March Madness 2018: South Region

March Madness 2018: South Region

#1. VIRGINIA CAVALIERS (31-2)

Pocos podrían imaginar a principios de temporada que un equipo como Virginia, sin estar considerado en ningún ranking pre-season a pocos días antes del inicio de la competición, iba a dar tan buen resultado durante toda la temporada, hasta el punto de ser prácticamente inamovible en la zona alta de la ACC, probablemente la conferencia más exigente de toda la Division I. Pero a los Cavaliers ya los conocemos desde hace mucho, y sabemos de la mano de Tony Bennett en este programa, y su gran trabajo como grupo y a nivel defensivo ha sido un año más de primer nivel, y prácticamente todos los equipos que se han enfrentado a ellos han acabado en sus redes. El seed #1 en este NCAA Tournament es una obligación para estos Cavaliers, que están cuajando una de sus mejores temporadas de su historia. Los veteranos y curtidos Isaiah Wilkins y Devon Hall, el talento y la entereza de Kyle Guy, la muñeca de Ty Jerome, la aparición por sorpresa del freshman De’Andre Hunter (aunque este último finalmente no podrá disputar el Madness al fracturarse la muñeca)… un equipo made in Tony Bennett capaz de doblegar defensivamente a cualquier equipo del cuadro. Se les espera, como mínimo, en Final Four.

 

#2. CINCINNATI BEARCATS (30-4)

El año para los Bearcats ha sido prácticamente redondo. Mick Cronin sigue afianzándose como uno de los entrenadores más exitosos de las Majors, y si bien los Bearcats no son uno de los equipos más atractivos de ver en directo, sí son unos de los más resolutivos y difíciles de doblegar. Eso sí, el equipo de Ohio corre distinta suerte al llegar al NCAA Tournament, donde en los últimos seis años su mejor clasificación fue llegar al Sweet Sixteen, donde desde entonces no han logrado enlazar más de dos victorias seguidas. Para evitar ese mal fario, este año tanto Jacob Evans como Gary Clark llegan en un estado de forma envidiable, el primero como el jugador más versátil e intenso del equipo, un gran anotador que además posee una excelsa visión de juego y unos muelles a tener en cuenta; mientras que Clark es una auténtica roca defensiva, un coloso del rebote y la intimidación que se ha ganado a pulso el premio a  mejor defensor de la conferencia. Va siendo hora de que Cincinnati dé un golpe sobre la mesa en este March Madness.

 

#3. TENNESSEE VOLUNTEERS (25-8)

Junto a la universidad de Auburn, los Volunteers han sido los grandes agraciados en la SEC conference, sorprendiendo a propios y extraños con el campeonato regular de la conferencia y siendo uno de los bloques más compactos de las Power 6. Kentucky (dos veces), Purdue, North Carolina State o Florida han sufrido reveses a manos de los de Rick Barnes, que parece haber encontrado al fin cierta estabilidad en su tercer año al frente del programa. Su gran jugador a seguir es Grant Williams, designado SEC Player of the Year, alero undersized trabajador y de magnífica ética de trabajo que ha destacado por su solidez defensiva, su buena visión de juego y que es capaz de ser una amenaza tanto en el poste como por fuera, y todo con apenas dos metros pelados de altura. Admiral Schofield es su gran compañero de faena, otro pívot en un cuerpo de escolta pero cuya amenaza exterior es mucho mayor que el primero. Un dúo que ofrece puntos, rebotes, músculo y muchísimo oficio en la pista. Los jóvenes Lamonte Turner y Jordan Bone han elevado sus roles respecto al curso pasado, el primero más un combo-guard que un base, dado su excelente muñeca; mientras que el segundo es un velocísimo base que a veces se pasa de revoluciones, pero que ofrece un ritmo diferente a los partidos.

 

#4. ARIZONA WILDCATS (27-7)

La temporada de Arizona no ha sido precisamente la soñada por los aficionados: implicación del asistente Pooh Richardson en el caso por fraude universitario que investiga el FBI a varias Majors, posibles pagos de Sean Miller a DeAndre Ayton para garantizar su reclutamiento, Allonzo Trier acusado por segunda vez en su carrera de dopaje, pérdida de todos sus recruits para años posteriores… Afortunadamente, los Wildcats han respondido a nivel de resultados en este final de temporada merced a un DeAndre Ayton en un estado de forma espectacular que ha tirado del carro hasta conseguir el esperado campeonato de la PAC-12. El slashing de Allonzo Trier, el trabajo y físico de Rawle Alkins, el no menos importante trabajo infatigable de Dusan Ristic por dentro y la dirección de Parker Jackson-Cartwright deberán de dar un paso adelante si Arizona quiere regresar a la Final Four, y no depender en exceso de la estrella freshman tal como ha sucedido en este final de temporada. Pese al campeonato de conferencia Arizona no da síntomas de regularidad, y da la sensación de que en cualquier momento de inquietud acaben fuera del Big Dance. Sean Miller lo sabe, y en su mano está que esto no suceda.

 

#5. KENTUCKY WILDCATS (24-10)

Ya se veía a la legua que la temporada de Kentucky este año iba a ser diferente. John Calipari volvió a crear una nueva clase de reclutamiento espectacular para este curso nuevo, pero la negativa de muchos jugadores esenciales en sus planes el pasado verano ha hecho que estos Wildcats no tengan el hype de años anteriores, y eso se ha visto demostrado en la pista. La lesión de Jarred Vanderbilt a principios de año tampoco ha ayudado a la mala temporada de los de Lexington, que incluso se han permitido estar un par de semanas fuera del Top 25 nacional, algo inédito en la era Calipari. Los talentosos Hamidou Diallo y Kevin Knox han sido siempre la gran esperanza de estos Wildcats, pero los exteriores no han respondido a las expectativas, y la responsabilidad para liderar al equipo ha recaído en el canadiense Shai Gilgeous-Alexander, un jugador del que ni siquiera se esperaba que tuviese minutos importantes. La falta de un jugador interior determinante y la irregularidad de Quade Green tampoco han ayudado al devenir de Kentucky esta temporada. ¿Lo mejor? Que este NCAA Tournament está hecho para un equipo como estos Wildcats, capaz de lo mejor y de lo peor.

 

#6. MIAMI HURRICANES (22-9)

Los Hurricanes eran uno de los conjuntos que apuntaban más alto dentro de la ACC, e inicialmente ya fue considerado como uno de los programas más a tener en cuenta para este curso. Experiencia, jugadores freshmen de primer nivel, profundidad de plantilla… los de Jim Larrañaga tienen un núcleo de jugadores muy interesantes. Pero la entrada en los duelos de la ACC y la lesión de Bruce Brown a principios de año acabaron siendo determinantes para sus aspiraciones, aunque finalmente su clasificación a este March Madness está más que justificada. Con la baja de Brown el novato Lonnie Walker ha cogido el testigo de líder ofensivo del equipo, y ha sido justamente con la ausencia del veterano escolta cuando ha podido mostrar lo mejor de su repertorio: muchísimo poderío físico, talento anotador, bolas calientes pasando por sus manos, game-winners… Larrañaga tiene un talentazo en ciernes, y les va a costar mucho convencerle para que no se marche este verano rumbo al draft. Dewan Huell ha sido el otro gran protagonista de la temporada de Miami, un ala-pívot muy ágil, de grandes condiciones físicas y que es capaz de aportar músculo en defensa y variabilidad ofensiva en ataque. Veremos si la marcha de Brown sigue sin hacerles mella.

 

#7. NEVADA WOLF PACK (27-7)

El éxito de la universidad de Nevada desde la llegada de Eric Musselman es impresionante, y la ciudad de Reno cada vez está más con el equipo después del dominio casi absolutista de San Diego State, New Mexico y UNLV esta última década. Los Wolf Pack vienen a quedarse, y lo han demostrado con sus únicos tres tropiezos en la Mountain West este curso, todos con una diferencia mínima, aunque la caída en la semifinal del torneo de conferencia ante San Diego State acabó siendo un auténtico jarro de agua fría. Su éxito estaba garantizado, y su invitación, una de las obligadas por el comité. Musselman acostumbra a jugar con una rotación extremadamente corta, siete hombres, siendo Jordan Caroline la gran estrella, el jugador en el que el programa se lleva asentando estos dos últimos años y que ofrece versatilidad ofensiva y trabajo en equipo a partes iguales. Este curso han debutado también los gemelos Caleb y Cody Martin, ex de NC State, el primero un talentoso anotador con una facilidad asombrosa para crearse sus propios tiros, mientras que Cody tiene una habilidad innata para jugar en prácticamente todas las posiciones de la cancha. Un all-around player al que todavía le cuesta tener consistencia desde lejos. El gran tirador Kendall Stephens –ex de Purdue– aporta tanto poderío ofensivo como puntos, mientras que Hallice Cooke sustituye al lesionado Lindsey Drew en la posición de base, otro veterano de guerra con muy buena mano exterior. Mucho ojo a esta Nevada, que puede dar más de un susto.

 

#8. CREIGHTON BLUEJAYS (21-11)

Irregular año de los Creighton, que pese a todo no le ha impedido a acceder un año más al NCAA Tournament. Gonzaga les sacó los colores en su visita non-conference más complicada de la temporada, aunque pueden presumir de victorias ante Northwestern y UCLA -por entonces ambos en el top 25 nacional- siendo ante los Bruins en el prestigioso Hall of Fame Classic. No les fue mejor en los duelos directos de la Big East, donde estuvieron muy por debajo de Villanova y Xavier, y si bien lograron victorias importantes en duelos directos ante Seton Hall o Butler, acabaron compensándolo con derrotas más dolorosas ante ellos mismos posteriormente y con equipos como Providence o Marquette, también en el mix junto a ellos por acceder a este NCAA Tournament. Dos jugadores han sido los grandes artífices de que los Bluejays hayan sumado una nueva presencia en el NCAA Tournament: el escolta Marcus Foster, un magnífico slasher, anotador compulsivo y que ha mejorado sustancialmente su tiro exterior respecto a temporadas anteriores; y el base Khyri Thomas, el líder en la sombra, timonel de este barco y con unas prestaciones defensivas y en el rebote de muy alto nivel. Contaremos también con el debut en este Madness de nuestro Manny Suárez, y veremos si logra tener minutos de importancia en el equipo.

 

#9. KANSAS STATE WILDCATS (21-11)

Bruce Weber sigue acumulando presencias en el NCAA Tournament, y si bien Kansas State nunca terminó de ser un conjunto con una excesiva importancia y relevancia a nivel nacional, ha sabido jugar ‘en su liga‘ pero no ha logrado victorias interesantes durante todo el año, lo que sorprende su inclusión directa en el Baile y la poca expectación a este hecho. Es más, quitando la exhibición a la Oklahoma de Trae Young y dos victorias ante TCU, los Wildcats han hecho una temporada bastante normal, y de no ser por militar en la Big 12 probablemente estarían en el NIT. Barry Brown y Kamau Stokes han vuelto a ejercer como líderes del plantel, mejorando bastante el primero su rango y porcentaje de tiros y ganando el segundo en clarividencia ofensiva, si bien aún no está al cien por cien tras su última lesión en un pie. Eso sí, la evolución mostrada por Dean Wade ha sido asombrosa, y se ha postulado como uno de los grandes centers de la conferencia merced a su mejora defensiva y en el poste. Ojalá me equivoque, pero la travesía de Kansas State por este torneo no tiene pinta de ser muy larga.

