Connecticut, un programa de leyenda

Connecticut, un programa de leyenda

Cuando hablamos de la universidad de Connecticut, es corriente que los aficionados al baloncesto universitario de este lado del charco se les vengan a la mente el programa dirigido en los banquillos por Kevin Ollie, que si bien no están pasando precisamente por su mejor temporada, no dejan de ser uno de los programas de baloncesto más potentes de la costa este. A sus espaldas cargan con cuatro títulos universitarios, uno de los entrenadores más carismáticos de la historia de esta competición, Jim Calhoun, o innumerables figuras de la NBA que se han formado en el campus de Storrs, como Ray Allen, Richard Hamilton, Rudy Gay, Emeka Okafor, Caron Butler o Kemba Walker, entre muchos otros. Éxitos fraguados en lo individual y en lo colectivo en estas dos últimas décadas, y en algunas de estas temporadas mostrando una superioridad casi aplastante.

Sin embargo, el momento de los chicos ha quedado atrás, ya que en Estados Unidos sólo se dirigen a Storrs estos últimos años para referirse al aclamado e histórico programa femenino de la universidad de Connecticut. Sin ser un equipo ni mucho menos profesional las Huskies han roto todos los récords de la NCAA, y lo más siniestro de todo es que no se le ve un tope a lo lejos, un fin, un rival que someta a este programa a no parar de ganar. Aunque mucha gente no se haya dado cuenta todavía, estamos siendo espectadores directos de la historia del baloncesto.

La gran noticia saltó hace casi un mes, cuando las Huskies superaron las 90 victorias consecutivas en la NCAA tras derrotar a la universidad de SMU por un claro 88-48. Una proeza que se antojaba muy complicada de superar, pero donde las Katie Lou Samuelson, Gabby Williams, Naphessa Collier y compañía salieron victoriosas. A sus espaldas quedan las 90 victorias logradas por la propia universidad de Connecticut hace más de seis años y las 88 victorias consecutivas de la UCLA de John Wooden, sumando a día de hoy la mayor racha de triunfos de la historia del baloncesto universitario con 97. Si todo marcha según lo estipulado, el próximo día 13 viviremos la posible victoria número 100 de estas leyendas del baloncesto.

Cuesta ver cuál es el próximo reto de estas campeonas, que se encaminan a su duodécimo título nacional, que sería el quinto de manera consecutiva. Las Huskies llevan sin saber lo que es perder desde el 17 de noviembre de 2014, donde cayeron derrotadas en la prórroga frente a la universidad de Stanford. Una universidad de Stanford que se ha convertido en la principal piedra en el camino de los récords de estas Huskies, ya que las Cardinal derrotaron a Connecticut en 2008, iniciando la primera racha de 90 victorias consecutivas, y se cortó en diciembre de 2010 también ante las Cardinal.

Y es que no muchos equipos pueden presumir de vencer a las Huskies. Desde su primer título nacional, cosechado en 1995, las de Storrs han sumado muy pocas derrotas, aunque sí que se han ganado algunos rivales que le han hecho sudar la gota gorda.

Uno de los más importantes fueron las Lady Vols de la universidad de Tennessee, programa que estuvo dirigido durante más de 30 años por la mítica Pat Summitt, que sumó más de 1000 victorias con las Vols con un ratio de victorias de más del 84%. En su plantilla han jugado míticos nombres del baloncesto femenino como los de Chamique Holdsclaw, Tamika Catchings o Candace Parker. Sin embargo, resulta bastante desconcertarte saber que las Volunteers no se han enfrentado a las Huskies desde 2007, algo que roza lo inaudito en dos de los programas de baloncesto más potentes de la competición, y quien sabe si la racha histórica de los Huskies hubiese perdurado hasta el día de hoy.

El otro gran rival de las Huskies estos últimos años son las Fighting Irish de la universidad de Notre Dame. Bajo la dirección de Muffet McGraw, que lleva desde 1988 en el equipo, las Irish solo han sumado un campeonato nacional pero, especialmente estos últimos años, se han convertido en uno de los principales verdugos de las Huskies. Sin embargo, los duelos entre unos y otros son a día de hoy una de los grandes acontecimientos de los últimos años, donde los Irish solamente suman 11 derrotas en las últimas cinco temporadas.

Los otros programas que han tenido la fortuna de derrotar a estas imparables Huskies en estos últimos diez años -aparte de las Cardinal, las Lady Vols y las Irish- han sido las Bears de Baylor, las Scarlet Knights de Rutgers y las Red Storm de la universidad de St. John’s. Es algo que sus jugadoras podrán contar a sus hijos dentro de unos años.

Durante esta trayectoria, han vestido la camiseta de los Huskies auténticas leyendas del baloncesto femenino en Estados Unidos: Rebecca Lobo, Sue Bird, Diana Taurasi, Tina Charles, Maya Moore, más recientemente Breanna Stewart… Pero el gran éxito del programa radica en su gran mayoría en un hombre, el entrenador Geno Auriemma.

El entrenador italiano lleva al frente del programa desde 1985, y desde el primer momento se vio que su competitividad y su capacidad de motivación a sus chicas podría calar muy hondo. Y a la vista está: once títulos universitarios con el programa, superando los 10 galardones de John Wooden como entrenador con más títulos universitarios de la historia. Disciplina, esfuerzo e implicación colectiva, una defensa auténticamente impenetrable y mucho trabajo en fundamentos tácticos son la clave de Auriemma en sus partidos, y que le ha hecho llevarle a la categoría de leyenda.

El baloncesto femenino poco a poco tiene cada vez más adeptos, y programas como el de Connecticut hacen vernos que el talento para este deporte no es solo cosa del género masculino. Seguiremos muy atentos a las proezas que todavía nos tienen preparadas estas chicas, empezando por esa más que probable victoria número 100 consecutiva. Stay tuned.

Tags: , , ,

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *