NBA Draft Profiles: 2019

Dejo a mano los perfiles realizados de cara al pasado NBA Draft 2019 de los jugadores que salieron elegidos en la noche del draft. El resto de perfiles realizados (así como el resto de información de cada prospect) se puede obtener directamente en la Revista del NBA Draft 2019.

NICKEIL ALEXANDER-WALKER

Programa: Virginia Tech Hokies.
Posición: PG/SG.
Altura: 6’5’’.
Peso: 205 lbs.
Nacimiento: Toronto, Canadá.
Residencia: Toronto, Canadá.
Edad: 20 años.
Clase: Sophomore.
High School: Hamilton Heights Christian.
Twitter: @thereal_naw1
Instagram: @then4w_

El talento canadiense de esta próxima camada de draft es inmenso, donde no solamente hay que centrarse en R.J. Barrett. El año pasado Nickeil Alexander-Walker fue uno de los freshmen más destacados de la temporada, especialmente fuera de los freshmen más mediáticos del país, e hizo bien quedándose un segundo año en la universidad para seguir evolucionando, ya que ahora se ha convertido en uno de los prospects más interesantes de este NBA Draft 2019, teniendo prácticamente asegurada su elección en Primera Ronda.

Alexander-Walker es uno de los jugadores más versátiles ofensivamente de la competición. Un combo-guard con una capacidad innata para ver el aro, sabiendo crearse sus propios lanzamientos, generando juego para sus compañeros, atacando el aro con mucha fuerza desde la bombilla exterior o en estático. Su primer paso es muy potente, lo que rápidamente le da mucha fuerza de cara a penetrar a canasta -muy efectivo con ambas manos- o de dividir el balón a un compañero. Además, su lanzamiento desde larga distancia es muy efectivo, lo mismo que su tiro desde media distancia o cerca del aro, y sus dribblings o crossovers teniendo espacios son marca de la casa. Sus capacidades de distribución y de decisión son francamente buenas, y además de rebotear y anotar con cierta soltura no es raro verle promediar un gran número de asistencias dado su buen trato al balón. En transición es casi imparable, especialmente tras robo, finalizando en multitud de ocasiones por encima del aro. A nivel defensivo, no es un jugador que pueda presumir de muchos fundamentos, pero su habilidad para anticipar líneas de pase y presionar al defensor son de muy alto nivel.

Las dudas con Alexander-Walker parece que tornan más hacia su condición física. A nivel universitario su excelsa capacidad anotadora destaca por encima de cualquier otra cosa, pero ya de cara al siguiente nivel es un aspecto que debe tener muy en cuenta trabajar, donde necesita mucho más músculo y fuerza. Se le espera también cierta evolución en su tiro en estático, donde debe ganar si cabe más consistencia y seguir trabajando en la creación de su lanzamiento. Con su elección de disputar su año sophomore en Virginia Tech, Alexander-Walker ha incrementado notablemente su stock, y eso le permitirá ser un jugador de finales de Primera Ronda o Segunda Ronda a poder pelear por salir seleccionado en posiciones de lotería.

R.J. BARRETT

Programa: Duke Blue Devils.
Posición: SG/SF.
Altura: 6’7’’.
Peso: 202 lbs.
Nacimiento: Toronto, Canadá.
Residencia: Mississauga, Canadá.
Edad: 19 años.
Clase: Freshman.
High School: Montverde Academy.
Twitter: @RjBarrett6
Instagram: @rjbarrett

La nueva estrella emergente del baloncesto canadiense que llega con mucha hambre a profesionales tras una extraordinaria temporada en lo individual en Duke. Algunos analistas todavía son recelosos de colocar a Barrett como número uno del draft visto los precedentes recientes (Anthony Bennett), pero su impacto inmediato y su potencial nada tiene que ver con el ex de UNLV.

Barrett es un jugador listo para engatusar a la NBA con su inmenso talento. Su capacidad anotadora está fuera de todo lugar, siendo uno de los mejores finalizadores de toda la nación y capaz de generar peligro desde cualquier punto de la pista. No se puede decir que sea un especialista en el tiro exterior, pero ha ido mejorando notablemente hasta formar parte habitual de su repertorio ofensivo, y libre de marca es letal. Además, este alero zurdo puede anotar sin problemas tras bote, tras dribbling cayéndose hacia detrás, como forzando las jugadas hasta el límite debajo de canasta. Su físico es otra de sus grandes bazas. No tiene el desproporcionado ‘atleticismo’ de su compañero Zion Williamson, pero sí que está preparado para jugar al siguiente nivel. Unido a su explosividad de piernas, su gran primer paso y sus buenas aptitudes atrás, podemos hablar del mejor two-way player de este draft. Su buena visión de juego y su buena capacidad para el pase le ha hecho jugar alguna vez esta temporada como base titular ante la baja de Tre Jones, confirmándose como un gran pasador. Buen juego sin balón y un juego de pies bastante solvente.

Pero pese a sus portentosas aptitudes, hay algunos aspectos del juego donde R.J. Barrett tiene todavía que mejorar notablemente. Es un jugador que presume de su buen trato al balón, especialmente con la zurda, su mano buena, pero todavía le falta confianza para potenciar también su mano derecha. Otro aspecto importante por mejorar es su actitud en determinados momentos del encuentro, donde en partidos muy disputados se le ha visto nervioso, impetuoso y con exceso de protagonismo por llevar a su equipo a la victoria, y que muchas veces termina en malos tiros, pérdidas o faltas en ataque. Su toma de decisiones es un aspecto vital para un jugador de su importancia, y debe controlar su selección de tiro y su serenidad en momentos clave. Un jugador que por características y potencial está llamado a ser uno de los mejores de la NBA en próximos años.

DARIUS BAZLEY

Posición: SF/PF.
Altura: 6’9’’.
Peso: 195 lbs.
Nacimiento: Boston, Massachusetts.
Residencia: Cincinnati, Ohio.
Edad: 19 años.
Clase: Internacional.
High School: Princeton High School.
Twitter: @BazleyDarius
Instagram: @darius__bazley

Bazley fue uno de los cinco estrellas más prometedores de la clase de 2018, hasta el punto de que programas como Florida, Georgetown, Louisville o Syracuse buscaban como loco hacerse con él para esta temporada que recién ha terminado. Fueron los Oranges de Jim Boeheim los que finalmente alcanzaron el premio gordo, pero Bazley tenía en mente otra estrategia: saltarse la universidad para jugar profesionalmente antes de presentarse al NBA Draft. Una decisión muy controvertida en el mundo universitario, ya que Bazley decidió romper su compromiso con Syracuse para jugar este pasado año en la G- League para empezar a adquirir experiencia profesional. Pero al final, ni jugó en la NCAA, ni jugó en la G-League. Bazley acabó siendo una gran decepción para muchos, y su nombre ha sido casi olvidado en este proceso de draft.

Con Bazley tenemos a un talentoso combo- forward de 19 años recién cumplidos de buen tamaño y excelente movilidad que ofrece capacidad anotadora tanto en la pintura como lanzando desde fuera. Jugador con un físico bastante aseado que le permite hacer de su versatilidad su estilo de juego, pudiendo anotar, rebotear, pasar y botar el balón y defender a muy buen nivel. Sus entrenadores destacan además su buena toma de decisiones, la energía con la que juega y su visión y actitud en la pista. Es un anotador espectacular, destacando tanto en el poste bajo, desde media distancia, atacando el aro desde el perímetro como con su buen lanzamiento desde larga distancia. Incluso, es un buen fit al salir al contraataque. A nivel defensivo es un jugador que también hace un buen trabajo gracias a su capacidad para puntear balones en el robo como en el tapón, en desplazamientos laterales como reaccionando con rapidez en el uno contra uno.

Pero Darius Bazley tiene que acabar por definirse profesionalmente, ya que ni tiene la consistencia física de un ala-pívot ni toda la soltura ni potencia de piernas que cabría esperar de un alero NBA. Además, una de sus grandes debilidades a día de hoy es su constitución física, siendo un jugador muy espigado y delgado, y falto de muchos kilos de músculo. Se le echa también en falta algo más de trabajo táctico, para evitar cometer demasiadas pérdidas y faltas innecesarias, así como mayor versatilidad defensiva. Un jugador envuelto en un halo de misterio en este draft, ya que no hay jugado partidos oficiales frente a rivales de entidad ni tiene tampoco esa rutina competitiva que tienen el resto de los compañeros de esta camada. Por talento, sería Primera Ronda de draft casi sin discusión, pero con su decisión de estar un año en blanco sin jugar le ha hecho perder mucho stock.

GOGA BITADZE

Equipo: KK Buducnost VOLI.
Posición: C.
Altura: 6’11’’.
Peso: 251 lbs.
Nacimiento: Sagarejo, Georgia.
Residencia: Sagarejo, Georgia.
Edad: 19 años.
Clase: Internacional.

Ya estuvo a punto de decantarse por el NBA Draft el pasado año 2018, aunque a escasos días de la noche de elecciones decidió echarse para atrás y seguir un año más mejorando sus cualidades en Europa, volviendo al Mega Bemax durante el primer tramo de temporada y finalizándolo cedido en el mítico Buducnost de Montenegro, debutando en una Euroliga donde tuvo un paso muy productivo, e incluso fue nombrado mejor jugador joven de la competición. Ahora, Bitadze no va a volver dejar a pasar ese tren para debutar en la NBA, y muchos ya le pronostican que podría salir elegido en Primera Ronda de este draft.

Su gran altura para ejercer de pívot NBA no le impide ser un jugador que destaca por su gran coordinación física, aspecto que le ayuda a poder competir a todos los niveles y ser tanto una opción muy interesante bajo aros como en transición. Sus condiciones atléticas son bastante aceptables, sin llegar a ser tan potentes como la de otros pívots profesionales, pero le ayuda mucho para ir al contacto cuando penetra a canasta, cuando ataca de espaldas en el poste bajo o en situaciones de pick-and-roll. Además de ser una gran referencia ofensiva en la zona, Bitadze dispone de una serie de skills ofensivos que elevan notablemente su stock, especialmente con su capacidad de ser una amenaza desde la larga distancia, así como un tiro desde media distancia que ha evolucionado desde el pasado año.

Las buenas condiciones atléticas de Bitadze, unidas su gran movilidad y actitud posicional, le hacen ser un defensor bastante notable. Su altura y timing para el tapón le permiten ser un intimidador de gran potencial, y dispone de una gran IQ para neutralizar líneas de pase rivales como para leer las jugadas en ambas canastas. Su capacidad para ir al rebote es también muy prometedora. Quizás lo que más se le eche en falta es que su agilidad y velocidad de piernas sean acordes a esa movilidad de la que presume, ya que muchas veces le cuesta seguir a jugadores exteriores o a interiores más rápidos que él. Su facilidad para cargarse de faltas tontas o su desconexión puntual en momentos determinados del partido son otros aspectos en los que tiene que irrumpir para no frenar su progresión.

Es difícil determinar si Bitadze puede alcanzar el potencial de otros pívots europeos como Nikola Jokic, Nikola Vucevic, Jusuf Nurkic o Jonas Valanciunas, pero lo que es seguro es que podrá hacer carrera NBA con total seguridad si su trabajo sigue siendo constante con el paso de las temporadas. Todo indica a que podría ser elegido ya a mediados-finales de Primera Ronda.

BOL BOL

Programa: Oregon Ducks.
Posición: C.
Altura: 7’2’’.
Peso: 235 lbs.
Nacimiento: Khartoum, Sudán.
Residencia: Olathe, Kansas.
Edad: 19 años.
Clase: Freshman.
High School: Findlay Prep.
Instagram: @bolbol

Junto a Zion Williamson posiblemente sea el jugador más especial de este draft. Bol Bol es un pívot de características únicas y muy sobrado de talento que quizás no ha tenido la trayectoria universitaria ideal para terminar de formarse. Una fractura por estrés en un pie le ha dejado en la estacada casi la mayor parte de la temporada, un factor que le puede hacer caer más puestos en el próximo draft de lo inicialmente esperado.

Tal como su padre Manute, Bol Bol comparte muchas similitudes en su físico. Estamos ante un jugador de 2.20 de altura con unos brazos y unas manos inacabables y que -como es esperable- no le cuesta mucho promediar muchos rebotes y tapones en cada encuentro. Pero sin duda lo que hace especial a Bol son sus aptitudes técnicas. Por una parte, tenemos a un jugador con su envergadura con la capacidad de lanzar en estático desde cualquier punto de la pista, y pese a que su tiro de tres no está todavía del todo formado, sí que puede atinar desde media y larga distancia con cierta solvencia. Y bajo el aro es todo un coloso en la ofensiva, y puede atacar el aro como jugar de espaldas a canasta sin problemas.

Por si estas aptitudes fuesen algo totalmente irreal para un jugador de su altura, Bol Bol dispone además de un juego de pies fantástico que le confirman como un jugador con unas habilidades fuera de lo común. Es capaz de poner el balón en el suelo sin problemas, driblar a sus oponentes, e incluso presumir de ejecutar reversos con fadeaway para asombro de sus defensores. Además de coger muchos rebotes y colocar un buen número de tapones por encuentro, Bol tiene buenas aptitudes en defensa, lo que hace que no sea fácil superarle en el uno contra uno.

Su curioso físico le hacen ser un jugador diferente, pero también le ocasiona que tenga muchas cosas que mejorar. Pese a ser muy grande y versátil, tiene un físico muy endeble que necesita como agua de mayo muchos kilos de músculo para hacer frente defensivamente a los pívots rivales a nivel profesional, tanto en los brazos como en las piernas. Además, sus 2.20 de altura tienen también una gran pega: que su agilidad de piernas es muy escasa, haciendo que sus movimientos sean más lentos de lo habitual. En lo técnico tiene que ganar algo más de trabajo de pies bajo la pintura y terminar de fortalecer su tiro en estático desde media y larga distancia.

La franquicia que apueste por Bol Bol tendrá a un jugador que llama la atención por su extravagancia, pero con unas habilidades únicas que ningún otro jugador de la NBA posee. Será clave ver cómo llega al pre-draft tras su lesión en el pie el pasado diciembre, pero pese a que tiene mucho que mejorar todo apunta a que podrá hacerse un hueco en la NBA.

IGNAS BRAZDEIKIS

Programa: Michigan Wolverines.
Posición: SF.
Altura: 6’7’’.
Peso: 215 lbs.
Nacimiento: Kaunas, Lituania.
Residencia: Oakville, Canadá.
Edad: 20 años.
Clase: Freshman.
High School: Orangeville Prep.
Twitter: @_iggy_braz
Instagram: @_iggy_braz

Parecía que el alero canadiense de origen lituano podría establecerse un segundo año en la renovada Michigan de Juwan Howard, pero al final su buena temporada freshman unida al buen stock que parece haber obtenido tras terminar la temporada le ha llevado a presentarse definitivamente a este NBA Draft. Pese a su precocidad, es un jugador de grandes fundamentos que trabaja como el mejor de los veteranos, y su potencial como jugador NBA está todavía por las nubes. Sin duda, un jugador muy interesante para seguir esta próxima temporada.

Con Brazdeikis estamos ante un talentoso alero zurdo con mucho recorrido en la pista, capaz de penetrar con mucha potencia hacia canasta como de masacrar el alero rival desde larga distancia. Tiene una capacidad muy curiosa, y es que pese a su condición de zurdo es un jugador que bota, controla el balón y finaliza las jugadas con la diestra, usando prácticamente la zurda en exclusiva para lanzar en estático. Es un jugador de una IQ enorme, muy capaz de asumir el rol de líder en la pista, con una clase sublime para el lanzamiento y que saca acciones positivas casi en cualquier jugada.

Es muy rápido de pies, con un primer paso muy potente, tanto saliendo con mucha fuerza al contragolpe como atacando el aro desde el perímetro para machacar o dejar el balón con suavidad a milímetros del aro. Iggy tiene todavía muchos aspectos y fundamentos que mejorar, pero tiene las bases técnicas para hacer carrera profesional en la NBA con mucha solvencia. Pero si hay un aspecto de su juego donde Brazdeikis flaquea, aparte de su poca afinidad a usar su mano izquierda más allá de su lanzamiento, es sin duda su defensa. Tiene una mezcla entre dejadez defensiva, siendo muy permisivo con su marcador y estando muy despistado en sus marcajes y en las líneas de pase, y una poca actitud para ejercer eficientemente en este lado de la cancha. A nivel universitario ya muestra estas carencias, y preocupa que de cara al siguiente nivel esto pueda perjudicarle mucho más. Otras habilidades donde tiene que hacer un esfuerzo por mejorar son su físico, todavía demasiado endeble para defender a los potentes aleros NBA, su manejo de balón y capacidad para el pase o tratar de ser mucho más ágil de piernas.

Es todavía muy joven y tiene un margen de mejora amplio, pero Brazdeikis debe ponerse las pilas este mismo verano para corregir algunos de sus defectos, siendo la intensidad defensiva el primero de su lista. Pero obviando esto, es un fit de Primera Ronda muy interesante para muchas franquicias NBA, aunque tampoco sería extraño que cayese hasta Segunda Ronda.

BRANDON CLARKE

Programa: Gonzaga Bulldogs.
Posición: PF.
Altura: 6’8’’.
Peso: 215 lbs.
Nacimiento: Vancouver, Canadá.
Residencia: Phoenix, Arizona.
Edad: 22 años.
Clase: Junior.
High School: Desert Vista High School.
Twitter: @brandonclarke23
Instagram: @brandon_clarke23

Brandon Clarke pasó casi inadvertido a nivel nacional tras dos primeros años en la humilde San Jose State, pero tras su transfer hacia Gonzaga esta última temporada ha pasado de ser un buen y apañado jugador Mid-Major a ser jugador candidato a ser pick de lotería en este NBA Draft, donde estas últimas semanas ha adquirido un gran interés por parte de numerosas franquicias.

El jugador de Gonzaga es un ala-pívot atípico y de gran talento individual donde la versatilidad es su gran virtud. Su constitución física es privilegiada, permitiéndole ser una auténtica fortaleza defensiva a base de rebotes en ambos lados de la pista, con una capacidad de salto y una fuerza tremendos y de gran capacidad intimidatoria, siendo uno de los mejores taponadores del país. Llama también mucho la atención su aportación en intangibles, un jugador muy inteligente en su definición y que sabe moverse muy bien por la pista con mucha capacidad de adaptación según el momento.

Es común ver a Clarke rondando la línea exterior. Esto se debe en parte a su gran capacidad para el manejo de balón y su capacidad de pase, unido a sus buenos movimientos de pies, lo que le permite ser una amenaza cuando ataca de cara el aro. Unas características poco comunes para un jugador de su posición. Año a año ha ido evolucionando también su juego ofensivo, pasando de ser un jugador que se limitaba a anotar desde cerca del aro a ir poco a poco abriéndose para incluso atreverse a lanzar desde la línea de tres, aunque de manera muy limitada. Precisamente su poca variedad ofensiva es una de las debilidades de Clarke de cara a su salto al siguiente nivel. Desde media distancia y cerca de canasta es un jugador muy acertado y muy rápido de piernas, dificultando la defensa rival, pero trabajando su tiro en estático y ganando confianza para ir adquiriendo ese interesante tiro exterior le podría abrir muchísimas puertas a nivel NBA. A veces da la sensación de que le falta creérselo, que puede ser un gran jugador NBA. Además, a nivel defensivo debe ser también más implacable y certero, e ir más agresivo a la hora de detener a sus rivales.

Mucho interés en ver cómo adapta Clarke su juego al siguiente nivel. Un jugador de enorme talento, muy trabajador y todavía con una gran capacidad de mejora. Salvo sorpresa, será jugador de lotería… o estará muy cerca de ella.

NICOLAS CLAXTON

Programa: Georgia Bulldogs.
Posición: PF.
Altura: 6’11’’.
Peso: 220 lbs.
Nacimiento: Greenville, South Carolina.
Residencia: Greenville, South Carolina.
Edad: 20 años.
Clase: Sophomore.
High School: Legacy Charter School.
Instagram: @nicolasclaxton

Tom Crean es un reclutador nato, lo lleva demostrando muchos años en la competición universitaria, por lo que no debería sorprendernos ver prospects de calibre NBA bajo su tutela. Pero desde luego, una de las grandes sorpresas que nos ha deparado esta temporada universitaria es la evolución de un Nic Claxton que -como quien dice- ha aparecido de la nada. Un ala-pívot de características muy prometedoras que en su año freshman pasó casi desapercibido en los Bulldogs, y que en su segundo año ha pasado de ser un completo desconocido a optar por un puesto de Primera Ronda en este próximo draft. Llega además en muy buena forma, ya que destacó especialmente en el NBA Draft Combine y ha refrendado esa línea ascendente en los últimos workouts con franquicias NBA.

La versatilidad de este joven ala-pívot es su bien más preciado. Un jugador que apunta maneras para ejercer de point-forward, pero al que quizás le hubiese venido bien un año más universitario para acabar de pulirse. Por físico y presencia inicial, podríamos hablar del clásico ‘rim protector’, un jugador que aporta intimidación bajo tableros, un espectacular reboteador en ambas canastas o con un timing magnífico y una capacidad de salto muy buena para ir al tapón. Claxton es capaz de aportar en todas estas facetas de una manera eficaz.

Pero tiene también ciertas características del prototipo de jugador interior moderno que le revalorizan de gran manera, como su gran agilidad de piernas, su buen primer paso, su inusual manejo de balón o su juego en transición. A todas estas habilidades hay que sumar su capacidad defensiva en la parcela exterior, donde dada su flexibilidad es capaz de defender también a hombres en el perímetro, o su gran habilidad como pasador y con una visión de buena por encima de lo habitual para un jugador interior. Todas estas habilidades debe llevarlas al siguiente nivel, y ahí su físico se resiente. Tiene que ganar todavía mucha masa muscular para hacer frente a jugadores interiores profesionales y poder dar rienda suelta a sus aptitudes con mucho más protagonismo, ya que ahora mismo es un jugador muy espigado, delgado y carente de poderío físico.

Tiene que seguir mejorando su juego en el poste bajo, lo mismo que su tiro en estático, tanto su porcentaje de tiros libres como seguir en esa línea ascendente que ha iniciado lanzando desde la larga distancia. Tiene todavía mucho con lo que trabajar, pero lo que se le ha visto de él en su año sophomore permite hacernos pensar que estamos ante un prototipo de jugador totalmente diferente. Un prospect de un potencial elevadísimo al que, como digo, todavía le falta un poco más de trabajo antes de producir a nivel inmediato de manera profesional. No sería raro verle en Primera Ronda si algún equipo termina por moldearlo con mucha paciencia.

JARRETT CULVER

Programa: Texas Tech Red Raiders.
Posición: SG/SF.
Altura: 6’6’’.
Peso: 195 lbs.
Nacimiento: Lubbock, Texas.
Residencia: Lubbock, Texas.
Edad: 20 años.
Clase: Sophomore.
High School: Coronado High School.
Twitter: @jarrettc08
Instagram: @jarrett_23

Quedó relegado a un segundo plano la temporada pasada con el liderazgo de Keenan Evans y el alzamiento cada vez más pronunciado de Zhaire Smith, pero esta temporada ha sido la de su consagración tras su año sophomore. Jarrett Culver, pese a su precocidad, ha sabido liderar a un programa como Texas Tech que cada año ha ido mejorando poco a poco hasta plantarse este curso en la mismísima final por el título nacional. Una temporada espectacular también en lo individual, donde la NBA -como era de esperar- ha llamado a su puerta.

El alero es uno de los jugadores de mayor potencial de este draft. Un jugador con un físico muy pulido, de gran versatilidad y de grandes instintos ofensivos, sin descuidar su potencial en cuestiones defensivas. Puede anotar tanto desde larga distancia como elevándose desde la bombilla tras bote o en fadeaway, y su agresividad de cara al aro unido a ese privilegiado físico le permite ser un enorme finalizador. No tiene miedo al protagonismo, y no duda pedir la bola en momentos calientes para liderar a los suyos. Ha mejorado también bastante creándose sus propias jugadas.

Sus buenas condiciones físicas, su intensidad y su gran juego sin balón sientan las bases de sus aptitudes defensivas, siendo capaz de defender sin problemas a cualquier exterior rival. Igual le falta algún que otro centímetro para ser ideal, pero todo apunta a que puede llegar a ser un interesante 3- and-D, aunque quizás algo más enfocado en la ofensiva. Un jugador muy activo en el rebote en ambas canastas y que no duda en ir al tapón o anticipándose para el robo. Sin embargo, sus buenas capacidades a veces las echa por tierra por culpa de su toma de decisiones, su poca visión táctica y sus pérdidas de balón, todas ellas mejorables a medida que siga adquiriendo experiencia. Un chico de un talento tremendo, pero al que todavía le queda un largo camino para asentarse. Dispone de un físico, pero necesita ganar músculo, y además disponer de un tiro exterior todavía más consistente y mejorar su bote y manejo de pelota. Además de la ya citada mejora en sus decisiones. Tiene cosas por mejorar, pero no hay ninguna duda de que estamos hablando de uno de los grandes nombres de este curso.

Culver ha estado durante toda la temporada pronosticado como posible elección de lotería, pero su gran final de temporada y los buenos workouts individuales realizados le han aupado mucho más arriba, y todo apunta a que, incluso, podría acabar siendo elegido en los cinco primeros puestos del NBA Draft.

SEKOU DOUMBOUYA

Equipo: Limoges CSP.
Posición: SF/PF.
Altura: 6’9’’.
Peso: 231 lbs.
Nacimiento: Conakry, Guinea.
Residencia: Fleury-les-Aubrais, Francia.
Edad: 18 años.
Clase: Internacional.
Twitter: @sekou_doums
Instagram: @sekou_doumbouya_

Este draft no se podrá caracterizar por la gran cantidad de jugadores europeos candidatos a salir elegidos en este draft, pero sin duda el jugador más prometedor de esta camada, y quizás el único con claras opciones de colarse en posiciones de lotería, sea el alero Sekou Doumbouya, quizás la última gran joya del baloncesto galo desde la irrupción entre profesionales de Frank Ntilikina, y en el que están puestas gran parte de las esperanzas de su país. Formado en el mítico INSEP, llamó enseguida la atención de varios clubes profesionales franceses, y este último año en Limoges ha terminado por confirmar su tremendo potencial.

De origen guineano, Sekou Doumbouya sin duda destaca por su prominente físico, capacidad que le permite jugar tanto como alero puro -y donde probablemente llevará a cabo su juego en próximos años- como en la pintura. Es capaz de correr con solvencia los contragolpes, e incluso finalizarlos con mucha potencia por encima del aro gracias a su tremendo salto. Esa capacidad de finalización le permite promediar una gran cantidad de puntos por noche, aunque con el paso del tiempo está formándose un tiro desde media y larga distancia bastante interesante, aunque todavía muy inseguro e inconsistente, algo que le puede pasar factura de cara a ese probable salto a la NBA.

Otra cualidad muy interesante que tiene el jugador de pasaporte francés es su control de balón, disponiendo de una visión de juego bastante por encima de la media en jugadores de su posición, un buen bote y una buena capacidad para el pase. Su juego sin balón también es para tenerlo en cuenta, sabiendo ejecutar con acierto los pick-and- roll, cuándo ejercer la ayuda a sus compañeros o cortar hacia el aro. Además, su agresividad en ataque unida a su rapidez de piernas hace que su stock se eleve si cabe más. Esta explosividad de piernas hace que sea muy versátil en posiciones defensivas, pudiendo defender a prácticamente cualquier jugador rival. Destaca, además, por sus grandes aptitudes para el rebote. Dos son los principales miedos sobre Doumbouya tras este verano: su redención final a la posición de alero puro, teniendo en cuenta que es un jugador al que le cuesta mucho anotar conforme se aleja del aro, y su adaptación a la NBA, siendo un jugador con un potencial tremendo pero que quizás está todavía muy verde para aportar desde el primer día.

Si la franquicia en la que aterriza le promete minutos y Doumbouya se adapta pronto al nuevo baloncesto que está frente a él, podemos tener delante a un jugador NBA para muchos años. Su ética de trabajo será fundamental para su futuro.

CARSEN EDWARDS

Programa: Purdue Boilermakers.
Posición: PG.
Altura: 6’1’’.
Peso: 200 lbs.
Nacimiento: Houston, Texas.
Residencia: Atascocita, Texas.
Edad: 21 años.
Clase: Junior.
High School: Atascocita High School.
Twitter: @Cboogie_3
Instagram: @Cboogie_3

Casi toda la plana mayor de los Boilermakers se marchó la pasada temporada, dejando a Purdue prácticamente con Edwards y poco más para hacer frente a una temporada que se antojaba de transición. La respuesta del base de tercer año ha sido bestial, confirmándose como uno de los mejores bases de toda la nación y llevando a Purdue a ser co-campeón de Regular Season de la Big Ten contra todo pronóstico y haciendo un NCAA Tournament espectacular, donde Edwards se erigió como uno de los grandes nombres del torneo, y solo la futura campeona Virginia le impidió ser miembro de la Final Four este último año en una prórroga de infarto. Es hora de que Edwards vuele al siguiente nivel, y hace bien en probar suerte este curso en el NBA Draft.

Ya durante su año sophomore había mostrado destellos de su tremenda capacidad para anotar, pero este curso Carsen Edwards se ha superado. Muchos tildaban de osadía su inclusión en el mejor quinteto del año durante la pasada pretemporada, y él no hizo más que confirmar que su tercer año en la universidad iba a ser especial. El pequeño base texano es un auténtico artillero desde la larga distancia, una constante amenaza para el equipo rival que en cada ataque busca el aro. Tiene una gran capacidad para generarse sus tiros, siendo también un especialista en el catch-and-shoot y en la finalización desde cerca del aro.

Su mente está enfocada al cien por cien en la ofensiva, pero eso no implica que no destaque en el resto de los campos, como puede ser el de la dirección y el pase, donde dispone de un potencial de mejora bastante amplio, siendo letal a campo abierto. Pese a su corta estatura, es un jugador cuya constitución física es muy potable, pudiendo hacer frente a los bases rivales sin problema, pero su constancia en labores ofensivas hace que no se prodigue tanto en defensa, pese a tener capacidades y potencial para ello.

Precisamente sus problemas de altura y su poca constancia defensiva serán sus principales quebraderos de cabeza de cara a su futuro profesional, y debe seguir trabajando en su juego ofensivo y en sus habilidades de playmaking, que le serán muy útiles a nivel NBA, ya que no siempre tendrá la seguridad de ser el referente en ataque de su equipo, y su juego sin balón y sin su habitual protagonismo en ataque no es del todo eficiente. En cualquier caso, no deberíamos extrañarnos si vemos su nombre saliendo a finales de esta próxima Primera Ronda del draft.

BRUNO FERNANDO

Programa: Maryland Terrapins.
Posición: PF/C.
Altura: 6’10’’.
Peso: 240 lbs.
Nacimiento: Luanda, Angola.
Residencia: Luanda, Angola.
Edad: 20 años.
Clase: Sophomore.
High School: IMG Academy.
Twitter: @BrunoFernandoMV
Instagram: @the_angolan_bf

Ya el año pasado tuvo serias opciones de colarse en posiciones de lotería, pero finalmente declinó dar el salto para estar formándose un año más en Maryland, pero ya este segundo tren Bruno Fernando no lo ha querido dejar pasar. Pero el pívot angoleño de los Terrapins ha perdido quizás algo de stock respecto al draft de la pasada temporada, y parece que puede caer a la Segunda Ronda, aun viendo la escasez de jugadores interiores en posiciones importantes.

Su potencia física es lo más llamativo a lo poco que empiezas a verle jugar. Un interior con uno de los mejores físicos del país, una potencia muscular impresionante, una buena envergadura y que cuya capacidad intimidatoria y reboteadora es de lo mejorcito de este draft. Pese a su cantidad de músculo es un jugador que se mueve bastante bien para su peso, siendo un interior bastante móvil con un juego de pies bastante interesante, capaz de salir al contragolpe y que es capaz de abarcar mucho espacio a nivel defensivo, hasta el punto de que puede hacer frente a atacantes exteriores gracias a esa movilidad de piernas y a sus enormes y largos brazos.

Es un jugador que juega con mucha energía en ambas canastas, y eso le permite ser si cabe mucho más contundente bajo aros. Muchos de sus puntos vienen tras rebote ofensivo tras segundas oportunidades o tras sacar de su posición a su rival a base de físico y fuerza. Además, poco a poco ha ido trabajando un pequeño gancho que ya es marca de la casa en su skillset. Una característica poco usual de un jugador de su estilo es su gran mano desde la línea de tiros libres, uno de los pívots con mejor porcentaje de todo el país, y quizás debería probar a seguir trabajando su tiro desde media e incluso larga distancia, dada su buena mecánica.

Pero sin duda Fernando saca mucha más rentabilidad para su equipo como ‘rim protector’. Uno de los mayores intimidadores de este draft, y un auténtico especialista en el rebote y el tapón que por seguro será querido por muchas franquicias NBA. Su stock y sus números han mejorado notablemente respecto al año pasado, y sus buenos workouts harán de él una pieza indispensable en cualquier equipo. Sus mayores inconvenientes llegan, como no iba a ser de otra forma, desde el lado ofensivo del juego. Un jugador muy limitado a nivel recursos que prácticamente solo se vale de su contundencia física para acechar a su defensor y meterlo cuanto más cerca del aro mejor. Cuanto más se aleja del aro, su presencia en el partido más desaparece. Su toma de decisiones muchas veces es cuestionable, lo que le lleva a sumar un buen promedio de pérdidas por encuentro, y tiene que cuidar también su habilidad con el balón en sus manos, tanto en el bote como en su capacidad de pase.

DANIEL GAFFORD

Programa: Arkansas Razorbacks.
Posición: C.
Altura: 6’11’’.
Peso: 233 lbs.
Nacimiento: El Dorado, Arkansas.
Residencia: El Dorado, Arkansas.
Edad: 20 años.
Clase: Sophomore.
High School: El Dorado High School.
Twitter: @Dan_G33
Instagram: @Big.dandan

Se bajó del draft la pasada temporada tras una gran campaña freshman para ser el nuevo líder del programa. Gafford cumplió con ese rol, y ha mejorado algunas facetas de su juego de un año a otro, pero Arkansas no fue capaz de alcanzar el NCAA Tournament en una SEC donde los puestos han estado muy cotizados, y el pívot anunció su marcha del programa rumbo al Draft sin siquiera jugar el NIT con su equipo.

Con Daniel Gafford tenemos a uno de los mejores pívots de este draft. Un jugador de siete pies de altura que destaca por su desgarbado físico, de gran estatura y excelente definición desde cerca del aro. Precisamente es cerca de la canasta donde desarrolla su mejor juego, siendo un excelente reboteador y taponador gracias a su timing, posicionamiento bajo el aro y su enorme longitud de brazos que todo lo rebaña y lo atrapa. Su combinación de físico, aptitudes cerca del aro y potencial de mejora, le hacen ser uno de los ‘rim protector’ más interesantes de cara a la NBA.

Además de su buen actitud defensiva, Gafford presenta un conjunto de habilidades e instintos defensivos de primer nivel, más aún potenciados por su espectacular físico. Su movimientos de pies es muy rápido, y puede defender sin problemas a interiores móviles en el uno contra uno. Además, su juego sin balón es bastante fluido, sabiendo crear espacios para sus compañeros y siendo efectivo en los picks-and-rolls. También es capaz de aportar intangibles tanto en ataque como en defensa.

El principal problema de Gafford es que su rango de acción en la pista es muy limitado, y cuanto más se aleja del aro (tanto en ataque como en jugadas defensivas) más desprotegido se encuentra. En ataque vive debajo del aro, sacando acciones positivas a base de físico y de atacar el aro con contundencia, pero a nivel técnico o tratando de buscar un lanzamiento en estático, Gafford es un jugador muy inconsistente. Lo mismo le ocurre en los lanzamientos de tiros libres, donde tiene todavía mucho que mejorar. En defensa sufre también lejos del aro, siendo muy impulsivo cuando trata de taponar o cuando sale a defender a hombres pequeños.

Su nombre cayó en los mocks estos últimos meses debido a la mala temporada realizada por los Razorbacks, donde únicamente él se salvó de la quema, pero en condiciones normales estamos hablando de uno de los interiores de mayor potencial de todo este NBA Draft. No sería raro verlo en posiciones bajas de lotería viendo la escasez de interiores de su nivel y talento en el draft de este año, o a mediados-finales de Primera Ronda en el peor de los casos.

DARIUS GARLAND

Programa: Vanderbilt Commodores.
Posición: PG.
Altura: 6’2’’.
Peso: 175 lbs.
Nacimiento: Gary, Indiana.
Residencia: Nashville, Tennessee.
Edad: 19 años.
Clase: Freshman.
High School: Brentwood Academy.
Twitter: @dariusgarland22
Instagram: @darius_garland

Denotado el mejor base de esta generación de 2018, Garland era uno de los jugadores que más apetecía ver esta temporada para ver si el hype que tenía ganado en High School podía transformarlo en talento real de cara al próximo draft. Pero el pasado noviembre tuvo que dejar el encuentro que le enfrentaba a Kent State – tras solo dos minutos en la pista – por culpa de una grave lesión de menisco en su rodilla izquierda que le dejaba fuera de las pistas para lo que restaba de temporada.

Estamos probablemente ante el base más completo de este draft. Tiene una capacidad para manejar el balón excelente, sabiendo encontrar líneas de pase con mucha facilidad, de gran creatividad, con un juego de pies y de toma de decisiones muy rápidos, capaz de ejecutar buenos dribblings y cambios de dirección, y que además se mueve muy bien estando liberado del balón.

Además de buenas habilidades de playmaking, Garland puede presumir de ser un triplista de gran nivel, siendo a día de hoy su principal arma ofensiva. Se asocia muy bien con el pívot para liberarse de su defensor o para ejercer 2×2 y buscar la canasta o la asistencia fácil. Desde media pista es un jugador muy complicado de detener, capaz de anotar con sobriedad en estático como de driblar con mucha velocidad y encontrar la canasta bajo el aro, o de sacar la asistencia para un compañero liberado. Físicamente no es un jugador que vaya tan sobrado como en otros aspectos del juego. Le faltan algunos centímetros para tener un tamaño ideal para hacer frente a los bases profesionales, carece de ser un jugador especialmente explosivo y sufre para defender a bases de constitución fuerte. Tiene que ganar mucha fuerza y musculatura para aspirar a ser un base de élite. Eso lo ve reflejado también en el apartado defensivo del juego ya que, pese a ser un jugador que usa muy bien sus manos y tiene buenas aptitudes en defensa, le falla su cuerpo y su lectura de las jugadas en este lado del juego.

Pese a ser un gran distribuidor y tener grandes aptitudes para el pase, tiene que guardar cierto cuidado con las pérdidas de balón, ya que tiende a tomar decisiones un poco bruscas e inesperadas sin estar a veces sometido a mucha presión. Es más, en lo poco que ha jugado en la NCAA ha producido 13 asistencias por 15 pérdidas de balón. La gran duda con Garland está sobre todo en cómo será su vuelta a las pistas tras su importante lesión de rodilla, y cómo el nivel de exigencia de una competición como la NBA puede ejercer sobre ella. Si todo sigue su curso y evoluciona como se espera de él, tenemos a un base NBA de primer nivel competitivo.

KYLE GUY

Programa: Virginia Cavaliers.
Posición: SG.
Altura: 6’2’’.
Peso: 175 lbs.
Nacimiento: Indianapolis, Indiana.
Residencia: Indianapolis, Indiana.
Edad: 21 años.
Clase: Junior.
High School: Lawrence Central High School.
Twitter: @kylejguy5
Instagram: @kylejguy5

Uno de los grandes héroes de la campeona Virginia, y probablemente el gran alma de este equipo. Un jugador especial, capaz de tirar él solo del programa y que se gana a la afición con su capacidad de superación y su garra en cada bola. Probablemente no estaríamos hablando de Kyle Guy como futurible jugador NBA si los Cavaliers no hubiesen hecho la temporada que han realizado, y el de Indiana probablemente hubiera regresado un último año a las órdenes de Tony Bennett. Afortunadamente para él, su enorme temporada junior le ha catapultado como uno de los grandes nombres de este curso.

El juego de Kyle Guy no se explica sin saber valorar sus aptitudes ofensivas. Un escolta de gran tendencia por encontrar el aro rival y capaz de lanzar desde cualquier punto de la pista, aunque su mayor peligro reside en el catch-and-shoot, donde es todo un especialista. De cara a su salto al profesionalismo deberá seguir esa línea de evolución, potenciando su tiro desde larga distancia, encontrar mayor variabilidad de recursos ofensivos y siendo también un segunda espada a la hora de recolocar y organizar al equipo. Y es precisamente en su juego como distribuidor y pasador donde Guy debe encontrar una mayor mejoría a corto plazo, ya que pese a ser un escolta tiene la altura y la posición de un base. Sabe encontrar al compañero abierto y desmarcado, y también es capaz de circular muy bien la pelota, pero le falta todavía potenciar esa mentalidad de ‘first-passer’ y de dar sensación de seguridad que tiene, por ejemplo, su compañero Ty Jerome. Eso sí, es todo un artista del pick-and-roll, y Bennett ha sabido explotarle estos años en este aspecto.

Durante este tiempo ha demostrado que es algo más que un simple tirador. Es un jugador sumamente inteligente, sabe tomar muy buenas decisiones y lidera al equipo como si fuera suyo de toda la vida. Sabe buscarse bien los espacios sin balón, penetrar buscando el contacto hacia canasta o hacer gala de sus dribblings o crossovers para dejar atrás a su par. Su actitud en la pista es encomiable, y eso un entrenador y el aficionado de Virginia lo ha agradecido desde el primer día.

Pero la realidad es que Kyle Guy tiene importantes dificultades que tendrá que hacer frente de cara a dar ese salto extra al siguiente nivel. Más allá de que es muy pequeño para ser escolta, dispone de un físico totalmente sin pulir, escaso de fuerza y sin apenas musculatura para hacer frente a sus rivales. Estas limitaciones físicas se reflejan también en su forma de defender, donde le pone gran entrega y disciplina, pero que le acaba pasando factura. De alguna manera, Guy debe evolucionar hacia la posición de base si quiere llegar a la NBA, y trabajar muy duro con ese físico suyo. Solo de él depende triunfar o no.

RUI HACHIMURA

Programa: Gonzaga Bulldogs.
Posición: SF/PF.
Altura: 6’8’’.
Peso: 230 lbs.
Nacimiento: Toyama, Japón.
Residencia: Toyama, Japón.
Edad: 21 años.
Clase: Junior.
High School: Meisei High School.
Twitter: @rui_8mura
Instagram: @rui_8mura

Llevamos muchos años escuchando y leyendo mucho acerca del nuevo proyecto nipón de Gonzaga, uno de los jugadores internacionales de mayor relevancia estos últimos años y que ya ha hecho sus pinitos con su propia selección nacional. Hachimura ha evolucionado a pasos agigantados cada año hasta el momento en que le ha tocado liderar a los Zags, sumando un año magnífico a nivel individual pero que se ha visto empañado por la caída del equipo en el WCC Tournament y su eliminación a las puertas de la pasada Final Four a manos de la incombustible Texas Tech.

Sería complicado identificar cuál es la posición exacta donde más cómodo se siente Hachimura. Su mayor incidencia en el juego la realiza como interior, donde saca siempre acciones positivas gracias a su tamaño, su fuerza y un espectacular juego de pies en la pintura. Un juego de pies que es, quizás, de los mejores dentro de los jugadores de este NBA Draft. Hay que dejar claro que, por encima de todo, es un anotador nato, un jugador que dispone de una variedad inmensa de jugadas para anotar bien desde cerca del aro, al contragolpe, tras jugada individual o incluso en estático desde larga distancia.

El gran trabajo que ha desarrollado en su lanzamiento unido a su enorme movilidad en la pista, le ha hecho evolucionar hasta ser un interesante combo-forward, al menos a nivel universitario. Es por eso por lo que una de las claves en su futuro será ver cómo adapta su juego al siguiente nivel frente a rivales mucho más potentes y veloces que él. Su buena capacidad reboteadora y su gran ética de trabajo juegan también a su favor a la hora de seguir con esta evolución.

Ya cuando hablamos del otro lado de la pista la cosa cambia. Su constitución física es muy interesante, sobre todo para un jugador con esa movilidad de piernas, con un cuerpo bien trabajado y unas manos enormes, pero hace aguas a nivel de aptitudes defensivas. Se le echa en falta cierta agresividad a la hora de trabajar en defensa, para salir a las ayudas, en desplazamientos laterales… e incluso se le achacan ciertos lapsus defensivos impropios de un jugador de su nivel. Su mejora en el lanzamiento exterior debe ser notable este verano, y no le vendría mal mejorar también su manejo de balón. Hachimura ha estado bastante ausente en los campus pre-draft, y de hecho no participó en el NBA Draft Combine de este curso, pero salvo sorpresa no se bajará de la zona media-baja de la Primera Ronda del draft.

JAXSON HAYES

Programa: Texas Longhorns.
Posición: PF/C.
Altura: 6’11’’.
Peso: 220 lbs.
Nacimiento: Norman, Oklahoma.
Residencia: Loveland, Ohio.
Edad: 19 años.
Clase: Freshman.
High School: Cincinnati Moeller HS.
Twitter: @hayes_jaxson
Instagram: @sideshowjax_

Quizás Jaxson Hayes sea uno de los nombres más intrigantes de este NBA Draft. Un jugador semi- desconocido para la mayoría del público que no sigue regularmente la competición, que tampoco ha tenido mucha relevancia a nivel nacional, y que sin embargo está proyectado en prácticamente todos los Mocks en posiciones de lotería. En estos últimos años, la universidad de Texas ha generado pívots de gran nivel (Myles Turner, Jarrett Allen, Mohamed Bamba…), y ahora Hayes es su última gran apuesta.

Estamos ante uno de los jugadores más jóvenes de este NBA Draft, y también uno de los que más potencial atesora. Pívot de gran fuerza, coordinación, explosividad y fluidez en sus movimientos y que puede correr al contraataque; unas habilidades poco comunes en jugadores de su tamaño. En la parcela ofensiva del juego destaca sobre todo por su capacidad de finalización, siempre desde cerca del aro y con mucha contundencia sobre sus defensores. A ello hay que sumar su gran cantidad de puntos conseguido en segundas oportunidades tras rebote ofensivo y un tiro de media distancia que poco a poco va haciendo daño a sus rivales. Es llamativo también su acierto en los tiros libres, sabiendo que no es un jugador muy suelto en el tiro en estático, donde en este año freshman ha superado el 70%.

Pese a que lo tiene todo para convertirse en un monstruo defensivo, donde actualmente destaca como un gran taponador e intimidador, Hayes va tremendamente justo en cuanto a fundamentos. Se le achaca cierta dejadez e intensidad a la hora de salir a buscar a su defensor, en la lucha por los rebotes, cae continuamente en problemas de faltas, toma malas decisiones y suele perder muy frecuentemente la posición. Esto le resta mucho valor, ya que de seguir progresando en esta faceta igual estaríamos hablando de un jugador candidato a estar entre los cuatro mejores de este NBA Draft. Shaka Smart fue preguntado varias veces sobre el potencial defensivo de Hayes en Texas, y no dudó en afirmar que con el tiempo acabará siendo un defensor de primer nivel en la pintura, y dada su precocidad bien podría ser cierto.