 

#10. TEXAS LONGHORNS (19-14)

Una vez más, el comité de selección de este NCAA Tournament ha beneficiado a conjuntos con grandes promesas del propio draft en beneficio de programas que han realizado una temporada mucho más completa. Mohamed Bamba es un dulce demasiado goloso para dejarlo escapar en este NCAA Tournament, pero la temporada de Texas se reduce a dos buenas victorias ante Oklahoma, un triunfo ante Texas Tech y una victoria en la última jornada regular ante West Virginia. Buenas victorias, pero no sé si suficientes como para merecer un seed #10. Dos hitos han marcado la temporada de los Longhorns este año: el despunte de Bamba, uno de los grandes pívots de este próximo draft por el que la NBA ya está salivando, y el anuncio de Andrew Jones –una de sus grandes estrellas– al confirmar que padecía leucemia, y donde todo el deporte estadounidense acabó volcándose con el jugador texano. Pero Texas es más que Bamba: el ex de Tulane Dylan Osetkowski, un dinámico interior que hace pareja con Bamba en la pintura; la dirección y capacidad física y anotadora de Kerwin Roach o el versátil y talentoso Matt Coleman, quien ha ganado protagonismo para la parcela exterior con la ausencia de Andrew Jones.

 

#11. LOYOLA-CHICAGO RAMBLERS (28-5)

El Arch Madness es una de las competiciones más interesantes de este final de campeonato, y nunca deja indiferente a nadie, y este año la igualdad ha sido máxima en The Valley. Ante el empuje de Salukis y Redbirds por volver al torneo surgió la figura de unos Ramblers que han sacado provecho de su espectacular final de temporada, con 10 victorias consecutivas, y vuelven tras 33 años al NCAA Tournament. Dos han sido los jugadores que han liderado con éxito la temporada Rambler: el base Clayton Custer, Player of the Year de la conferencia y un excelente director de juego y líder sobre la pista, y la versatilidad del alero Donte Ingram, que ofrece trabajo y puntos tanto en la pintura como en el arco exterior. Todo ello sin olvidarnos del ex de Fairleigh Dickinson Marques Townes, un escolta que destaca por su gran poderío penetrador. Con un bloque experimentado y con mucha hambre de victorias, estos Ramblers llegan al March Madness dispuestos a enfrentar a quien se pongan delante. Y el upset, para ellos, es poco menos que un hecho.

 

#12. DAVIDSON WILDCATS (21-11)

Es difícil hablar de Davidson y no hacer referencia a Don Stephen Curry y al maravilloso Madness de 2008, donde los de Bob McKillop acabaron con una presencia en el Elite Eight en su mejor temporada de la historia, con Curry como gran estrella y dejando por el camino a Gonzaga, Georgetown y Wisconsin. Ya no está el dos veces MVP de la NBA, pero las comparaciones con el novato Kellan Grady comienzan ya a florecer, un jugador de gran IQ, buen defensor y que tiene una muñeca muy dulce. No es el único jugador interesante de la plantilla, ya que Peyton Aldridge ha sido el gran líder del equipo, y uno de los anotadores más eficientes que ha dado la A-10 en muchísimos años (junto a su ex-compañero Jack Gibbs) y es islandés Jon Axel Gudmundsson ha dado ese paso adelante que se le requería en su año freshman y se ha afianzado en el quinteto titular de estos Wildcats, otro jugador con una muñeca de escándalo y que además dirige, rebotea, roba y todo lo que haga falta en la pista. Les falta un toque extra y profundidad en la plantilla, pero nadie descarta que esta Davidson vuelva a ser la cinderella de hace años.

 

#13. BUFFALO BULLS (26-8)

Dos presencias llevaban los neoyorkinos en su historia en el Tournament, y dos años han tenido que pasar también para volverlos a ver. Tercera incursión de los de Nate Oats, que parece haber dejado atrás definitivamente la sombra de Bobby Hurley y se ha asentado definitivamente en Buffalo, hasta el punto de que ha llevado a estos Bulls a ser uno de los conjuntos Mid-Majors más interesantes de este NCAA Tournament. Todo esto con un calendario en el que han plantado cara a programas del nivel de Cincinnati, Syracuse, St. Bonaventure o Texas A&M. Un equipo al que es muy complicado echar el guante, con un ritmo de juego muy alto, anotación a muchos puntos y que además han sabido aglutinar a un buen puñado de jugadores con buenas condiciones físicas para saber acometer a sus rivales en defensa. Con el veterano Wes Clark distribuyendo, el equipo se apoya sobre todo en la aportación ofensiva de los juniors C.J. Massinburg, líder del equipo y ya finalmente sano tras sus múltiples lesiones; Nick Perkins, potente interior de gran producción interior; y Jeremy Harris, un alero zurdo de buena mano que es capaz también de distribuir la bola. Mucho ojo con ellos, que pueden dar más guerra de la que parece.

