Hutchinson en Boise State; Peyton Aldridge cogerá el eficaz testigo de Jack Gibbs en la universidad de Davidson; Martez Walker dotará de explosividad y muchísimos puntos a Oakland; Brandon Goodwin encabezará un año más «The Dunk City»; Kevin Hervey volverá a destrozar registros anotadores en UT-Arlington o el veterano Trae Bell-Haynes, encabezando a una Vermont que regresa como uno de los equipos Mid/Low-Majors más potentes del país.

11. Regenerando desde el banquillo
El ciclón de entrenadores que cambian de programa es la tónica cada verano. Sin embargo, programas históricos como Georgetown, Illinois, Ohio State, Indiana, Butler, Missouri, California, Washington, VCU o la propia Louisville debutan con sonadas caras nuevas en busca de la redención y la gloria de tiempos pasados. Mención especial a los retornos de Pat Ewing y LaVall Jordan a sus respectivas alma mater, y más especialmente a unos Hoyas que hace años que no remontan el vuelo.

12. La tercera es la definitiva
El primer año, de acoplamiento al equipo. El segundo año, mala fortuna en la conferencia y problemas disciplinarios con algunos jugadores. Shaka Smart sólo tiene un año más de crédito si no quiere ver su puesto en Texas realmente en peligro, y es que tras ser una de las firmas estrella en la Division I hace tres veranos todavía no se le ha visto en acción. El pívot estrella Mohamed Bamba le echará un cable, postulándose como uno de los grandes jugadores jóvenes de esta generación, y junto a Andrew Jones, Matt Coleman y Dylan Osetkowski deberían ser suficientes para regresar al NCAA Tournament. Por su propio bien.

13. Un último baile para Boeheim
Syracuse es otro de esos míticos programas que está en horas bajas desde hace varios años. Lo peor de todo, es que de momento tampoco hay expectativas de que los Oranges regresen a la zona noble de la ACC. No será un recuerdo muy agradable para Jim Boeheim, que probablemente ponga punto y final a su carrera a final de temporada -o como mucho a la siguiente- y que con la enorme carrera que ha sumado a sus espaldas como entrenador, dejará a los Oranges en una de sus peores etapas de su historia en cuanto a resultados. Ojalá nos den con un canto entre los dientes.

14. The chosen-one Jr.
Llevábamos varios años esperándole, y aunque en verano se hizo un poco de rogar tras su compromiso inicial con Washington, Michael Porter Jr. ya está en la comunidad universitaria. Discípulo de Brandon Roy, Porter Jr. es el nuevo elegido, el candidato a todo este año, la gran nueva promesa del baloncesto NBA, y el chico en el que todos fijarse. Más aún cuando tiene total carta blanca en la renovada universidad de Missouri.

15. The chosen-one III
Era la clase y el año de Porter Jr., nadie podía discutirle ser el número uno de su promoción, y el gran freshman al que todos querían imitar. Hasta que surgió la re-clasificación de Marvin Bagley III, llevando sus talentos a una Duke que se ha vuelto a cargar de muchísima savia joven. Aunque el de Missouri es el gran favorito para el Freshman of the Year, sobre todo viendo la competencia que tiene Bagley en Duke para ser protagonista, no dudéis en verle cuando podáis.

16. La pérdida de un trono histórico
Hablar de la WCC es hablar inexcusablemente de una Gonzaga que lleva años y años dominando la conferencia. Pero paradójicamente, el año después a la mejor temporada de su historia podría hincar la rodilla ante su más ferviente rival: St. Mary’s Gaels, que ha vivido a la sombra de uno de los programas Mid-Majors más competitivos de estas dos últimas décadas. Encabezados por un Jock Landale excelso, los Gaels tienen en su mano realizar una de las campañas más portentosas de su historia, y Randy Bennett se merece al fin una alegría de las grandes. Este año, St. Mary’s manda en la WCC.

17. Paripé nacional
No hay otro nombre para catalogar cómo Mitchell Robinson probablemente haya dicho adiós a buena parte de su futuro profesional. Uno de los mejores pívots de esta generación –probablemente el mejor tras Ayton– decidió saltarse su etapa universitaria este verano tras estar comprometiéndose y coqueteando a partes iguales con diversos programas, tras comenzar a preparar sus estudios y entrenando en Western Kentucky. Un ejemplo de mala cabeza de la cual muchas franquicias NBA ya han tomado nota.

18. The spanish way
Los nuestros cada vez son más en la Division I, y eso es motivo de orgullo. Con la graduación de Sebas Sáiz, se suman a la competición los jóvenes Joan Bernacer y Acoydán McCarthy, que serán compañeros en Austin Peay, y Javier Langarica en George Washington, mientras que el hispano-chileno Manny Suárez iniciará su segunda etapa en la competición jugando para Creighton. Con los redshirts de Rubén Guerrero (Samford) y Eric Vila (Fresno State), esperamos ver más minutos de Yankuba Sima y un Joshua Tomaic que por fin debutará con Maryland. Mucho ojo a Francis Alonso, que incluso podría tener relevancia nacional si sigue con su progresión, mientras que Jaume Sorolla, Ramón Vila, Andy Ramírez y Jon Ander Cuadra continuarán ganándose minutos a base de duro trabajo.

19. El acecho del FBI
La investigación por corrupción del FBI ha sacudido los cimientos del baloncesto universitario, y aunque ya han salido a la luz muchos nombres y programas, se espera que más nombres salgan a la luz conforme avance de la investigación. El nombre de Brian Bowen no ha salido públicamente a la luz, pero lleva semanas apartado de Louisville; Auburn ha suspendido indefinidamente a dos talentos como Austin Wiley y Danjel Purifoy; Arizona tiembla con la implicación de Emmanuel Richardson y los reclutamientos de DeAndre Ayton y compañía; Alabama reza para empezar la temporada con Collin Sexton disponible… un nerviosismo general que ha teñido de negro esta offseason universitaria.

20. Cinco mil razones para seguir
Siete meses después del último partido oficial, el college basketball estará de vuelta para cinco meses muy intensos. Más de cinco mil partidos oficiales en busca de un único campeón, y una de las competiciones más pasionales que nos da el deporte norteamericano. Coged asiento, tened nuestra guía bien cerquita y disfrutad del espectáculo, que esto empieza ya.

Imagen de portada: USA The Big Lead

Tags: , ,

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *