Análisis 2018-19: Bases a seguir

Análisis 2018-19: Bases a seguir

Con el campeonato de Villanova todavía en un reciente recuerdo y el NBA Draft 2018 recién finalizado, es hora de cambiar de tercio por completo y comenzar a preparar la nueva temporada universitaria que dará comienzo el próximo mes de noviembre. En los próximos días sacaré a la luz un serial de artículos donde se expondrán algunos de los jugadores más destacados/a seguir de la próxima campaña.

Hoy daré a conocer a 20 de los bases más interesantes de este nuevo curso 2018/19.

 

Jalen Adams Connecticut Huskies – Senior.

De lo poco salvable de los Huskies estos últimos años es sin duda Jalen Adams, y con la llegada de Dan Hurley a los banquillos de Storrs su progresión podría incluso incrementarse de cara a una posible elección en el próximo draft. Base de clara mentalidad ofensiva, con un ritmo de juego muy alto, muy buena visión del juego y de gran inteligencia sobre la pista. Por momentos, comparado con el ex-Huskie Shabazz Napier. Jugador de manos rápidas y que corre muy bien la pista, además de ser un gran finalizador. Le falta creérselo para dar ese paso definitivo y ser considerado como uno de los mejores bases de la nación.

Kamar Baldwin – Butler Bulldogs – Junior.

Sin la presencia de Kelan Martin esta próxima temporada, Baldwin es el nuevo estandarte de unos Bulldogs necesitados de una referencia ofensiva. Puede jugar tanto de base como de escolta, aunque a nivel profesional deberá amoldarse a la primera, gracias a su buena condición física, que incluso le permite postear ante bases rivales. Ha mejorado mucho en su tiro en estático, especialmente desde larga distancia, y es una seria amenaza ofensiva para sus contrincantes. Con más espacio y como líder del equipo, la mejora que se le prevé para este curso debe ser considerable.

Ky Bowman – Boston College Eagles – Junior.

El pelirrojo formó uno de los dúos exteriores más interesantes y talentosos de las High-Majors este último año junto a su ya ex-compañero Jerome Robinson. Ahora, debe demostrar sus dotes de liderazgo absoluto del programa y llevar a estos Eagles un paso más allá. Bowman es de los bases más completos de esta lista, un jugador agresivo ofensivamente, capaz de surtir de rebotes defensivos al equipo y que juega con mucha intensidad. Pero sobre todo, es un jugador muy bien armado en la defensiva, donde es uno de los mejores bases defensores del país gracias a su físico, sus brazos y su buena actitud en este lado de la pista. Además disfruta mucho finalizando por encima del aro, por lo que es un habitual de las highlights.

Anthony Cowan – Maryland Terrapins – Junior.

Tras un año freshman esperanzador, Cowan tomó definitivamente la manija de Maryland en su segunda temporada con un rendimiento asombroso, y en su año junior debe consagrarse como uno de los grandes bases de esta competición. Base muy completo de vertiente ofensiva, donde es una seria amenaza tanto en estático como penetrando hacia canasta. Buen primer paso y rápido de movimientos, provee al equipo también de buena circulación de balón y dispone de una gran capacidad para el pase y el movimiento sin balón. Defensivamente aceptable, sin ser un especialista, pero mermado por su estatura y la falta de un físico más trabajado.

Devon Dotson – Kansas Jayhawks – Freshman.

No es fácil sustituir a jugadores queridos, experimentados y de largo recorrido en Kansas como Frank Mason y Devonte’ Graham, pero tras muchos años Bill Self le dará la dirección de los Jayhawks a un freshman, por lo que la presión sobre Dotson no será poca. Jugador con buen físico, buen manejo de balón y muy serio en la pista, donde se muestra muy seguro y no arriesga balones innecesarios. Pese a ello, juega a un ritmo muy alto y tiene una velocidad endiablada hacia canasta que le permite forzar muchas faltas y penetrar rápido al aro. Buenos fundamentos ofensivos desde media y larga distancia, y aunque le falta algo de fuerza dispone de un buen potencial en el lado defensivo del juego.

Carsen Edwards – Purdue Boilermakers – Junior.

Se bajó del draft en el último suspiro para ser el nuevo líder de unos renovadísimos Boilermakers para el próximo curso. Le faltan algunos centímetros y algo más de aptitud defensiva, pero Edwards tiene todos los ingredientes necesarios para triunfar en la competición este próximo curso, y es uno de los grandes favoritos para alzarse con el Big Ten Player of the Year. No es un base al uso, sino un anotador compulsivo capaz de atizar el aro desde cerca en penetraciones como desde larga distancia, y pese a su falta de altura puede resistir bien los envites rivales sacando ventaja de una buena formación física. Pese a ello, es un gran controlador del juego y ha demostrado ser un muy buen pasador. El éxito de Purdue depende de su rendimiento en la pista, y ser primera ronda del próximo draft será su gran objetivo personal.

Jon Elmore – Marshall Thundering Herd – Senior.

Quizás nunca llegue a la NBA ni tampoco sea uno de los mejores bases de su generación, pero la última temporada de Elmore ha sido para enmarcar, y si los Herd estuvieron en el candelero nacional buena parte del año ha sido sin duda gracias a su rendimiento. Es uno de los mejores bases ofensivos de todo el país, y a su excelente mano exterior y capacidad de finalización hay que unir un magnífico trabajo en la dirección del juego y a su aportación en casi todos los aspectos del juego de su equipo. El año pasado fue relevante a nivel nacional por sus triples-dobles, y este año volverá con ganas de seguir sumando. Eso sí, debe mejorar notablemente su defensa si desea seguir teniendo opciones de jugar alguna vez en la NBA.

Darius Garland – Vanderbilt Commodores – Freshman.

Garland será el timonel de unos Commodores que tienen todos los ingredientes necesarios para ser una de las sorpresas positivas de esta próxima temporada. Formidable atleta capaz de correr la pista, buen conductor del balón, creativo, de gran capacidad de pase y muy buena mano desde fuera de la línea exterior. Jugador de gran IQ y posiblemente uno de los jugadores mejor formados a día de hoy de esta nueva clase de reclutamiento. Por talento, podría ser el mejor base de esta nueva generación que aterriza en la NCAA.

Ashton Hagans – Kentucky Wildcats – Freshman.

Hagans está catalogado como el mejor base de la clase de 2019, pero hace escasos días confirmó su re-clasificación para esta próxima temporada, lo que supone un auténtico quebradero de cabeza para John Calipari, que de buenas a primeras se ha encontrado con tres bases cinco estrellas (además de Quade Green e Immanuel Quickley) en su rotación para afrontar la nueva temporada. Indistintamente lo que pase con él, se trata de un jugador muy rápido con el balón en sus manos, de gran primer paso, gran penetrador y que sabe encontrar muy bien a sus compañeros en el ataque. Inteligente en la pista y de brazos largos, debe demostrar que no ha dado el salto anticipadamente a la universidad en vano.

Jaylen Hands – UCLA Bruins – Sophomore.

Llegó como uno de los bases de mayor futuro de su generación, aunque tanto él como UCLA acabaron decepcionando respecto a las expectativas creadas a principio de temporada. Por fortuna ha permanecido un segundo año en la universidad para recuperar el terreno perdido. Sin Aaron Holiday ganará mucho más protagonismo como buque insignia de estos Bruins, haciendo denotar su gran capacidad anotadora, su magnífica velocidad de piernas y explosividad, así como sus buenas aptitudes en defensa. Jugador con un físico espectacular, con unos brazos larguísimos que le proveen de muchos robos de balón y un gran matador al contraataque. Técnicamente también muy interesante, especialmente driblando y sacando ventaja en su tiro tras bote. Todavía con mucho por mejorar, pero si sigue progresando hay muchos mimbres de base NBA en él.

Tre Jones – Duke Blue Devils – Freshman.

Nuevo timonel de Mike Krzyzewski en una nueva clase de reclutamiento de ensueño. Tre tratará de seguir los pasos de su hermano mayor Tyus Jones, quien en su año freshman consiguió el campeonato nacional y fue escogido en primera ronda del draft, y talento no le falta para conseguir ambos propósitos. Comparte muchas habilidades de Tyus como su madurez y el trabajo por el equipo, destacando su gran manejo de balón, su capacidad de pase y la facilidad para dirigirlo en la pista. Quizás todavía tiene que ganar mayor solidez en su tiro en estático y seguridad en sus aptitudes ofensivas.

Andrew Nembhard – Florida Gators – Freshman.

Catalogado como el base del futuro de la selección canadiense, Nembhard tendrá la difícil papeleta de hacer olvidar a Chris Chiozza en la universidad de Florida y hacer renacer un programa que lleva varios años en un segundo plano. Buen distribuidor de balón y de gran capacidad de pase, sabe jugar muy bien tanto en estático como a ritmos más altos, y es un jugador muy solidario con sus compañeros. Ofensivamente no tiene una carta de habilidades muy extensa, pero sí que ha desarrollado un buen lanzamiento exterior y una gran capacidad para finalizar desde cerca del aro. Defensivamente no es un jugador muy hábil, en parte porque va muy justo físicamente, pero tiene un buen desplazamiento lateral y una gran capacidad para romper líneas de pase.

Josh Perkins – Gonzaga Bulldogs – Senior.

Pese a algunas perdidas sensibles, la universidad de Gonzaga sigue disponiendo de un bloque muy compacto para volver a colarse entre los mejores equipos del país, y la presencia de un jugador experimentado como Perkins dirigiendo los ataques es todo un seguro de vida par Mark Few. El gran apoyo de estos Zags, un base que desborda liderazgo, capacidad para encontrar al compañero libre y mucha circulación de balón. Jugador de buen físico, gran habilidad para armar el brazo desde larga distancia y que además es un serio fit para encabezar la defensa de su equipo. Su falta de explosividad y el no tener un skillset ofensivo más trabajado le impide salir más alto en los mocks de draft.

Shamorie Ponds – St. John’s Red Storm – Junior.

