March Madness 2018: West Region

March Madness 2018: West Region

#1. XAVIER MUSKETEERS (28-5)

Si pensábamos que el camino de Villanova al campeonato de la Big East iba a ser coser y cantar, nos equivocábamos amargamente. Los Wildcats se alzaron con el título a pesar de todo, pero la temporada que le ha dado la universidad de Xavier es para recordar año a año. Tras un viaje por el Elite Eight el pasado curso, Chris Mack este año va un paso más, y lo ha demostrado durante toda la temporada. Infatigable el trabajo de estos Musketeers durante todo el año, donde únicamente han cedido en cinco encuentros –dos de ellos en el último mes– para un final de fiesta que se espera que sea por todo lo alto después de su abrumador seed #1 en este Tournament. Trevon Bluiett se marcha de la universidad con el mejor cartel posible de cara a profesionales, alero con hambre, talento, clase y que tiene carta blanca en este programa. Buena temporada también de J.P. Macura, otro jugador que desborda clase, competitividad y sacrificio por los cuatro costados, y del turco Kerem Kanter, que por seguro hará buena carrera en Europa tras una gran temporada senior. Xavier huele a Final Four, y veremos quien osa oponerse a ellos en este torneo.

 

#2. NORTH CAROLINA TAR HEELS (25-10)

Los vigentes campeones nacionales no se iban a quedar sin opciones de revalidar su título. Al final no fue Duke, sino Virginia, su gran rival en la conferencia, y los que finalmente se interpusieron en su misión de ser campeones de la ACC. Luke Maye ha demostrado que su inspiración en el pasado NCAA Tournament no fue cosa de dos días, y este año ha sido uno de los jugadores que mayor impacto ha tenido en la competición, siendo uno de los mejores interiores de la liga. Con menor influencia que el año pasado también regresó Joel Berry para la dirección de orquesta de estos Tar Heels, donde aportó su gran visión de juego y su facilidad para ver el aro rival. Y el tercer eslabón de Roy Williams ha sido Theo Pinson, ya recuperado de sus problemas físicos, y que ha vuelto como el «perro de presa» y chico para todo que todo entrenador ansía en su plantel. No nos olvidamos de la buena temporada ofrecida por Cameron Johnson, transfer de Pittsburgh que ha aportado más dosis de experiencia y mucho trabajo sucio dentro y fuera de la zona, así como el escolta Kenny Williams, cuyo rol se ha expandido desde la pasada temporada y se ha vuelto un excelente defensor exterior y ha mejorado sus prestaciones como tirador en estático. No son favoritos a revalidar campeonato, pero que nadie les quite el ojo de encima. Por si acaso.

 

#3. MICHIGAN WOLVERINES (28-7)

Con Michigan State, Purdue y Ohio State jugándose el Big Ten Tournament a partes iguales volvió a surgir el dinamismo de los hombres de John Beilein para repetir campeonato de conferencia contra pronóstico. Si algo ha destacado el juego de los Wolverines estos últimos años es su versatilidad ofensiva, donde con un estilo up tempo y un potente juego exterior han sabido hacer daño a sus rivales desde fuera de la pintura. Este año, además, han mejorado notablemente sus prestaciones defensivas, siendo uno de los conjuntos de todo el país que menos triples concede, y el quinteto titular de John Beilein puede presumir de sumar jugadores con un gran trato al balón. En cada temporada Michigan ha perdido jugadores referentes, pero este curso el alemán Moritz Wagner ha sabido echarse a los suyos encima con un gran trabajo en la zona y su ya habitual giro de muñeca desde fuera. A él se les ha aupado un Charles Matthews cuya agresividad y hambre ha sido esencial durante todo el año, un Muhammad-Ali Abdur-Rahkman que ha sabido ejercer de jugador para todo en la pista y las ayudas de jugadores como Duncan Robinson o la dirección de Zavier Simpson en segunda línea ha dotado a Michigan de muchas opciones en ambos puntos de la cancha. Su ambición y sacrificio les ha llevado hasta este Tournament un año más. Son más que nunca un equipo.

 

#4. GONZAGA BULLDOGS (30-4)

Todo apuntaba a que los Zags se vendrían abajo tras su pasado subcampeonato y con la ausencia de muchos de sus mejores jugadores (dijeron adiós cuatro de sus cinco máximos anotadores la pasada temporada). Todo apuntaba a que este año sería de pura transición. Todo apuntaba a que la WCC iba a ser dominada claramente por Saint Mary’s tras muchos años de dominio Bulldog. Pero es marzo, y Gonzaga ha ido tumbando muros uno tras otro hasta plantarse un año más en su mes favorito. Por Mark Few no pasa el tiempo, y él sigue sacando jugo a las jóvenes estrellas de Spokane, con Johnathan Williams y Josh Perkins que han ejercido como mano experimentada de la plantilla, y donde Zach Norvell, Killian Tillie y Rui Hachimura se han  convertido en la próxima gran generación de talentos del programa. Nadie le ha regalado nada a Gonzaga este año, y no solo eso, los de Mark Few llegan a este Tournament en su mejor momento de la temporada. Los vigentes subcampeones seguirán dando guerra.

 

#5. OHIO STATE BUCKEYES (24-8)

En la fiesta de Michigan State, favorito indiscutible para alzarse con la Big Ten a principios de año, se ha colado Chris Holtmann contra pronóstico. No fue cuestión de fortuna, ni de un favorable calendario non-conference, ni porque Michigan State –y más tarde Purdue– tuvieran contratiempos en forma de derrotas inesperadas. Los Buckeyes han sumado una de las temporadas más intachables de esta Division I, y siendo en una conferencia competitiva como la Big Ten y con un entrenador recién nombrado, tiene un mérito increíble. Eso sí, si alguien le tiene tomada la medida es la universidad de Penn State, quien no solo ha sido uno de los afortunados en doblegar a los Buckeyes, sino que lo hicieron por partida triple. Keita Bates-Diop es el gran culpable del buen rendimiento de Ohio State en la pista, un alero de gran constitución física, trabajador como el que más y que provee al equipo de puntos, rebotes, asistencia y mucha solvencia en ataque. La solidez y buena mano de C.J. Jackson desde el puesto de base, el liderazgo de Jae’Sean Tate, la dureza y trabajo sucio del joven freshman Kaleb Wesson o la gran muñeca del veterano Kam Williams son otras claves a tener en cuenta de estos combativos Buckeyes.

 

#6. HOUSTON COUGARS (26-7)

Que Cincinnati y Wichita State iban a pugnar muy duramente por la American lo sabíamos todos. Pero muy pocos intuyeron el sorprendente estado forma con el que Houston iba a terminar esta temporada. Los Cougars se han ido hasta unas muy meritorias 26 victorias en este curso para colarse entre los mejores equipos de toda la NCAA en estos dos últimos meses, donde solo han sido doblegados en dos ocasiones: un desliz en la pista de Memphis y la pasada final de la AAC ante una Cincinnati que sufrió hasta vencer por un único punto. Rob Gray es el gran artífice del rendimiento de Houston, uno de los mayores productores de perímetro de toda la liga y que se despide de la competición este curso. Un líder nato, capaz de penetrar muy bien, desatascar partidos desde fuera, como de dirigir el cotarro con maestría. Digna de mención es también la temporada de Corey Davis, todo un descubrimiento desde la NJCAA que ha resultado ser una de las muñecas más especiales de la competición. Mucho ojo a esta Houston, que promete más de una guerra.

 

#7. TEXAS A&M AGGIES (20-12)

Decepción sería la palabra más apropiada –y fácil– para resumir la campaña de los Aggies. Proyectado como uno de los grandes contenders de la SEC han acabado justamente en el otro lado del cuadro, y de no ser por algunas victorias de prestigio como ante Auburn, Kentucky, USC o West Virginia, por seguro que no estarían aquí. No sería raro decir que Texas A&M tiene uno de los mejores frontcourts de la liga (Robert Williams, D.J. Hogg, Tonny Trocha-Morelos y Tyler Davis) pero este año ni su cuarteto estrella ha estado a la altura. Especialmente alarmante el caso de Robert Williams, un jugador que el año pasado era un top 10 del draft y que este año sus bajas prestaciones harán que tenga que pelear por entrar en un pick de lotería. Más allá de su poderío interior destacar la buena temporada de Admon Gilder, jugador que se mueve a caballo entre el 1 y el 2 y donde destaca por sus buenas prestaciones defensivas; y la de T.J. Starks, un freshman que promete cosas muy interesantes para la próxima temporada, uno de los jugadores a seguir. Confiemos en que sean capaces de revertir en este NCAA Tournament su mala campaña regular.

 

#8. MISSOURI TIGERS (20-12)

Un nuevo entrenador para atraer al mejor jugador de la promoción. Un equipo de freshmen de calidad formado en torno al mejor jugador de la promoción. Y llega el mejor jugador de la promoción y apenas dura dos minutos en la pista en su partido de debut. La lesión de espalda de Michael Porter Jr. trastocó enormemente los planes de Missouri para esta temporada, pero ha llegado justo a tiempo para la mejor parte del año. El comité abrió mucho la mano para la entrada de los Tigers y que los aficionados puedan disfrutar in situ de un Porter Jr. que no sabemos si regresará o no a la NCAA la próxima temporada. Mientras tanto, gran labor durante toda la temporada de su hermano Jontay, no con el talento de Michael pero con aptitudes muy interesantes de cara a marcharse a la NBA en un futuro próximo. Pero sin duda ha sido el veterano ex-Canisius Kassius Robertson a quien hay que deber buena parte de la clasificación de Mizzou a esta post-temporada, que ha aportado mucha experiencia y anotación desde tres puntos. También interesante resaltar la gran temporada del alero Jordan Barnett, recién arrestado por conducir ebrio, por cierto, y cuyos puntos y rebotes han dado alas a Mizzou en muchos partidos. No descartad el upset ante Florida State, pero desde luego disfrutad de Michael, que igual no vuelve a vestir la camiseta de los Tigers.

 

#9. FLORIDA STATE SEMINOLES (20-11)

Sobre la bocina se clasificó Florida State a este NCAA Tournament, una elección que hubiese sido bastante más criticada si Syracuse no hubiese entrado también en este torneo procedente de su misma conferencia. Aun así, su inicio de temporada no fue malo, con 9 victorias consecutivas, siendo top 25 nacional y con alguna victoria de mérito como ante Florida, por entonces un conjunto top 5 del país. Pero llegó Oklahoma State en el Orange Bowl Classic, luego Duke, Miami, Louisville… y un total de 9 derrotas en una ACC que terminó con una abrupta derrota ante la propia Louisville en el torneo de conferencia. No sería de extrañar que las victorias ante Clemson, Miami y sobre todo North Carolina le hayan metido directamente en este torneo. Terance Mann es el gran hombre a seguir, un versátil escolta de tercer año de gran IQ, buena mano exterior y que defiende muy bien el rebote ofensivo. No perder de vista también al senior colombiano Braian Angola y al también veterano Phil Cofer. El año pasado, con un equipo claramente mejor que el actual, cayeron en segunda ronda. Este año les tocará remendar lo hecho el pasado curso y mejorar sus prestaciones.

 

#10. PROVIDENCE FRIARS (21-13)

Sorprendente campaña dejada por Ed Cooley y los suyos, ya que si bien esperábamos un paso delante de programas como Marquette, Seton Hall, Butler o Creighton como tercera opción en la Big East tras Wildcats y Musketeers, han sido los Friars los que mejor sensación han dejado en este final de curso. Eso sí, las victorias ante Villanova y ante Xavier (dos veces) han ayudado mucho, para que podamos disfrutarlos en este NCAA Tournament, pero su Big East Tournament ha sido para quitarse el sombrero. Providence se apoya sobre todo en la labor de tres jugadores principales: el base Kyron Cartwright, desatascador oficial de partidos, un ritmo de juego muy alto y gran lanzador exterior; el alero Rodney Bullock, alma de este equipo, grandioso anotador y reboteador y con muchísima clase; y el interior Alpha Diallo, un joven neoyorkino que ha hecho las delicias de sus aficionados a base de esfuerzo, sacrificio, rebotes y juego en el poste. Este año, por de pronto, no tendrán que sufrir la odisea de la First Four del año pasado. Ya es algo que tienen ganado de antemano.