 

#14. WRIGHT STATE RAIDERS (25-9)

No corren buenos tiempos para una Wright State que lleva desde 2016 bajo investigación federal por un presunto fraude financiero que ha dejado a la universidad en horas bajas. Afortunadamente, un rayo de luz apareció hace unos días con la clasificación de su equipo de baloncesto al NCAA Tournament once años después de su última aparición. El veterano tirador Grant Benzinger y el rocoso freshman Loudon Love forman un dúo interesante, y serán los principales jugadores a seguir para este torneo, pero sin duda Wright State destaca por su buena aportación grupal en defensa… pero también es sabido sus dificultades para anotar en estático que le ha hecho colocarse entre los equipos con peores ratios ofensivos del país. Pero uno de los grandes nombres de la clasificación de los Raiders al torneo fue sin duda Ryan Custer. El equipo festejó junto al sophomore el título de la Horizon League, quien sufrió una importante lesión espinal el pasado año dejándole apartado del equipo. Por él, los Raiders tendrán una motivación extra para salir a por todas en su primer compromiso en esta locura de marzo. Lo merece, y lo merecen.

 

#15. GEORGIA STATE BULLDOGS (24-10)

Está claro que tres años son muchos años de ausencia para Ron Hunter y sus Bulldogs, y tras acabar muy cerca la pasada temporada esta vez aprovecharon la derrota de la gran favorita para el billete al torneo en semifinales, Los Ragin’ Cajuns de Louisiana, para colarse en la final de la Sun Belt y arrebatarles el campeonato a su verdugo, la UT-Arlington de Kevin Hervey y Erick Neal. Y desde luego, la clasificación de los Bulldogs a este NCAA Tournament nos permitirá disfrutar de una de las grandes sensaciones de estas Low-Mid Majors, el sophomore D’Marcus Simons, a quien el propio Ron Hunter ya ha tildado como futuro jugador NBA. Simons es la gran estrella del equipo pese a su corta edad, un anotador nato desde cualquier punto de la pista, de gran IQ, trabajador y que juega con mucha energía. Apuntad su nombre para dentro de un par de años. El alero tirador Jeff Thomas y el ex de Alabama Devin Mitchell conforman los otros Bulldogs a tener en cuenta en este torneo.

 

#16. UMBC RETRIEVERS (24-10)

Los Retrievers habían caído 23 veces de manera consecutiva contra la universidad de Vermont en sus anteriores enfrentamientos, pero una final de conferencia no es moco de pavo. Y no olvidarlo, estamos en marzo, donde todo puede suceder. Y Jairus Lyles obró el milagro con un game-winner histórico para los de Baltimore que le birlan el pase al Tournament a los Catamounts en un final de partido espectacular. La llegada de Ryan Odom ha sido un auténtico amuleto para el banquillo Retriever, ya que con él en sus filas los de Maryland ya suman unas semifinales del CIT y su segundo billete al NCAA Tournament en su corta historia en la Division I. El propio Lyles, ex de VCU, es la principal punta de lanza de UMBC, auténtico líder del equipo y que es capaz de anotar, rebotear y dirigir al mismo sin ningún problema. El problema de estos Retrievers, al margen de la falta de talento generalizada de su plantilla, es que la dependencia en Lyles es excesiva, y una mala noche del escolta puede ocasionar muy probablemente la caída del equipo. El menudo base puertorriqueño K.J. Maura y el alero Joe Sherburne conforman la segunda línea de un equipo que necesita sus puntos para tratar de dar nuevamente la campanada en este mes de marzo.

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