Ha sido comparado en numerosas ocasiones con un Clint Capela más joven, pero todavía es un jugador que está muy verde como para empezar a adquirir este volumen de comparaciones. Quizás le hubiese venido bien estar uno (o dos) años más en los Longhorns para ir puliendo su juego ofensivo y seguir mejorando su faceta defensiva, pero no hay duda de que su talento, su físico y sus particulares skills difícilmente iban a pasar inadvertidas este año. Más aún cuando se le proyecta en posiciones de lotería.

TYLER HERRO

Programa: Kentucky Wildcats.
Posición: SG.
Altura: 6’5’’.
Peso: 195 lbs.
Nacimiento: Milwaukee, Wisconsin.
Residencia: Milwaukee, Wisconsin.
Edad: 19 años.
Clase: Freshman.
High School: Whitnall High School.
Twitter: @raf_tyler
Instagram: @nolimitherro

El escolta de Wisconsin llegó este último año a Kentucky como uno de los añadidos extra de la clase de reclutamiento de John Calipari, sin ser uno de los grandes nombres de su recruitment. Sin embargo, Herro ha ido poco a poco ‘cerrando bocas’ y ganando protagonismo en el esquema de los Wildcats, hasta el punto de ser el segundo máximo anotador del equipo y uno de los jugadores más usado por el propio Calipari esta temporada.

Con Herro nos encontramos con uno de los mejores tiradores de esta última temporada universitaria. Un jugador con una capacidad innata para crearse sus propios lanzamientos, tremendo en el catch-and-shoot, un gran finalizador desde cerca de canasta y capaz de anotar con solvencia tras dribbling o tras bote. Su gran capacidad para el lanzamiento y para abrirse paso entre los defensores para encontrar el tiro se debe en parte a su gran habilidad con el balón y a la confianza con la que juega en la cancha. Otra de sus grandes virtudes es su capacidad de rebote, especialmente el defensivo, donde gana muy bien la posición, llegando a superar la decena en algún partido esta temporada.

Aunque no tienen tanta repercusión como su juego ofensivo, las aptitudes defensivas de Herro son bastante interesantes. Su físico no es nada del otro mundo, pero es capaz de ser muy intenso ante su rival a la hora de coleccionar robos de balón como de defender a su defensor en el uno contra uno. Tiene aspectos que mejorar, incluido su propio físico, pero es una disciplina donde si sigue trabajando puede convertirse en un defensor bastante solvente. Su tiro es su gran baluarte de cara a profesionales, donde puede convertirse en un auténtico especialista, pero debe de ganar todavía más fluidez y consistencia en el lanzamiento, tratando de ser más ‘inteligente’ seleccionando sus tiros y tomando mejores tiros, y muchas veces acaba forzando tiros innecesarios. Más aspectos que debe mejorar de cara al siguiente nivel son su físico, donde debe ganar muchos más kilos de músculo y seguir trabajando en sus aptitudes defensivas.

La mayoría de nosotros apuntaba a que Herro podría continuar algún año más en el programa de Lexington, pero pese a todo, parece que puede rascar una Primera Ronda este mismo año. Y más viendo que los tiradores en este draft parecen escasear.

TALEN HORTON-TUCKER

Programa: Iowa State Cyclones.
Posición: PG/SG.
Altura: 6’4’’.
Peso: 233 lbs.
Nacimiento: Chicago, Illinois.
Residencia: Chicago, Illinois.
Edad: 18 años.
Clase: Freshman.
High School: Simeon Career Academy.
Twitter: @Thortontucker
Instagram: @5talen

Junto a Lindell Wigginton y la veteranía de Marial Shayok se esperaba que Iowa State apuntara a cotas más altas, pero lamentablemente han sido uno de los programas más decepcionantes de la conferencia. Y para más inri, los Cyclones pierden a los tres de cara al próximo curso, después de confirmarse también el salto de Wigginton. Eso sí, parece que quien cuenta con más opciones de hacer cosas importantes en la NBA es Horton- Tucker, donde pese a ser un freshman apartado de los focos de los grandes freshmen del país, ha cuajado una excelente temporada en lo individual.

Este joven combo-guard se ha ganado ser uno de los jugadores más prometedores de este NBA Draft 2019, hasta el punto de que algunos analistas aseguran que podría ser uno de los grandes robos de esta edición. Destaca por su espléndida versatilidad ofensiva, un jugador capaz de anotar desde cerca del aro, en estático desde larga distancia como atacando el aro y definir desde media distancia. Su sólido juego de pies hace que sea un jugador muy móvil y complicado de defender, destacando su stepback, su juego en transición o para postear en la pintura.

Además de un versátil anotador, sus habilidades como playmaker son también muy prometedoras. Tiene un primer paso efectivo, sabe hacerse hueco para generarse sus propios lanzamientos o doblar en última instancia el balón a un compañero, y lo mejor de todo es que todavía tiene bastante margen para seguir evolucionando en este aspecto. Su físico lo tiene también muy trabajado, disponiendo de una fuerza física interesante para su posición y que le permite moverse con cierta ligereza. A raíz de ello, sabe sacar muy buen partido a nivel defensivo para hacer frente a bases y escoltas rivales, provocando muchas pérdidas y atacando las líneas de pase rivales.

Quizás uno de sus puntos negros sea su toma de decisiones, un hambre para anotar en el aro rival que desemboca en tiros muy mal tomados, en forzar demasiado las jugadas o queriendo destacar por encima de todos los demás hasta el punto de acabar perdiendo balones tontamente. Su tiro de tres es todavía muy mejorable, especialmente a nivel de confianza y consistencia, así como su porcentaje de tiros libres, del que se espera que mejore notablemente en profesionales. Tampoco le vendría mal potenciar su primer paso, e incluso ganar algo más de condición física de cara a defender a más alto nivel en la NBA.

En alguna ocasión se le ha considerado como top 10 de este draft, pero no es para nada realista a estas alturas. Su potencial es espectacular en todas las áreas, y esa versatilidad hace que muchas franquicias traten de evitar dejarle escapar. Tiene que ofrecer más presente y ganar minutos, pero con el paso de los años puede ser un jugador muy importante.

DE’ANDRE HUNTER

Programa: Virginia Cavaliers.
Posición: SG/SF.
Altura: 6’7’’.
Peso: 225 lbs.
Nacimiento: Philadelphia, Pennsylvania.
Residencia: Philadelphia, Pennsylvania.
Edad: 21 años.
Clase: Sophomore.
High School: Friends’ Central School.
Twitter: @drehunter_
Instagram: @drehunter_

Su ausencia del NCAA Tournament la pasada temporada -por culpa de una lesión- no ayudó a que Virginia acabase en el punto de mira a nivel nacional tras verse los Cavaliers superados por UMBC en un partido para la historia. Para esta temporada decidió regresar pese a su gran año, así como la mayoría de sus compañeros, para revertir el mal sabor de boca de lo sucedido el año pasado. Y vaya si lo consiguió, proclamándose campeón nacional con los Cavaliers esta temporada y siendo uno de sus grandes líderes en la pista. Pero no solo por su liderazgo ha llamado la NBA a su puerta, siendo uno de los jugadores con mejor stock de draft para acabar incrustando su nombre entre los cinco primeros puestos del próximo NBA Draft. Puede jugar tanto de escolta como de alero en la NBA, pese a que en la NCAA justamente jugaba como alero o como falso cuatro, y su versatilidad tanto en la ofensiva como en la defensiva le hacen ser uno de los jugadores más interesantes de estas posiciones de lotería.

Hunter dispone uno de los juegos defensivos más solventes de este draft, un jugador capaz de defender hasta a cuatro niveles -incluido a algunos jugadores interiores- que destaca por su inteligencia y sus buenas decisiones en la pista, y cuyo constitución física es ideal para su versatilidad. A ello hay que sumar que Hunter es capaz de aportar intangibles, rebotear muy bien y hasta taponar con cierta solvencia. En el lado ofensivo Hunter no dispone de una carta tan amplia y variada, pero es una auténtica amenaza en estático. Juega con mucha energía, ataca con agresividad el aro y no duda en salir al contraataque, y con la distancia adecuada ha ido perfeccionando un tiro de tres puntos que apunta a ser muy interesante en el futuro. También puede postear ante otros exteriores o lanzar tras dribbling. Un potencial 3-and-D en toda regla si continúa su evolución.

Pero en ataque Hunter tiene todavía mucho que mejorar, añadiendo sobre todo mucha más artillería a su skillset, terminando de pulir ese tiro exterior que tan buena pinta tiene. Su manejo de balón y el hecho de no ser tan explosivo de piernas como otros aleros también le penaliza. Hablan de él como un potencial Kawhi Leonard a una menor escala, pero hay que tener todavía paciencia con él y no encasillarlo tan pronto. De momento, un two-way player con unas habilidades defensivas muy interesantes y que todavía tiene un margen de mejora enorme.

TY JEROME

Programa: Virginia Cavaliers.
Posición: PG.
Altura: 6’5’’.
Peso: 195 lbs.
Nacimiento: New Rochelle, New York.
Residencia: New York City, New York.
Edad: 21 años.
Clase: Junior.
High School: Iona Prep.
Twitter: @tyjerome_
Instagram: @tyjerome_

El base neoyorkino ha sido uno de los jugadores que más ha evolucionado esta pasada temporada. Su campaña culminó con un merecido título nacional, y todo con él a los mandos sabiendo dirigir una nave muy tocada mentalmente tras el último fiasco en el NCAA Tournament. Ty Jerome se ha consolidado como uno de los mejores bases del panorama nacional, y tal ha sido esta evolución que más de una franquicia NBA ya ha pensado seleccionarle en Primera Ronda.

Se podría decir que la fiabilidad y la seguridad han sido el santo y seña de Jerome también este curso. Un base de primer nivel que ha sabido aunar un potencial ofensivo donde ha sido una de las grandes puntas de lanza de esta Virginia campeona, con una manera asombrosa de hacer girar al equipo y mantener la calma en los momentos decisivos de cada partido, y una agresividad y tenacidad defensiva que le ha permitido liderar el balance defensivo de Bennett un año más, haciendo de Virginia uno de los bloques más sólidos del país. Puede que no figure entre los bases de mayor potencial o recorrido en este NBA Draft, pero sin duda es uno de los más completos.

Los movimientos ofensivos de Jerome son para tener en cuenta. Es un eficiente tirador desde larga distancia, puede crearse espacios para sus propios lanzamientos, lanza muy bien los contragolpes de los suyos y además puede finalizar desde cerca de canasta con mucha habilidad, y usando ambas manos. Su fiabilidad en el tiro libre es tremenda, un seguro de vida para los suyos, y dada la gran altura que dispone para ser base le permite sacar ventaja de bases rivales, viéndolo de cuando en cuando postear en la pintura ante su defensor. El balance defensivo es su otra gran virtud, siendo un jugador muy incisivo sobre el poseedor del balón, con gran capacidad de anticipación y muy disciplinado e inteligente para saber leer las jugadas. Uno de los jugadores con más alta IQ de este NBA Draft.

Al igual que sucede con su compañero Kyle Guy, donde más sufre Jerome es en el plano físico. Tiene una gran altura para ejercer de base como profesional, pero su constitución y su musculatura dejan mucho que desear si aspiras al siguiente nivel. Lo mismo sucede con su escasa explosividad de piernas o su poca envergadura de brazos, aspectos que hacen que no salga mucho más arriba en este draft. En cualquier caso, parece que Jerome puede dar la sorpresa y poder salir elegido en Primera Ronda. Sus fundamentos son de primerísimo nivel, pero tiene que evolucionar muy ampliamente en el apartado físico si quiere llegar a tener una carrera NBA continuada. En cualquier caso, su polivalencia, su inteligencia y su seguridad con el balón le hacen ser un jugador de rol muy interesante para la rotación de cualquier equipo.

CAMERON JOHNSON

Programa: North Carolina Tar Heels.
Posición: SF.
Altura: 6’9’’.
Peso: 210 lbs.
Nacimiento: Moon Township, Pennsylvania.
Residencia: Moon Township, Pennsylvania.
Edad: 23 años.
Clase: Senior.
High School: Our Lady of the Sacred Heart.
Instagram: @camjohnson23

La trayectoria actual de Cameron Johnson dista mucho de cómo empezó. Forzado a perderse muchos partidos por culpa de lesiones desde su etapa en Pittsburgh, serios problemas que le pusieron en jaque desde el programa de Pennsylvania para transferirse a otro programa de la ACC… Realmente no terminó de asentarse como un jugador destacado hasta mediados de su etapa sophomore, para poco después ingresar en unos Tar Heels donde acabaría siendo muy importante. Hasta el punto de dejar la mayoría de las veces fuera del quinteto titular al prometedor Nassir Little, potencial top 5 del próximo draft de rookies.

Estamos ante un alero muy alto que acostumbra a jugar también como falso cuatro universitario, aunque si llega a saltar a la NBA probablemente lo acabe haciendo de tres. Gran parte de esta afirmación viene por el hecho de que su principal virtud es su peligro desde la larga distancia, ya no solo en porcentajes sino también en cuanto a su buena selección de tiro, su buen posicionamiento y mecánica de tiro, como a la dificultad de cubrir en la línea exterior a un jugador de casi 210 centímetros. Uno de los mejores tiradores del draft, y de toda la nación. Además de abrirse para tirar desde larga distancia, Johnson ha sabido sacar partido de sus condiciones y su altura para sacar a su defensor fuera y atacar el aro, o bien esperar el corte de algún compañero para que anote fácil bajo el aro. Pese a no tener un cuerpo muy fuerte, ha sabido sacar partido de su versatilidad defensiva, donde puede hacer frente a exteriores altos como a algunos interiores puros universitarios, pero esta falta de físico le cortará un poco de cara a profesionales. Y aunque no se nombre mucho, también es un magnífico reboteador.

Pero la realidad es que Cameron Johnson está lejos de ser un jugador importante de cara al próximo NBA Draft. Aunque puede aportar algunos intangibles en ataque, su físico no es uno de los más llamativos, y puede resultar ser un poco unidimensional en la ofensiva. No es capaz de generarse sus propios tiros, ni un juego de pies muy solvente que le permita jugar como ala-pívot puro, o explosividad de piernas para atacar a su defensor por velocidad. Además, defensivamente no ha dado ese paso adelante que se esperaba para convertirse a la larga en un especialista en este campo. Ha mejorado en su toma de decisiones y en su visión de juego, pero le falta quizás una cartera de recursos mayor en ataque.

KELDON JOHNSON

Programa: Kentucky Wildcats.
Posición: SG/SF.
Altura: 6’6’’.
Peso: 211 lbs.
Nacimiento: Chesterfield, Virginia.
Residencia: South Hill, Virginia.
Edad: 19 años.
Clase: Freshman.
High School: Oak Hill Academy.
Twitter: @imthe_truth32
Instagram: @keldonjohnson

El enésimo proyecto de one-and-done de John Calipari en la universidad de Kentucky, y como suele pasar cuando tratamos con jugadores muy jóvenes con mucho talento y potencial que explotar, la NBA ha puesto sus ojos en él. Su buen final de temporada y sus workouts estas últimas semanas han hecho subir el stock de Keldon Johnson como la espuma, y salvo hecatombe, John Calipari podrá sumar otro prospect de Primera Ronda a su historial particular.

Producto de la prestigiosa factoría de Oak Hill Academy, con Johnson tenemos a un explosivo escolta/alero con una gran capacidad para finalizar jugadas y liderar a los suyos ofensivamente hablando. Puede crearse sus tiros de manera asombrosa y anotar desde prácticamente cualquier punto de la cancha, pero todavía tiene que ganar seguridad y consistencia en él. Ayuda a ello su gran control corporal y su buena capacidad para el bote y el control del balón. Además, su constitución física está bastante desarrollada, lista ya para competir al siguiente nivel, algo que sorprende para un jugador tan joven, donde destacan especialmente sus enormes brazos y su capacidad de salto.

Pero más allá de sus instintos anotadores, Keldon Johnson tiene otra faceta donde destaca especialmente y que llama poderosamente la atención entre los scouts NBA: sus habilidades defensivas. Su combinación de físico trabajado, intensidad, potencia de piernas, buena defensa de las líneas de pase, su buen balance en el uno contra uno o su alta IQ, le hacen ser un jugador muy a tener en cuenta, más sabiendo que en ataque es un jugador muy válido. Su potencial en el tiro tiene que acabar por refinarse. Puede anotar desde cualquier parte, pero realmente no es un especialista clave desde ningún punto. Su tiro exterior es todavía inconsistente, y cuando ataca el aro en carrera desde la bombilla exterior suele tener problemas para medir las distancias y caer muchas veces sobre el defensor rival. Tiene que evitar cometer faltas y pérdidas tontas que lastren a su equipo, y saber jugar mejor sus bazas en defensa, donde pese a que es un gran perro de presa, no promedia un número de robos o tapones especialmente llamativo.

Las posiciones de escolta y alero están siendo muy competidas en esta Primera Ronda de draft, por lo que no sería raro que incluso Johnson acabe cayendo en el draft más de la cuenta. Si eso pasa, id apuntando su nombre como futuro robo.

MFIONDU KABENGELE

Programa: Florida State Seminoles.
Posición: PF.
Altura: 6’10’’.
Peso: 250 lbs.
Nacimiento: Burlington, Canadá.
Residencia: Burlington, Canadá.
Edad: 21 años.
Clase: Sophomore.
High School: Bosco Institute.
Twitter: @MfionduK
Instagram: @mfiondu

Con un año freshman donde pasó relativamente desapercibido, Kabengele ha dado el do de pecho en su segundo año universitario, convirtiéndose en uno de los interiores más interesantes de este NBA Draft. Tiene unas cualidades innatas, ya que, aunque parece que podría parecer un simple interior de corte defensivo, Kabengele es capaz de sumar también interesantes skills en el apartado ofensivo. Viene apadrinado a la NBA por su tío, el mítico ex-pívot Dikembe Mutombo, pero, aunque también es de origen congoleño, Kabengele nació y se crió en Canadá después de que sus padres emigrasen desde el país africano años antes.

Su temporada ha sido espectacular, siendo uno de los principales causantes del buen hacer de Florida State todo el curso, hasta el punto de que ha sido elegido Sixth Man Player of the Year de una conferencia tan potente y exigente como la ACC. Quizás le falta algún centímetro extra para acabar de ser un perfecto pívot con molde NBA, ya que tiene el físico, la fuerza y la envergadura necesaria para aportar en el apartado atlético en la NBA. Tiene una gran capacidad intimidatoria, reforzado además porque es un jugador bastante móvil y ágil para su posición, lo que le permite promediar una buena cantidad de rebotes y tapones en cada encuentro.

Pero lo más interesante de Kabengele de cara a su stock como prospect NBA, más allá de su físico, es sin duda sus capacidades en el lado ofensivo. Dispone de un arsenal ofensivo de lo más variado, destacando su habilidad en el catch-and-shoot, su buena mano desde media distancia, su característico lanzamiento con fadeaway y por supuesto su tiro en suspensión desde la línea de tres puntos, donde dispone de una capacidad de acierto superior a la de muchos especialistas universitarios. Su trabajo en el poste bajo también es muy apreciado, atacando el aro tanto de cara como de espaldas al aro con mucha energía y aprovechando segundas oportunidades tras rebote ofensivo.

Kabengele hace un gran trabajo atrás, pero quizás le faltan ciertos fundamentos técnicos que complementen su potencia física y su capacidad intimidatoria. Algo similar le ocurre también en su juego ofensivo, ya que le falta disponer de una mayor cantidad de recursos para atacar el aro y no depender tanto de su potencia atlética, ya que en la NBA no será tan determinante como lo ha sido en la universidad. Su capacidad de pase y su movimiento con el balón son aspectos que también debería corregir a partir de este verano. Su stock se ha incrementado con los campus pre- draft de estos últimos meses, por lo que no sería raro ver a Kabengele confirmado como Primera Ronda de este draft.

ROMEO LANGFORD

Programa: Indiana Hoosiers.
Posición: SG.
Altura: 6’6’’.
Peso: 215 lbs.
Nacimiento: New Albany, Indiana.
Residencia: New Albany, Indiana.
Edad: 19 años.
Clase: Freshman.
High School: New Albany High School.
Twitter: @yeahyeah_22
Instagram: @yeah_yeah22

Lleva la vitola de estrella del baloncesto desde sus dos últimos años en High School, siendo uno de los mayores talentos que ha dado su Indiana natal en los últimos años, un estado que respira baloncesto. Los Hoosiers trabajaron mucho para que no se les escapase su reclutamiento, y tras posponerlo varios veces y extender su decisión final, Romeo Langford decidió quedarse en casa… Pero solo lo suficiente para darse a conocer a nivel nacional y optar por un puesto importante en el próximo NBA Draft.

Con Langford tenemos a uno de los mejores escoltas universitarios del país, un chico de solo 19 años que sin embargo ya ha mostrado algunas pinceladas que recuerdan a algunos de los mejores exteriores NBA. Un jugador que muestra su mejor baloncesto en el lado ofensivo del juego, que ataca el aro con mucha agresividad, con una velocidad de piernas tremenda y con un físico ya listo para competir al siguiente nivel, donde llama especialmente la atención su gran envergadura de brazos.

Su rapidez se hace patente también en transición, así como en partidos muy abiertos con ritmos muy altos, donde Langford puede dar rienda suelta a esa energía desmedida y atacar el aro sabiendo jugar con su cuerpo, resultando imparable a toda velocidad. Es habitual verle atacando en la pintura, tanto a exteriores como a jugadores interiores, y en ocasiones forzando mucho la jugada para sacar el 2+1 o 3+1 al defensor. Otro aspecto de su juego donde destaca sobradamente es en la carga del rebote, especialmente el ofensivo, algo cuanto menos sorprendente para un jugador de su tamaño y su posición.

Sin embargo, su buena predisposición para ser una figura ofensiva para los suyos se trunca de golpe cuando hablamos de anotación en estático. Langford tiene serios problemas para ser constante en su tiro, tanto de media como de larga distancia, hasta el punto de que su porcentaje de tiro de tres no alcanza ni el 30% de acierto, algo impensable para un escolta de primer nivel centrado en su juego ofensivo. Además, su manejo de balón, su toma de decisiones y su trabajo defensivo tiene todavía mucho que mejorar para el siguiente nivel, algo que ayudaría si hubiese decidido quedarse otro año más en college. Pese a estas últimas mejoras necesarias, con Romeo Langford tenemos a uno de los jugadores más versátiles y de mayor potencial de este draft. Fue top 5 durante buena parte de la temporada, pero ahora parece que podría caer en esas previsiones iniciales, pero nunca saliendo de posiciones de lotería.

NASSIR LITTLE

Programa: North Carolina Tar Heels.
Posición: SF.
Altura: 6’6’’.
Peso: 220 lbs.
Nacimiento: Pensacola, Florida.
Residencia: Orange Park, Florida.
Edad: 19 años.
Clase: Freshman.
High School: Orlando Christian Prep.
Twitter: @2ez_nassie
Instagram: @nassir

Fue una de las grandes sensaciones de la pasada temporada en High School, un jugador llamado a marcar diferencias en su año freshman junto a Zion Williamson y R.J. Barrett. De hecho, muchos analistas coincidían en que los tres jóvenes jugadores eran los grandes candidatos a ser pick #1 de este próximo NBA Draft. Pero al final, la trayectoria de Nassir Little no ha sido la esperada en North Carolina, donde no ha sido titular en ningún partido oficial, si bien ha resultado ser pieza indispensable de los esquemas de Roy Williams como sexto hombre.

Con Little tenemos a un alero de clara proyección NBA, tanto a nivel de mentalidad como de físico. Es precisamente su atleticismo una de las grandes virtudes que le permite aspirar a cotas muy altas en este draft, un jugador con muchísima fuerza y largura de brazos, de gran estatura (un 6’6» con envergadura de 7’1») y capaz de cargar defensivamente ante cualquier exterior profesional. Además de su físico, su agresividad y buena actitud en la pista junto con su habilidad para defender en múltiples posiciones lo que le hacen ser un jugador muy interesante. Y con un potencial de mejora muy amplio.

Su juego ofensivo también ha ido ‘in crescendo’ con el paso de la temporada. Un jugador que saca mucho partido de su físico para atacar de cara el aro rival, tanto partido desde la línea de tres puntos hacia su defensor como al contragolpe. No es un jugador especialista en juego ofensivo, pero ha mostrado una interesante carta anotadora en estático, tras dribbling o en segundas oportunidades tras rebote ofensivo, aptitudes que además potencia con su gran capacidad de salto y su buen primer paso.

Eso sí, un jugador de su talento y proyección debe de ganar mayor consistencia en el tiro de tres puntos, uno de sus grandes aspectos a mejorar, y se atasca también a la hora de intentar anotar cuando existen defensas muy cerradas donde es necesario atacar el aro en estático también desde media distancia. Su toma de decisiones y su manejo de balón son otros aspectos del juego donde Little debe centrarse desde este verano.

Quizás no sea un top 3 de draft como se pronosticaba en verano, pero será complicado ver a Little fuera de puestos de lotería. Un jugador todavía con muchas cosas por pulir, pero con unas condiciones innatas para jugar a esto y con un potencial aún sin conocer.

TERANCE MANN

Programa: Florida State Seminoles.
Posición: PG/SG.
Altura: 6’7’’.
Peso: 215 lbs.
Nacimiento: Lowell, Massachusetts.
Residencia: Lowell, Massachusetts.
Edad: 22 años.
Clase: Senior.
High School: Tilton School.
Twitter: @terance_mann
Instagram: @terance_mann

Florida State ha sido uno de los programas más interesantes de la temporada, en lo que las Majors se refiere. Un programa donde Leonard Hamilton ha sabido reinventar su roster pasando de jóvenes promesas profesionales con una o dos temporadas en el equipo a volver a juntar un verdadero bloque de jugadores de largo recorrido en el programa. Y como gran hombre a seguir, sin duda el veterano Terance Mann que, pese a no tener el cartel de otros grandes jugadores de la ACC, ha construido una gran carrera universitaria en los Seminoles.

Con Mann tenemos a un base ciertamente atípico, un jugador de más de dos metros de altura con gran capacidad para el pase, pero que desarrolla la mayor parte de su juego en el lado ofensivo de la pista. Un magnífico penetrador a canasta, con un gran primer paso, un slasher de primer nivel, y que con esa altura y ese control del cuerpo no duda en ir a postear a su defensor siempre que puede. E incluso, si le dejas espacios, es muy probable que acabe machacando por encima del aro.

Jugador agresivo, de mentalidad ganadora, un jugador trabajador por el grupo y de gran IQ. Poco a poco ha ido trabajando su tiro en estático, especialmente el de larga distancia, pero todavía tiene mucho por mejorar, siendo su gran lastra en ataque. Lo mismo se le puede aplicar en lo referente a los tiros libres, algo que debería de ser poco menos que un trámite para un jugador de su posición y de su talento ofensivo. No es un gran talento en cuanto a su físico se refiere, pero sin duda su altura y envergadura ayudan mucho. Debe seguir trabajando sus movimientos y su implicación en esta materia para ser también un jugador productivo en este otro lado de la pista. Y sin duda le ayudará a mejorar su stock.

Su rendimiento y su producción en la pista es siempre positiva, aportando en alguno u otro aspecto, pero la realidad es que no es un jugador tan decisivo ni tan especial como debería de serlo dadas sus peculiares skills. Deberá amoldarse en profesionales a la posición de ‘1’ dado su casi inexistente tiro de tres puntos, algo en lo que debe incidir muy fuertemente para resultar ser un combo-guard mucho más atractivo para los equipos que le quieran acoger y más difícil de defender por sus rivales. No desentona a nivel defensivo ni en sus habilidades de playmaking, donde todavía tiene margen de mejora, pero la realidad es que tampoco ofrece nada nuevo en su skillset que no haya previamente en este draft. Mann tiene todavía mucho por pulir para intentar acceder al más alto nivel profesional, pero con esa altura y dados esos instintos ofensivos más de una franquicia se podría arriesgar con él en Segunda Ronda.

JALEN McDANIELS

Programa: San Diego State Aztecs.
Posición: SF/PF.
Altura: 6’10’’.
Peso: 195 lbs.
Nacimiento: Federal Way, Washington.
Residencia: Federal Way, Washington.
Edad: 21 años.
Clase: Sophomore.
High School: Federal Way High School.
Twitter: @Jmcdaniels7
Instagram: @jalenmcdaniels

El jugador de San Diego State entró muy fuerte en su temporada freshman el año pasado, apuntando desde el primer día como un futuro jugador NBA y como la gran esperanza de los Aztecs después de la marcha de Malik Pope. Pero esta pasada temporada, al igual que el equipo en sí, ha estado mucho más apartado de los focos y no ha tenido la repercusión ni el paso adelante que muchos esperábamos. Eso sí, sus condiciones para jugar a muy alto nivel en profesionales no han decaído.

Jalen McDaniels es un jugador con un físico y unas condiciones innatas para este deporte. Jugador muy alto para su posición, de grandes habilidades con el manejo de pelota y un magnífico anotador, pudiendo lanzar incluso desde larga distancia. Esta versatilidad le permite ser un jugador candidato para funcionar como un prometedor combo- forward a nivel profesional e, incluso, poder jugar de 5 en una disposición de small-ball.

Ofensivamente es un jugador con una gran carta de recursos. Puede jugar muy cerca de canasta, atacando a rivales más débiles físicamente o más bajos que él, sabiendo sacar partida de su físico para finalizar por encima del aro o con un característico gancho que ha ido poco a poco puliendo. Jugador también muy paciente a la hora de madurar las jugadas, aprovechando su buena visión de juego para buscar a compañeros fuera o para contactar junto con el compañero interior para la asistencia, o simplemente para forzar faltas que le lleven a la línea de tiros libres, donde no tiene mal porcentaje. Su tiro en estático es bastante más mejorable, pero es un recurso que cada vez usa más y que le dota de mayor peligrosidad a sus oponentes.

En defensa es un jugador que también se gusta mucho. Su físico es su gran baza, tanto a nivel muscular como lo que proyecta con su envergadura y sus enormes brazos. Esto provoca que no dude en ser protagonista a la hora de robar balones, colocar tapones o ir fuerte al rebote. Ya a nivel de aptitudes va un poco más justo, tanto a la hora de enfrentarse en el uno contra uno con interiores puros de mayor fuerza y contundencia física, como por su juego de pies, todavía con mucho trabajo por delante, y que sufre frente a aleros más veloces que él. Su tiro es otro de sus grandes puntos a mejorar, desenvolviéndose peor cuanto más se aleja del aro. De hecho, su tiro de tres puntos es todavía una quimera de lo que podría ser, y jugando muchos minutos como alero puro podría pasarle mucha factura.

En cualquier caso, estamos ante uno de los jugadores con mayor proyección de este draft, si bien no se le espera hasta bien entrada la Primera o incluso Segunda Ronda. Por físico y estilo de juego se asemeja a un joven Jonathan Isaac, por lo que ese podría ser su techo. Eso sí, es una apuesta más de futuro que de presente.

JA MORANT

Programa: Murray State Racers.
Posición: PG.
Altura: 6’3’’.
Peso: 175 lbs.
Nacimiento: Dalzell, South Carolina.
Residencia: Dalzell, South Carolina.
Edad: 19 años.
Clase: Sophomore.
High School: Crestwood High School.
Twitter: @igotgame_12
Instagram: @igotgame12_

Heredó el equipo de un Jonathan Stark que se fue con honores de Murray State, pero pocos podían imaginar que de esta universidad pública de Kentucky podría salir todo un candidato a ser top 5 de draft. El joven base dejó muchos detalles durante su año freshman, eclipsado por el citado Stark. Este año ha cogido con mucho ímpetu el equipo, se lo ha echado sobre sus espaldas y lo ha convertido en uno de los mejores conjuntos Mid- Majors de toda la nación. Y él, convertido en uno de los mejores bases del país.

Con Morant tenemos a un base multiusos, capaz tanto de ser una primera opción ofensiva para el equipo como ser el catalizador principal para hacer girar al resto de los suyos sobre la pista. En ataque es muy correoso y, sobre todo, un finalizador nato, haciendo buen uso de su gran primer paso, su gran velocidad a campo abierto, su capacidad de salto y sus tremendos brazos. Su tiro en estático no está tan trabajado, pero no deja de ser una amenaza desde larga distancia. Su visión de juego y capacidad de pase son excelentes, de primer nivel, siendo un magnífico distribuidor de la pelota y haciéndolo fácil para la asistencia a sus compañeros. Además, sabe leer bien cuando las defensas rivales se abalanzan sobre él, sabiendo soltar el balón a tiempo.

Defensivamente es un jugador bastante aseado. No tiene un físico muy llamativo, pese a lo espectacular de sus highlights, pero sí que sabe sacar partido a su cuerpo. Al menos a nivel universitario y frente a rivales de conferencias donde lo físico no es lo que prima, por lo que en verano tendrá que trabajar en este aspecto. A nivel de aptitudes, sus largos brazos son capaces de cortar líneas de pase con asiduidad, y su agilidad de piernas le hace ser efectivo también en el uno contra uno. Además, para ser un base, es un excelso reboteador.

Pese a que es un jugador muy llamativo y que aporta multitud de estadísticas en un partido, tiene todavía mucho que corregir de cara a experimentar el siguiente nivel. Ofensivamente su mayor aspecto a mejorar es su toma de decisiones, algo que para alguien que trata bien el balón llama mucho la atención. Pero muchas veces trata de forzar en exceso las jugadas, buscar el pase más complicado o el que provoca el highlight para la colección, y ello acaba habitualmente en pérdida. Ayudaría también que su ritmo de juego no sea tan alto durante todo el partido. También debe saber seleccionar mejor sus tiros, especialmente desde larga distancia.

Pocas dudas hay sobre su calidad, y pese a su juventud su impacto en profesionales parece que será inmediato. Eso sí, como en la mayoría de los jugadores que provienen de Mid/Low Majors, se ha echado en falta ver cuál es su disposición y su aportación frente a equipos de mayor calibre.

JAYLEN NOWELL

Programa: Washington Huskies.
Posición: SG.
Altura: 6’4’’.
Peso: 200 lbs.
Nacimiento: Seattle, Washington.
Residencia: Seattle, Washington.
Edad: 19 años.
Clase: Sophomore.
High School: Garfield High School.
Twitter: @JaylenNowell
Instagram: @goddsballer

La temporada de la universidad de Washington resultó tan irregular y sorprendente como su caída en el NCAA Tournament. Unos Huskies con muchos potenciales jugadores para desarrollarse profesionalmente, siendo Jaylen Nowell uno de los más interesantes y de los que podría tener cabida en la NBA. Llegó a Washington para olvidar la marcha precipitada de un Markelle Fultz que se aupó al pick #1 del NBA Draft de 2017, y desde luego su rendimiento en las dos temporadas que ha pasado en los Huskies ha sido muy positivo.

Sus grandes activos vienen en el lado ofensivo del juego, donde ha demostrado ser un jugador muy resolutivo, que contagia por su energía y su agresividad con el balón en las manos y con una gran cartera de recursos para desequilibrar a sus rivales. Nowell puede hacer mucho daño con sus grandes instintos ofensivos, destapándose como un ferviente anotador merced a su buena capacidad para crearse sus propios tiros, para cambiar de marcha y de velocidad para dejar clavado a su defensor y siendo determinante en estático tanto desde media como en larga distancia.

A ello hay que sumar un físico bastante saneado para forzar situaciones donde sacar faltas, buena capacidad para el dribbling y de manos rápidas y – especialmente- una capacidad para crear juego y hacer moverse a los suyos totalmente impropia para un jugador que se desenvuelve mejor como primera opción ofensiva de su equipo. De hecho, esta última temporada ha sido el líder en asistencias del equipo. Su trabajo defensivo no es lo mejor de su repertorio, pero su físico ayuda mucho a que se desenvuelva bien en este ámbito.

Pero para ser un jugador centrado en el juego ofensivo dispone de una toma de decisiones irregular, fruto de jugar con un extra de agresividad no controlada, cargando en exceso a su defensor o incluso con pérdidas no forzadas fruto del momento de juego en el que se encuentre. Esto conduce a ser un jugador con un promedio de pérdidas de balón bastante elevado. Además, es cierto que tiene una estatura un poco escasa para ejercer de futuro escolta NBA, y si bien en la universidad ha podido ejercer muy puntualmente como base, no tiene todavía unas skills muy trabajadas para ejercer de base a tiempo completo, algo a lo que quizás tenga que adaptarse si marcha a la NBA. En cualquier caso, con Nowell tenemos a un anotador muy versátil listo para ejercer como futuro microondas en la NBA. Y si evoluciona su juego, asentarse como un combo-guard muy interesante. No parece que pueda salir en Primera Ronda, por lo que tendrá que convencer estos días para lograr una elección en Segunda Ronda.

CHUMA OKEKE

Programa: Auburn Tigers.
Posición: SF/PF.
Altura: 6’8’’.
Peso: 230 lbs.
Nacimiento: Fairburn, Georgia.
Residencia: Atlanta, Georgia.
Edad: 20 años.
Clase: Sophomore.
High School: Westlake High School.
Twitter: @chuma_okeke
Instagram: @chumaokeke_

Sin duda ha sido uno de los grandes artífices de la gran temporada que ha cuajado Auburn este curso. Eso sí, ha sido protagonista negativo de este pasado NCAA Tournament después de su grave lesión de rodilla ocurrida frente a la universidad de North Carolina en Sweet Sixteen, que le mantendrá alejado de las canchas prácticamente hasta 2020. Pero más sorprendente ha sido la decisión del propio Okeke de presentarse a este NBA Draft, sabiendo que no podría realizar workouts antes del draft, jugar la próxima Summer League ni tampoco la pretemporada NBA, donde realmente se deciden los miembros de cada roster NBA. Estando 100% sano el próximo año podría haber sido perfectamente candidato a ser jugador de lotería, pero en las actuales condiciones parece difícil que una franquicia se decida por él con el riesgo que supone.

Pero independientemente de su actual situación sanitaria, no hay dudas de que por talento es un jugador digno de aparecer en estas listas, y ser considerado uno de los mejores prospects NBA de su generación. Una de sus mayores dudas con él será su posición en la pista a nivel profesional, ya que en Auburn ha alternando las posiciones de tres y cuatro por circunstancias de la plantilla y del juego de su equipo, pero todo apunta a que podría estar más tiempo en el ala que debajo de la canasta. Sus 6’8» son una buena altura para un alero, y además lo complementa con una excelente envergadura de brazos, mucha fuerza física y una buena constitución atlética a nivel general. Indistintamente de en qué posición juegue en ataque, lo cierto es que en defensa presenta una gran polivalencia a la hora de hacer frente tanto a aleros rivales en el exterior como a interiores en la pintura. Puede rebotear a muy buen nivel en ambas canastas, anticiparse en líneas de pase para el robo de balón y salir liderando el contraataque de su equipo o coleccionar tapones intimidando a su par.

Ofensivamente no es un jugador que disponga de una carta de recursos muy amplia, las cosas como son, pero si algo ha sabido sacar partido Okeke a estos niveles es su peligroso lanzamiento exterior. Además, su gran potencia de piernas le permiten jugar desde fuera de la bombilla y penetrar hacia canasta finalizando las jugadas con mucha fuerza. Su tirito de media distancia está en progreso de ser también un arma muy interesante, pero al igual que con el resto, necesita dar un paso adelante y ganar mucha más consistencia para acceder mucho más seguro al siguiente nivel de juego.

Por cualidades, Chuma Okeke es capaz de jugar sin duda en la NBA y ejercer como jugador de rotación muy potable. La gran duda radica en cómo acabe por curarse esa rodilla, y que probablemente no estará disponible para jugar regularmente hasta dentro de unos cuantos meses.

K.Z. OKPALA

Programa: Stanford Cardinal.
Posición: SF/PF.
Altura: 6’9’’.
Peso: 215 lbs.
Nacimiento: Anaheim, California.
Residencia: Orange County, California.
Edad: 20 años.
Clase: Sophomore.
High School: Esperanza High School.
Twitter: @kezie_okpala
Instagram: @kzokpala

Le dieron ciertos galones durante su temporada freshman cuando todavía Reid Travis era el líder absoluto de los Cardinal, y no dudó en echarse el equipo a sus espaldas en cuanto supo que se marcharía del programa, acabando en la universidad de Kentucky. Okpala ha emergido como uno de los grandes talentos de la PAC-12 esta temporada, y tal ha sido su impacto -en una universidad de Stanford que tampoco ha hecho una campaña para tirar cohetes- que en cuanto los scouts NBA se han interesado por él y por su potencial, no ha dudado en cambiar su más que interesante beca en Stanford por una oportunidad entre profesionales.

Con Okpala tenemos a un atlético combo-forward capaz de aportar ya al siguiente nivel, especialmente en la ofensiva. Puede alternar sin problemas su producción en la pintura con un tiro desde larga distancia que ha perfeccionado mucho respecto a su temporada freshman, y parece que puede seguir evolucionándolo si le dan espacio y minutos a partir del próximo curso. Pero donde más le gusta jugar es partiendo desde la bombilla exterior y atacar a su par para finalizar desde cerca del aro, o yendo de espaldas al aro para batir a su rival a base de físico. Precisamente a nivel físico es un jugador muy interesante, especialmente si acaba confirmándose como alero puro de cara a profesionales, un chico con una gran envergadura de brazos, fuerza y capacidad de salto que tampoco teme en ir al contacto, aunque sí que se le echa en falta algo más de musculatura, y más aún si pretende ir a postear a sus rivales al siguiente nivel.

Tiene una agilidad de piernas muy trabajada, moviéndose muy bien y con potencia, y si todavía mejorase más sus movimientos con el balón y su capacidad de pase quizás estaríamos hablando de un jugador de lotería casi seguro. Esta movilidad le ayuda también a mejorar sus fundamentos defensivos, capaz de cortar líneas de pase y salir rápido al contragolpe como tratando de no perder la posición en la defensa del uno contra uno. Su versatilidad ofensiva no parece que pueda llevarla a cabo en defensa, ya que los interiores NBA se le quedan un poco grande por esa falta de musculatura que comentaba anteriormente. Sus pérdidas de balón y su tendencia para cargarse de faltas son dos aspectos que también tiene que cuidar.

Su juventud unido a su interesante conjunto de skills ofensivas y movilidad de piernas hacen de Okpala un prospect muy interesante de cara a la NBA, aunque quizás todos pensábamos que se quedaría algún año más en Stanford. En cualquier caso, su stock es bastante prometedor, y para muchos analistas podría salir elegido incluso a finales de Primera Ronda.

MIYE ONI

Programa: Yale Bulldogs.
Posición: SG.
Altura: 6’6’’.
Peso: 210 lbs.
Nacimiento: Northridge, California.
Residencia: Northridge, California.
Edad: 21 años.
Clase: Junior.
High School: Suffield Academy.
Twitter: @PrinceOni13
Instagram: @princeoni13

No es para nada habitual ver a jugadores de la Ivy League con tendencia para ser prospects NBA, y menos aún con potencial de ser elegidos en el NBA Draft. Este año tenemos un caso cuanto menos excepcional con Miye Oni, un jugador que ha causado sensaciones muy positivas durante su año junior con los Bulldogs y que ha llamado la atención a más de una franquicia NBA en los workouts de estas últimas semanas. Para que os hagáis una idea de lo que esto supone, si Oni consigue ser drafteado será el primer jugador de la conferencia en ser elegido desde Jerome Allen (1995).

Estamos ante un alero californiano que destaca sobre todo por un aspecto que es cuanto menos extraño en una conferencia como la Ivy League, su constitución física, a la altura de un jugador NBA. Un jugador que combina una gran musculatura, velocidad de piernas y fuerza impropias de un jugador de su conferencia, y donde por supuesto domina claramente. Esta potencia física le ayuda mucho en el lado defensivo del juego, donde es capaz de neutralizar a escoltas, aleros e incluso ala- pívots rivales gracias a su contundencia y su altura. No solo destaca en la defensa individual, sino también cortando líneas de pase, en las ayudas a sus compañeros o coleccionando en cada partido robos de balón, rebotes y poniendo tapones. Sin duda alguna, un jugador con potencial para ser un gran defensor a muy alto nivel.

En ataque ha sido la primera opción de los Bulldogs en todo momento, quizás ya no tanto por fundamentos técnicos sino sacando ventaja de su gran atleticismo desde cerca del aro o desde media distancia. Su tiro en estático ha ido mejorando progresivamente con el paso de las temporadas, pero sigue siendo un lunar en el historial de Miye Oni. Su lanzamiento de larga distancia es todavía muy inconsistente, y no sabemos si podría llevarlo al siguiente nivel. Similar respuesta encuentra en su potencial de cara a su manejo de balón, capaz de circular muy bien el balón en el exterior a sus compañeros, pero al que le falta ese extra para ser mucho más imprevisible en ataque.

Si Oni fuese capaz de generarse sus propios tiros y disponer además de una carta de jugadas ofensivas más amplias, estaríamos hablando de un jugador candidato a entrar sin ninguna duda en posiciones de lotería. Y es aquí donde tiene que seguir incidiendo de cara a este verano, donde debe trabajar más su tiro en estático de media y larga distancia, sorprender tras dribbling o en el catch-and-shoot. Salir de esa zona de confort y avanzar más allá de la ventaja que le da su físico. Seguir trabajando en sus habilidades como playmaker y en sus fundamentos defensivos le darán también un extra de cara al siguiente nivel.

ERIC PASCHALL

Programa: Villanova Wildcats.
Posición: SG/SF.
Altura: 6’8’’.
Peso: 255 lbs.
Nacimiento: North Tarrytown, New York.
Residencia: Dobbs Ferry, New York.
Edad: 22 años.
Clase: Senior.
High School: St. Thomas More School.
Twitter: @Epaschall4
Instagram: @epaschall4

Tras un año de acoplamiento tras llegar desde Fordham, Eric Paschall ha sido una de las piezas clave del título de Villanova del año pasado, y ahora que muchos de esos campeones han marchado a la NBA ha sabido ejercer de piedra angular del nuevo proyecto de los Wildcats de este curso junto a Phil Booth, y su buen año en lo individual ha hecho que su stock suba como la espuma tras finalizar su periplo universitario.

Un ganador nato y de gran ética de trabajo, pero sin duda su versatilidad y la aportación de intangibles al juego son sus grandes armas dentro de la pista. Estamos ante un ala-pívot tan polifacético como diferente, y la gran energía con la que juega en la pista contagia a todo el equipo. Quizás lo que llame más la atención de Paschall sea su gran mano en estático, un jugador que tiene muy mecanizado su tiro desde larga distancia, que ejerce como una perenne amenaza desde la línea y que además es capaz de promediar buenos porcentajes desde media distancia.

Su físico no es uno de los mejores de este draft, pero sí ha sabido sacar partido de él. Juega con mucha fuerza de espaldas al aro, aunque sobre todo gana enteros cuando ataca a su defensor de cara a canasta, donde su agilidad de piernas y esa agresividad que le caracteriza le hace zafarse de él. Gran finalizador también desde cerca de canasta, sabiendo usar muy bien ambas manos y acabando muchas veces por encima del aro. El rebote es otra de sus grandes facetas, tanto en ataque como en su propia canasta, peleando con mucha intensidad cada balón dividido y sabiendo posicionarse francamente bien.

Pero hay numerosos aspectos que juegan en contra de Eric Paschall como prospect NBA. El más evidente tiene que ver con su ‘atleticismo’, donde es un jugador que no tiene un físico especialmente llamativo, donde la exigencia en este campo de cara a la NBA cada vez se hace más patente, pero sobre todo puede sufrir mucho por su escasa altura. Estamos ante un 2.06 que apunta a ser ala- pívot o pívot a nivel NBA, una escasez de centímetros que puede contrarrestar con su versatilidad ofensiva, pero que de cara a pelearse con los grandes toros interiores NBA en la zona acabará sufriendo mucho.

Su juego de pies en la pintura, su problemas con las pérdidas y las faltas personales o su mayor incisión defensiva aprovechando su versatilidad – quizás ganar algo más de agilidad de piernas para defender a aleros NBA- son aspectos de su juego que también debería mejorar. En cualquier caso, estamos ante un jugador con condiciones muy interesantes para formar parte de la rotación de muchos conjuntos en la NBA

JORDAN POOLE

Programa: Michigan Wolverines.
Posición: SG.
Altura: 6’5’’.
Peso: 195 lbs.
Nacimiento: Milwaukee, Wisconsin.
Residencia: Milwaukee, Wisconsin.
Edad: 20 años.
Clase: Sophomore.
High School: La Lumiere School.
Twitter: –
Instagram: @jordan_system

Jordan Poole empezó a ser realmente considerado a nivel nacional la pasada temporada durante su año freshman, especialmente tras su enorme game-winner que dejó fuera del NCAA Tournament a Houston Cougars en Segunda Ronda. Ya en su año sophomore no solo se ha convertido en pieza fundamental de John Beilein en estos Wolverines, sino que su talento no ha pasado inadvertido para los scouts de la NBA, y ha aprovechado el primer tren que ha pasado por su puerta para dejar la universidad y comenzar su trayectoria profesional.

Poole es un escolta de gran talento anotador que sabe hacer uso de su explosividad y velocidad de piernas para anotar con soltura desde prácticamente cualquier punto de la pista, pudiendo finalizar de manera espectacular con cualquiera de las dos manos. La capacidad para crearse sus propios tiros unido a su imponente primer paso, le hacen ser un rival muy difícil de defender. Puede anotar tras dribbling o cayéndose hacia atrás, aunque quizás su mayor peligro viene desde su gran tiro exterior. No es un especialista en estático, pero dejarle sin marca frente al aro es prácticamente regalarle tres puntos.

No hay que negarlo, es un jugador rapidísimo y un peligro constante en la parte ofensiva del juego, pero más allá de ello es un jugador bastante unidimensional. No tiene un físico especialmente destacado, sabiendo que le falta cierto trabajo muscular en su cuerpo y que dado su estilo de juego -muy enérgico y con tendencia a forzar las jugadas- se espera que saque algo más de partido de él. Su manejo de balón no es tampoco muy notorio, y se le echa en falta cierta mejoría en el bote o doblando balones a sus compañeros en el momento oportuno. Es por ello por lo que resulta complejo que en un futuro pueda amoldarse a la posición de base, ya que quizás es algo bajito para ejercer de escolta NBA puro. Por su parte, sus aptitudes defensivas tampoco son especialmente llamativas, aunque con la energía con la que juega parecería que puede hacer el papel. También es verdad que en ciertas partes del partido sufre momentos de desconexión defensiva, y suele centrarse más en anotar o en buscar desesperado el robo para salir corriendo a anotar.

Sus habilidades en la ofensiva serán muy apreciadas, pero parece complicado que Poole pueda rascar una Primera Ronda de este draft.

KEVIN PORTER JR.

Programa: USC Trojans.
Posición: SG.
Altura: 6’6’’.
Peso: 218 lbs.
Nacimiento: Seattle, Washington.
Residencia: Seattle, Washington.
Edad: 19 años.
Clase: Freshman.
High School: Rainier Beach High School.
Twitter: @Kevinporterjr
Instagram: @kevinporterjr

Algún encontronazo con su entrenador Andy Enfield, lesiones que le han dejado fuera de juego en el momento más intenso de la temporada, suspensos de manera indefinida por su mala conducta… la temporada de Porter Jr. ha tenido un poco de todo. Lo que es indudable es la intensidad y compromiso que demuestra en la pista, y desde luego ese talento especial que tiene para jugar al baloncesto. Su presencia en la NBA está prácticamente asegurada para la próxima temporada, está por ver qué franquicia decide apostar por él.

Porter es un escolta freshman que destaca por su enorme constitución física, una de las mejores de este draft para las posiciones exteriores. Tiene tamaño, fuerza, envergadura y unos brazos tremendos para competir desde el primer día en la NBA, y si a eso le añadimos una agresividad desmedida en su juego ofensivo tenemos a un jugador listo para producir y muy versátil de aptitudes ofensivas. Su capacidad de creación es enorme, pudiendo generarse sus propios lanzamientos con una facilidad pasmosa y con muchísima hambre por ver el aro rival. Anota en estático, tras penetración, en fadeaway, con el defensor encima, tras dribbling, yendo al contacto o de la forma que él quiera, es una pesadilla para el defensor.

Pero Porter no sólo es un anotador empedernido. Gran parte de su stock se eleva cuando el jugador responde a muy alto nivel en el lado defensivo del juego. Su versatilidad en esta parcela es muy interesante, pudiendo defender perfectamente en las tres posiciones exteriores, y alguna vez puntual incluso hasta al ala-pívot (a nivel universitario). Su portentoso físico y su velocidad de piernas y de brazos le hacen ser un jugador muy interesante a este nivel, coleccionando buena cantidad de robos y forzando pérdidas a sus rivales. Se ha grande en transición, y tiene un gran juego sin balón.

Es un jugador muy ansioso por anotar en ataque, y eso le lleva a disponer de unas decisiones de lanzamiento muy aleatorias. Esto le conlleva continuas pérdidas de balón para su equipo, unos porcentajes de lanzamientos muy pobres y a cargarse de faltas innecesariamente. Si bien sus condiciones en defensa son muy buenas, es un jugador muy centrado en ataque, y muchas veces descuida sus compromisos atrás. Debe mejorar su juego sin balón, estar más atentos a los cambios defensivos, jugar con mayor cabeza y, en general, trasladar toda esa intensidad que muestra en ataque a la parcela defensiva.

CAM REDDISH

Programa: Duke Blue Devils.
Posición: SG/SF.
Altura: 6’8’’.
Peso: 218 lbs.
Nacimiento: Norristown, Pennsylvania.
Residencia: Norristown, Pennsylvania.
Edad: 19 años.
Clase: Freshman.
High School: Westtown School.
Twitter: @camreddish
Instagram: @camreddish

Mucho se ha hablado desde principios de temporada sobre la decisión (o no) de Cam Reddish por haber seguido en Duke tras comprometerse a posteriori sus compañeros Barrett y Williamson, ya que en teoría éstos le quitarían protagonismo en el equipo, no le dejarían desarrollarse como jugador, su stock de draft bajaría drásticamente… Y es cierto, en su justa medida. Pero también es verdad que Reddish ha ido de menos a más durante el curso y ha mostrado numerosas dosis de su talento y de su potencial NBA. E, incluso, ganar partidos para Duke.

La gran virtud de Reddish sobre la pista es sin duda su fabuloso tiro exterior. Un jugador capaz de armar el brazo con suma facilidad, que se mueve muy bien sin balón buscando el hueco libre para lanzar y que se crea sin problemas sus propias jugadas para definir en estático con mucho acierto. Y qué decir libre de marca, que se lo digan a los fans de Florida State, que lo tuvieron que sufrir en sus carnes. Además, a ello hay que añadir su buena lectura de juego, su capacidad para aportar intangibles en el lado de ataque y su capacidad como finalizador.

Pero además de sus buenas dotes en ataque, Reddish puede presumir de ser un gran fit también en el lado defensivo del juego. Un jugador de gran estatura, que sabe sacar partido a su buen movimiento de piernas y al uso de sus brazos y manos para cortar líneas de pase, así como disponer de un físico muy solvente para hacer frente a jugadores exteriores muy musculados. Una mezcla total que le hace ser un jugador con mucho potencial en esta parcela de cara a la NBA.

Reddish ha sido una tercera espada ofensiva en los Blue Devils este curso, y si bien se le presupone que pueda tener cierta autonomía como líder de un equipo cuando pase a profesionales, será muy interesante ver cómo se desenvuelve en un rol mucho más protagonista, algo que a día de hoy es un poco una incógnita, y ver si cambia su actitud para ser más agresivo en la pista. Es importante que coja también unos cuantos kilos más de músculo este verano, y también debe tener algo más de inteligencia para seleccionar mejor sus tiros, ya que muchas veces tiende a forzarlos cuando tiene al defensor encima. Además, debe mejorar en el bote y en su capacidad de pase para ganar una mayor movilidad con el balón en sus manos.

ISAIAH ROBY

Programa: Nebraska Cornhuskers.
Posición: SF.
Altura: 6’8’’.
Peso: 226 lbs.
Nacimiento: Dixon, Illinois.
Residencia: Dixon, Illinois.
Edad: 21 años.
Clase: Junior.
High School: Dixon High School.
Twitter: @roby_isaiah
Instagram: @iroby245

Isaiah Roby es uno de esos jugadores que en un gran equipo universitario hubiese destacado de manera instantánea y hubiese aportado en mil facetas diferentes para que su equipo, pero en Nebraska no ha terminado de dar ese salto de calidad estos dos últimos años, y eso le ha penalizado en lo personal. Sin embargo, su talento, su potencial físico y sus características le han ser un sólido candidato para esta edición del NBA Draft.

Roby juega a caballo entre las posiciones de tres y de cuatro, aunque de cara a la NBA parece que estará mucho más abierto. Lo que más llama la atención de él es su constitución física, todo un portento a nivel universitario que sin duda está listo para pelearse con los NBA en este aspecto, intimidando con su 7’3» de envergadura junto con la energía y agresividad que desempeña en la pista.

Juega mucho más cómodo en partidos con defensas no muy asfixiantes y que permitan espacios de maniobra para que Roby penetre con potencia hacia el aro o para que salga con mucha velocidad al contraataque. Su capacidad de salto es también espectacular, y no menos sus mates. Su versatilidad defensiva es otra de sus mayores habilidades, un jugador capaz de neutralizar los avances de jugadores exteriores como de interiores. Su capacidad reboteadora también es de élite, lo mismo que su potencial para colocar tapones. Su capacidad física forma parte prácticamente de todo su repertorio en la cancha. Su agilidad de piernas y gran primer paso le permite atacar a su par desde la bombilla exterior, y combinándolo con su dribbling o sus movimientos de pies hace que sea un jugador muy difícil de defender. Pero la realidad es que su capacidad de producción en el ámbito ofensivo se reduce a lo que pueda aportar en base a esta superioridad física.

Su capacidad técnica para el lanzamiento es muy inconsistente, y le cuesta encontrar cierta regularidad en sus tiros en estático desde media o larga distancia. Muchas veces acaba optando por postear en la pintura ante aleros o ala-pívots con menor capacidad física, finalizando desde cerca del aro con su habitual cartera de mates o lanzando a una mano por encima del defensor. Eso sí, tiene capacidades para poder seguir trabajando su lanzamiento y poder crearse incluso sus propios tiros.

Es un jugador sumamente interesante para la NBA, pero sus limitaciones técnicas y ofensivas hace que su posición en este draft sea bastante indecisa. Todo indica a que podría salir elegido en Segunda Ronda, aunque tendrá que asegurarse su puesto en un roster NBA este próximo verano.

LUKA SAMANIC

Equipo: KK Petrol Olimpija.
Posición: SF/PF.
Altura: 6’11’’.
Peso: 209 lbs.
Nacimiento: Zagreb, Croacia.
Residencia: Zagreb, Croacia.
Edad: 19 años.
Clase: Internacional.
Twitter: @SamanicLuka
Instagram: @lukasamanic9

El baloncesto croata ha sido históricamente uno de los más productivos y que mayor talento ha exportado fuera de sus fronteras, un país donde el baloncesto es algo más que un simple deporte. Luka Samanic, un jugador que tuvo un breve paso por la cantera del Barça Lassa hasta la pasada temporada, donde decidió emprender un nuevo viaje hacia Eslovenia y firmar por el histórico Olimpija, donde esta última temporada ha cuajado buenos minutos. En este pasado NBA Draft Combine cuajó buenas sensaciones frente a scouts NBA y muchos jugadores universitarios de esta camada, lo que unido a su posible elección de Primera Ronda que algunos pronostican no ha frenado a Samanic en su intención de jugar en la NBA esta próxima temporada.

Con Samanic tenemos a un combo-forward de grandes dotes ofensivas, un jugador que además desprende una capacidad para moverse en toda la pista espectacular, y una capacidad de pase digna de un gran base. Estas cualidades pueden hacer que su posición de cara a la NBA no sea tan orientada hacia el interior como se especulaba, y que acabe ejerciendo como alero alto o como falso cuatro. Todo dependerá de la franquicia en la que acabe encajando. En cualquier caso, podemos intuir que estamos ante un jugador que es el vivo ejemplo del interior moderno, donde la polivalencia ofensiva, la inteligencia táctica y la capacidad para dejar el balón en el suelo -increíble sus dribblings- son el pan de cada día. En campo abierto es un jugador tremendamente peligroso, con la capacidad de atacar el aro con mucha potencia, de asistir a un compañero desmarcado como de lanzar cómodamente desde la línea de tres puntos, uno de sus grandes movimientos ofensivos. Desde la bombilla exterior es habitual verle fintar el triple para atacar seguidamente a los jugadores que vienen a la ayuda, finalizando de múltiples formas de cara al aro.

A nivel reboteador debe mejorar, lo mismo que en sus capacidades intimidatorias, en parte debido a que no dispone de un físico lo suficientemente duro como para aguantar a jugadores interiores mínimamente atléticos. También tiene que seguir trabajando en su tiro, ya que es probablemente la habilidad que los ojeadores más valoran de cara a su potencial, haciéndolo mucho más consistente, así como trabajando en su capacidad para crearse sus propios lanzamientos.

A Samanic le pesará el no haber jugado en una liga de alto nivel, por lo que su capacidad para adaptarse a una competición como la NBA le puede pasar factura. En cualquier caso, no es fácil encontrar un jugador de sus características en este draft, lo que puede llevarle a salir elegido mucho más arriba de donde podría merecer.

ADMIRAL SCHOFIELD

Programa: Tennessee Volunteers.
Posición: SF.
Altura: 6’6’’.
Peso: 241 lbs.
Nacimiento: Londres, Inglaterra.
Residencia: Zion, Illinois.
Edad: 22 años.
Clase: Senior.
High School: Zion-Benton Township HS.
Twitter: @admiralelite15
Instagram: @uncle_scho

Estas últimas temporadas se ha hablado mucho de Grant Williams y su incidencia como gran líder del programa de la universidad de Tennessee. Pero en la sombra ha fluido poco a poco la figura de Schofield, donde en su año senior ha dado un golpe sobre la mesa convirtiéndose en un prospect bastante saneado de cara a buscar una buena oportunidad en la NBA.

Una de las grandes virtudes de Schofield se puede ver a simple vista: su extraordinario físico. Quizás le falta algún que otro centímetro para llegar a ser todavía más determinante, pero estamos ante un alero muy versátil, tremendamente físico, con un tren inferior muy pronunciado y que a nivel universitario ha sabido defender hasta tres posiciones diferentes gracias a este atleticismo. Por eso, una de sus grandes cimas, será llevar toda esa versatilidad a nivel profesional, y cuando esto suceda, su stock se revalorizará enormemente. A día de hoy, puede defender tanto a escoltas como a ala-pívots, moviéndose muy bien y muy rápido y acechando a su atacante con mucha fuerza física en el uno contra uno.