 

#11. SAN DIEGO STATE AZTECS (22-10)

No tienen la grandeza ni la relevancia a nivel nacional de estos últimos años bajo la batuta de Steve Fisher, pero el regreso de los Aztecs al NCAA Tournament es una alegría para todos los aficionados al baloncesto universitario. Mucho mérito lo de Brian Dutcher, pupilo de Fisher, en su primera temporada al frente de los Aztecs, que si bien parecía un puesto cantado para Nevada o Boise State marzo acaba poniendo a cada programa en su sitio. Uniendo experiencia y juventud, Dutcher ha sabido confeccionar una plantilla lista para producir desde el primer momento, un conjunto muy trabajador, muy físico y que responde muy bien defensivamente. Malik Pope es su principal hombre a seguir, un versátil alero de muchísima clase y talento al que solo las lesiones le han impedido ser considerado uno de los jugadores más interesantes a nivel nacional estos últimos años. Los novatos Jalen McDaniels y Matt Mitchell sumados al dinámico Devin Watson hacen de estos Aztecs un equipo muy interesante de seguir. Veremos su rival en este torneo, pero por seguro que sea quien sea no lo tendrá nada fácil para pasar de ronda.

 

#12. SOUTH DAKOTA STATE JACKRABBITS (28-6)

El conjunto de T.J. Otzelberger sin duda es uno de los equipos a los que los grandes programas nacionales no quieren enfrentarse. Podríamos resumir su juego en tres grandes factores: su gran acierto exterior, su claridad a la hora de distribuir bien los balones, y sin duda alguna Mike Daum. El ala-pívot junior seguirá ejerciendo su «Daumination» también en el NCAA Tournament, un jugador que ya el año pasado fue considerado el mejor jugador Mid-Major del país y este año se ha confirmado como un excelso tirador y un grandioso dominador interior. No sería raro verle en la NBA en un futuro no muy lejano. Este año han ganado a Majors como Iowa y Ole Miss, y conjuntos como Colorado o Wichita State tuvieron que hacer trabajo extra para doblegarles. Tienen un gran bloque, argumentos para derrotar a cualquier rival en este torneo y una gran estrella en la figura de Daum. Los Jackrabbits se apuntan al upset en este torneo con el espíritu de Nate Wolters en su haber, el último gran estandarte norteño.

 

#13. UNC GREENSBORO SPARTANS (27-7)

El aficionado español volverá a disfrutar con otro de los suyos en el NCAA Tournament, además de Manny Suárez en Creighton. El junior malagueño Francis Alonso ha sumado su mejor temporada como universitario para encabezar a los Spartans a su primera experiencia en el torneo tras su dominio casi impoluto en la Southern Conference. Además, el escolta sumó su primera designación de su carrera en el mejor quinteto de la temporada, una campaña que podría ser redonda si estos Spartans son capaces de sumar alguna victoria en este Big Dance. Además de Francis, destacar la meritoria temporada de jugadores como Marvin Smith, un 3-4 muy enérgico que ayuda en ambos lados de la pista, y James Dickey, principal referencia interior del equipo y designado este año Mejor Defensor de la conferencia. El ex-jugador Wes Miller ya sabe lo que es ganar un anillo de campeón con los Tar Heels en 2005, y es época de pasar esa experiencia recolectada a sus jóvenes pupilos, dispuestos a darlo todo en este Tournament. Estaremos muy pendientes de lo que nos puedan ofrecer.

 

#14. MONTANA GRIZZLIES (26-7)

Cinco años después los Grizzlies regresan al NCAA Tournament, pocas sorpresas en al Big Sky de este año, donde partían claramente como favoritos. Son un equipo con claro gen Mid-Major, donde destacan por ser un conjunto muy bien ordenado, buena distribución de balón, jugadores muy físicos, experimentados y que abusan un poco del tiro de tres puntos. Conforman, además, un backcourt de cierto nivel con el base Ahmaad Rorie, jugador muy atlético, de buen manejo de bola y que sabe tirar muy bien de tres puntos. Es el alma de este equipo, y líder del mismo por segunda temporada consecutiva. Destacar también al alero Michael Oguine, jugador que también es capaz de generarse sus propios lanzamientos y que es capaz de aportar muy bien en ambos lados de la cancha, y el ex de CS Fullerton Jamar Akoh, que provee fuerza y puntos en la zona. Son un equipo al que es muy complicado predecir en este torneo, pueden guerrear contra equipos de mayor calidad pero salvo sorpresa no se espera que ganen muchos partidos.

 

#15. LIPSCOMB BISONS (23-9)

La Atlantic Sun ha deparado una de las grandes sorpresas de la temporada con el campeonato conseguido por los Bisons. Los de Nashville se quedaron a las puertas de la final de conferencia la pasada temporada, y este año han sabido aprovechar su experiencia del año pasado –y el regreso de la mayoría de su plantilla– para dar esquinazo a Florida Gulf Coast y hacerse con el billete directo al Tournament. Una clasificación histórica, puesto que es la primera vez que Lipscomb bailará. Buena parte del éxito de los Bisons viene de manos del sharpshooting Garrison Matthews, un magnífico anotador exterior ya completamente recuperado de sus problemas de lesiones que le lastraron años atrás, y que este curso ha mostrado todo su potencial. Además, no perded de vista el buen juego en la zona de Rob Marberry y la buena mano del tirador zurdo Matt Rose. El equipo presenta ciertos problemas de distribución de balón que acaban muchas veces con muchas pérdidas y faltas provocadas, además de depender de Matthews y Marberry en exceso. Pero aun así, han venido aquí de la nada, y nada tienen que perder. A disfrutar de una experiencia única.

 

#16. NORTH CAROLINA CENTRAL EAGLES (19-15)

Los Eagles sumaron su segundo campeonato consecutivo de la MEAC Conference, pero eso no le ha privado de dar la campanada en la final del torneo de conferencia ante una Hampton que desde hace semanas ya saboreaba la invitación directa al NCAA Tournament. Pese a perder a gran parte de su plantilla la temporada pasada, los Eagles han sabido hacerse fuertes este año con su ya sabido juego rápido y de calidad, un reto al que LeVelle Moton ha sabido dar forma con ingenio y mucho trabajo durante la temporada. Raasean Davis se ha convertido en el nuevo líder del equipo, un portentoso interior que ha llegado al equipo este año tras jugar anteriormente en Kent State, y que ha encontrado a dos socios en las figuras del panameño Pablo Rivas, un ala-pívot undersized de buena mano desde fuera, y Jordan Perkins, base freshman que se ha asentado como titular prácticamente desde el primer momento y que augura un magnífico futuro en los Eagles. El año pasado no pasaron de First Four, pero este año por seguro buscarán mejorar su registro.

 

#16. TEXAS SOUTHERN TIGERS (15-19)

La SWAC ha sido este año claramente la conferencia más débil de la competición, y eso se ha visto reflejado también con la clasificación de los Tigers, el único conjunto de todo el NCAA Tournament en clasificarse con balance negativo, y que tiene prácticamente asegurada su presencia en el First Four de Dayton. Para hacernos una idea, hablamos de un programa que comenzó la temporada con un horripilante 0-13, pero que con la llegada de los duelos de la SWAC ha ido mejorando su balance hasta un 15-19 final. Pese a todo, los Tigers han accedido a este Tournament por cuarta vez en los últimos seis años, convirtiéndose en la habitual apuesta de la conferencia en este torneo. Lo mejor del equipo de Mike Davis es el pequeño Damontrae Jefferson, un base de escasos 5’7’’ que es una auténtica máquina de hacer puntos y que dirige a su equipo a velocidad de crucero, siendo uno de los programas de toda la competición con el ritmo de juego más alto. Son el rival más débil del cuadro, y salvo sorpresa mayúscula, le veremos con un más que conforme seed #16.

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