Poco hay que comentar que no se sepa ya de Ponds y su espectacular temporada pasada, donde destacó como uno de los grandes anotadores de todo el país. Es más, Duke y Villanova todavía están buscando la manera de defenderle ante su sangría ofensiva de hace unos meses. El zurdo de Brooklyn es uno de los jugadores más eléctricos de todo el panorama universitario y con una facilidad anotadora pasmosa, especialmente finalizando cerca del aro y con mucho tráfico de por medio. Pese a ello, se ganará la vida como base, y sus habilidades de creación y dirección a día de hoy no son aún las adecuadas, así como su poco formado tiro exterior.

Immanuel Quickley – Kentucky Wildcats – Freshman.

El talento no pasa inadvertido para John Calipari, y uno de sus grandes apuestas para la posición de base es Immanuel Quickley, base de gran físico y extraordinaria envergadura (6’8») que destaca por su excelente visión de juego, su maravillosa capacidad de pase y la capacidad de ofrecer buenas decisiones en ataque. Ofensivamente es también un jugador productivo, especialmente desde larga distancia, mientras que en defensa es un gran fit para su equipo, donde su defensa lateral, sus largos brazos y su incisión sobre el defensor le hacen ser un jugador muy valioso y muy completo. Su futuro parece encaminado a la NBA.

Jahvon Quinerly – Villanova Wildcats – Freshman.

No es fácil sustituir a un doble campeón universitario y una institución en Villanova como Jalen Brunson, por lo que la presión sobre Quinerly este año no será poca. Del nuevo jugador de Dallas Mavericks hereda su capacidad de liderazgo, su templanza en la pista y su capacidad para saber cuando ejercer como anotador para su equipo y cuando saber organizar y distribuir la bola. Un artista del pick-and-roll, de gen competitivo y gran IQ, destaca también en el lado defensivo interceptando líneas de pase y en la defensa uno contra uno, aunque físicamente va algo más justo. Debe de mejorar también en su tiro en estático.

Tremont Waters – LSU Tigers – Sophomore.

Pese a coquetear con el draft en su gran primer año universitario, Tremont Waters quedará a la espera de lo que puede deparar LSU este año, uno de los conjuntos más mejorados y que más potencial alberga en esta nueva temporada. Diminuto base de gran capacidad para generar situaciones ofensivas, buen manejo de balón y un gran IQ que le permite aportar en múltiples facetas. Sin embargo es en ataque donde demuestra todo su potencial, siendo capaz de crearse sus propios tiros con facilidad, ser un artista en el catch-and-shoot, armar el brazo tras dribbling y una serie amenaza tanto desde larga distancia como penetrando. Pese a medir menos de seis pies, tiene unos muelles impropios de un jugador de su estatura. Un espectáculo verle jugar.

Coby White – North Carolina Tar Heels – Freshman.

El cinco estrellas será, junto a Nassir Little y Luke Maye, uno de los encargados de llevar a North Carolina nuevamente a lo más alto del panorama nacional, y si bien sustituir a Joel Berry no será tarea fácil tiene fundamentos y potencial para llegar a ser una estrella en Chapel Hill. Jugador que destaca por su gran capacidad anotadora sobre la pista, pudiendo ser uno de los tiradores más puros de esta lista de bases, pudiendo producir puntos también desde cerca del aro como levantándose desde media distancia, habilidades que le permiten jugar también como escolta. Juega a ritmos muy altos, aprovechando su velocidad de piernas y su explosividad. La defensa es su gran punto a mejorar. Su pelo causará sensación en la competición.

Lindell Wigginton – Iowa State Cyclones. – Sophomore.

Solamente un año ha necesitado Wigginton para demostrarnos que es uno de los bases de mayor potencial de toda la competición. Muchos esperábamos que hiciese las maletas rumbo a la NBA este curso, pero el jugador decidió permanecer en los Cyclones un año más. Base mucho más centrado en la anotación que en hacer jugar a los suyos, siendo un magnífico finalizador cerca del aro y muy peligroso cuando le dejan tiros abiertos desde larga distancia. Eléctrico y agresivo, no duda en ir de cara al aro independientemente del defensor que tenga delante. Defensivamente es un jugador que puede tener cierto potencial, pero su aportación está prácticamente centrada en el lado ofensivo del juego.

Cassius Winston – Michigan State Spartans – Junior.

Tras un primer año dubitativo, Winston acabó por explotar en su año sophomore,  y todo apunta a que el año que viene puede ser su gran temporada, donde ganará si cabe más protagonismo en el equipo. Jugador muy creativo y capaz de mover la bola con mucha inteligencia sobre la pista, y capaz de incrementar el ritmo de juego para hacer correr al equipo. Jugador bien provisto físicamente que además da seguridad en el apartado defensivo del juego, pese a que le faltan algunos centímetros. Ha mejorado mucho su tiro exterior respecto al anterior año, y con algo más de implicación en el juego podría colarse en la próxima primera ronda del draft.

Para la siguiente entrega nos centraremos en los mejores escoltas de la competición 2018-19.

 

Imagen de portada: USA Today

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