Sin duda alguna, un auténtico comodín sobre la pista al que cualquier entrenador querría echarle el guante. Ofensivamente quizás no tiene una incidencia tan constante ni tan vistosa como en el apartado defensivo, pero aprovecha sus oportunidades para destacar también en ese área de la pista. Lo más destacable es su buen tiro exterior, no al nivel de un especialista, pero sí como para llegar a ser considerado un futuro 3-and-D, donde ha mejorado mucho conforme ha ido superando cursos universitarios, y sin duda eso tiro es una de sus mejores armas. Hay que destacar además que es un jugador con un gran juego de pies y que colabora muy bien en el apartado reboteador, aunque bien es cierto que todavía tiene mucho que pulir en cuanto a manejo de balón y a la hora de hacer circular la pelota.

Pero más allá de su tiro exterior, el gran problema con Schofield reside en su poca cartera de recursos ofensiva. Toda esa versatilidad tan apreciada en el lado defensivo de su juego es justamente uno de sus mayores impedimento en ataque. Si bien posee un buen tiro desde larga distancia, tiene todavía que pulirlo más, pero le cuesta mucho penetrar a canasta sin sacar partido únicamente de su gran físico. Técnicamente es bastante limitado, no es capaz de generarse sus propios tiros, y su manejo de pelota es bastante tosco para un jugador de su talento e importancia.

Si es capaz de mejorar en el apartado ofensivo, Schofield podrá tener un futuro interesante como jugador de rol en la NBA. Es uno de los mejores defensores de este draft, lo que, unido a su versatilidad, será un fit muy apreciado. Eso sí, parece demasiado premio para él que salga en Primera Ronda.

MARIAL SHAYOK

Programa: Iowa State Cyclones.
Posición: SG/SF.
Altura: 6’6’’.
Peso: 205 lbs.
Nacimiento: Ottawa, Canadá.
Residencia: Ottawa, Canadá.
Edad: 23 años.
Clase: Senior.
High School: Blair Academy.
Twitter: @marialshayok
Instagram: @marialshayok

Después de tres temporadas donde no acabó siendo importante para Tony Bennett en Virginia – quizás en su último curso sí que tuvo algo más de protagonismo- Shayok decidió probar suerte una última temporada en un programa que le pudiese garantizar esos minutos que deseaba. Iowa State le brindó la oportunidad, y acabó convirtiéndose en uno de los jugadores seniors más destacados de esta pasada temporada.

Marial Shayok es un versátil alero canadiense que se ha caracterizado por su gran habilidad para anotar, siendo en este año senior cuando se ha destapado definitivamente como un shooter de gran nivel. Su tiro de tres puntos es su gran baza, siendo un jugador que puede presumir de generarse sus propios lanzamientos y tirar en multitud de formas de diferentes. Sabe usar muy bien su cuerpo de cara a beneficiarse frente a sus oponentes, especialmente sabiendo crearse espacios para lanzar, y su enorme envergadura (casi 7 pies) hace que sea muy complicado puntearle los lanzamientos. También llama la atención especialmente su acierto desde media distancia, sabiendo anotar con bastante solvencia tras dribbling o con su característico pull- up tras haberse hecho espacio previamente.

La realidad es que, pese a su gran versatilidad ofensiva, Shayok no es un jugador que destaque especialmente en ninguna otra disciplina. Su físico no es muy llamativo, le falta quizás un extra de velocidad, y defensivamente no es un jugador dado a prodigarse pese a su buen trabajo estos últimos años en Virginia. Pero sin duda, el elemento más crucial que le puede pasar factura de cara al próximo NBA Draft es su edad, ya que Shayok cumple el próximo mes 24 años, lo que unido a que se ha pasado tres temporadas sin destacar especialmente con los Cavaliers… parece que lo tendrá muy complicado para ser rookie NBA esta próxima campaña.

Debe de aprovechar al máximo este verano para convencer a las franquicias NBA con su juego y explotar sus fortalezas. Convertirse en un ‘two-way player’ capaz de anotar desde el banquillo podría ser un rol interesante para él, y si además sigue evolucionando física y defensivamente podría ser una opción para muchos equipos. En caso contrario, no sería extraño verle en la G-League o como una opción muy interesante para equipos europeos.

MATISSE THYBULLE

Programa: Washington Huskies.
Posición: SG/SF.
Altura: 6’5’’.
Peso: 195 lbs.
Nacimiento: Scottsdale, Arizona.
Residencia: Issaquah, Washington.
Edad: 22 años.
Clase: Senior.
High School: Eastside Catholic School.
Twitter: @MatisseThybulle
Instagram: @theycallmetisse

La universidad de Washington tuvo este año uno de los grupos más interesantes de sus últimos años, un equipo que ha sabido juntar talento joven, jugadores de carácter y experiencia, jugadores de claro mordiente ofensivo y otros con gran experiencia en el apartado defensivo. De este último grupo pertenece un Matisse Thybulle que, sin hacer mucho ruido a nivel nacional, puede convertirse en uno de los robos de este próximo NBA Draft.

Con Thybulle tenemos a uno de los mejores jugadores defensivos de toda la Division I. Alero de grandes condiciones atléticas, tremendamente incisivo en el uno contra uno, unos movimientos de pies muy rápidos, gran IQ para leer las jugadas y para saber posicionarse, y sobre todo una capacidad innata para obligar a forzar jugadas a sus rivales, anticiparse a los balones y montar el contragolpe. Tal es su confianza en sí mismo y su actitud en estas labores de contención, que se le puede considerar también como uno de los mejores reboteadores y taponadores de su equipo. Sin duda alguna, es un jugador que impresiona mucho al verlo jugar.

Con Mike Hopkins, era toda una fortaleza en sus esquemas defensivos, donde en muchos casos abusaban de la zona 2-3. Pero Thybulle ha demostrado que en momentos donde tiene que defender a la estrella rival de manera individual ha sabido responder con solvencia. Es un jugador que no llega a los dos metros de altura, pero que es capaz de defender prácticamente a cualquier jugador que se le ponga por delante. Su futuro profesional debería ser evolucionar para convertirse en un 3-and-D, jugadores cada vez más solicitados a nivel NBA. La parte defensiva hemos visto que tiene un aprobado alto, pero tiene que seguir trabajando en su tiro en suspensión, pese a que este último año no ha conseguido malos registros. En general, no es un jugador que tenga una carta de recursos ofensivos muy grande, intentando siempre sacar pecho de su gran físico y su velocidad de piernas para terminar cerca del aro. Es un jugador de una ética de trabajo muy buena, y aunque tenga mucho en lo que mejorar hay motivos para creer que pueda evolucionar una vez alcance su sueño de jugar en la NBA.

Más allá de sus recursos ofensivos y su capacidad de creación en ataque, se le echa en falta que sea capaz de botar, controlar, ejecutar y dirigir con mayor insistencia con su mano izquierda, ya que es muy dependiente de la derecha, algo que saben sus defensores y que aprovechan siempre que pueden. Y ya de paso, incrementar algo más sus skills de bote y visión de juego y ganar algunos kilos de músculo más. En cualquier caso, estamos ante un jugador que difícilmente caiga de Primera Ronda, que en mi opinión no sería raro verle tampoco en posiciones de lotería.

P.J. WASHINGTON

Programa: Kentucky Wildcats.
Posición: PF.
Altura: 6’8’’.
Peso: 228 lbs.
Nacimiento: Louisville, Kentucky.
Residencia: Dallas, Texas.
Edad: 20 años.
Clase: Sophomore.
High School: Findlay Prep.
Twitter: @PJWashington
Instagram: @pj_washington

Cogió el testigo de líder en Kentucky este curso, y gracias a un rendimiento por encima de lo esperado la universidad de Kentucky terminó la temporada alcanzando nuevamente las 30 victorias. Decidió quedarse un segundo año en los Wildcats, y acertó. Ahora P.J. Washington ha elevado notablemente su stock, y tiene altas probabilidades de ser elegido en Primera Ronda este mismo año.

Washington es un ala-pívot undersized, pero muy sólido que ha demostrado que puede convertirse en todo un all-around player en la pista. Su falta de altura no ha sido un inconveniente importante a nivel de college -pero sí lo será en la NBA- gracias a la habilidad para explotar sus virtudes. Su juego ofensivo ha evolucionado mucho desde su año freshman, donde dispone de un gran juego desde media distancia y una tremenda capacidad de finalización, sabiendo hacer uso de sus grandes manos y su fuerza para atacar el aro y hacerse hueco en la pintura. Es una amenaza cada vez más peligrosa desde la larga distancia, y este año ha logrado encestar 33 triples con más de un 42% de acierto, y si sigue evolucionando en este campo podría ser un jugador si cabe más decisivo.

Otro aspecto que llama la atención de su juego es su gran capacidad de visión. No solo es capaz de coleccionar un buen número de asistencias cada partido, sino que desde la pintura puede atraer defensores para doblar balones al compañero libre o salir a recibir fuera de la pintura para encontrar la mejor opción anotadora. Unas habilidades de playmaking totalmente impropias para un jugador de su posición. Su gran IQ y su bien trabajado juego de pies son aspectos que suman todavía más a su stock profesional.

A nivel defensivo es un jugador que tira más de fuerza, garra y de intensidad que de poseer realmente grandes instintos defensivos. Sus manos son capaces de neutralizar líneas de pase como de cazar rebotes con solvencia, destacando también como intimidador. Pero su altura es un hándicap muy grande, ya que le cuesta defender en el uno contra uno tanto a interiores mucho más potentes que él como a aleros más veloces de piernas. Y, además, su constitución física no es tampoco nada especial para un ala-pívot que pretende aportar inmediatamente en la NBA. Su tiro en estático todavía no está listo para competir al siguiente nivel, pero sí hay mimbres con los que poder trabajar en un futuro cercano. Pero a nivel general, Washington puede producir de múltiples maneras para su equipo, por lo que no sería descabellado gastar una Primera Ronda en él.

TREMONT WATERS

Programa: LSU Tigers.
Posición: PG.
Altura: 5’11’’.
Peso: 175 lbs.
Nacimiento: New Haven, Connecticut.
Residencia: New Haven, Connecticut.
Edad: 21 años.
Clase: Sophomore.
High School: Notre Dame High School.
Instagram: @tremontwaters

Gran parte del éxito de LSU esta temporada ha sido el buen nivel mostrado por su jefe en la pista. Waters es un prototipo de base muy apreciado y listo para aportar directamente en la NBA, un jugador que mezcla una gran capacidad para hacer girar y dirigir a los suyos, talento para ser una amenaza ofensiva lo suficientemente importante como para tomarla en consideración, y además ser un defensor muy completo, lo que le ha valido este mismo ser galardonado con el SEC Defensive Player of the Year.

Waters es un pequeño base sophomore que mezcla una gran capacidad para el pase y el control del balón, de grandes recursos ofensivos para hacer daño a su par y que además muestra una gran solidez en el lado defensivo del juego. Pese a su falta de centímetros, es quizás uno de los mejores penetradores de las grandes conferencias, siendo capaz de usar el dribbling y el crossover a muy alto nivel y finalizar la jugada con cualquiera de las dos manos. Muy activo en el pick-and-roll, sabe usar los espacios para abrirse para sus compañeros y buscar el tiro en suspensión, o bien buscar una segunda jugada para un compañero desmarcado. Muy activo también desde la larga distancia.

Tiene una capacidad de pase y una visión de juego extraordinaria para encontrar a los compañeros libres, aspectos que hacen olvidar por un momento su falta de agilidad y explosividad de piernas. Pero pese a todo, su mayor potencial radica en el lado defensivo del juego, donde es uno de los mejores bases del país. Su físico no es un impedimento – quizás ya sí a nivel NBA- para ser un jugador tremendamente agresivo en defensa, con una gran capacidad de anticipación y capaz de sumar una gran cantidad de robos de balón por encuentro. Posee una excelente IQ y una gran fuerza para hacer frente a bases rivales, pudiendo defenderles en el uno contra uno sin problemas, pero llevar todo este talento a la NBA parece muy complicado.

Más allá de su físico y su problema de centímetros, Waters debe de saber gestionar mejor sus tiros y sus posesiones, siendo un jugador con mucha tendencia a perder balones sin oposición directa de su defensor, y tratar de ganar con el tiempo algo más de potencia de piernas. Aunque su temporada con LSU ha sido muy buena y los workouts han sido generalmente positivos, no parece que Waters pueda llegar a valer una Primera Ronda de este draft.

QUINNDARY WEATHERSPOON

Programa: Mississippi State Bulldogs.
Posición: SG.
Altura: 6’4’’.
Peso: 205 lbs.
Nacimiento: Canton, Mississippi.
Residencia: Canton, Mississippi.
Edad: 22 años.
Clase: Senior.
High School: Velma Jackson Magnet HS.
Twitter: @IAM_QUINN4
Instagram: @iamquinn_11

Se esperaba mucho más de Mississippi State este curso, pero al final los de Ben Howland estuvieron muy por debajo de las expectativas. Y esto influirá en los jugadores que terminan ciclo universitario y necesitan un extra para buscar equipo la próxima temporada, como precisamente es el caso de Quinndary Weatherspoon, un jugador que apuntaba como Segunda Ronda de este NBA Draft pero que ahora difícilmente se encuentra un Mock que apueste por él.

Weatherspoon es un veterano combo-guard que destaca por su habilidad anotadora y sus buenas condiciones físicas. Un jugador capaz de anotar con mucha solvencia desde cerca y media distancia, y que no desentona lanzando en estático desde la línea de tres puntos. Dispone de una gran envergadura de 6’9», lo que unido a su explosividad y a sus buenas condiciones atrás le hacen ser un guard muy interesante, al menos a nivel universitario. De hecho, algún analista tantea que podría ser un buen arquetipo de 3-and-D, aunque claramente se le denotan falta de centímetros para ello, y más aún cuando hablamos de NBA.

Pese a que en la universidad ha ejercido en ambas posiciones, su posición más natural de cara a profesionales parece ser la de base, pero sus condiciones como creador y como director de juego son bastante inconsistentes. Y para ser escolta puro le faltan también esos centímetros de más que comenté anteriormente. Esta versatilidad que tanto juego le ha dado a nivel universitario no parece que pueda llevarlo al siguiente nivel, y esta es una de las causas por la que su stock haya caído en picado.

Destaca también su gran juego sin balón, su capacidad para driblar oponentes y su habilidad para disputar el pick-and-roll con el interior, así como sus buenas condiciones reboteadoras, unas capacidades que debe saber potenciar entre profesionales junto con su gran componente anotador para sobresalir. Eso sí, aunque su tiro en estático es una de sus mejores armas en muchos partidos, necesita ganar algo más de confianza y regularidad para evitar muchos lanzamientos precipitados.

En cualquier caso, aunque pudiera pelear una Segunda Ronda baja de este NBA Draft, todo indica que será complicado que Quinndary se haga un hueco en la NBA este curso de manera regular. Le tocará pelear en la G-League o tratar de ir uniendo contratos temporales en la NBA de cara a ganar minutos y solidez en la competición. O emigrar a Europa.

COBY WHITE

Programa: North Carolina Tar Heels.
Posición: PG.
Altura: 6’5’’.
Peso: 185 lbs.
Nacimiento: Goldsboro, North Carolina.
Residencia: Goldsboro, North Carolina.
Edad: 19 años.
Clase: Freshman.
High School: Greenfield School.
Twitter: @whitecoby2
Instagram: @whitecoby2

Parecía que su paso por los Tar Heels iba a estar un poco a segundo plano, después de contar los Tar Heels con jugadores de la talla de Luke Maye, Cameron Johnson o el freshman estrella Nassir Little, pero al final ha logrado conquistar a toda la nación con su gran rendimiento hasta convertirse en uno de los bases más sólidos de este NBA Draft. Bueno, y también con su pelazo.

Coby White es un playmaker de primer nivel, y tarde o temprano se sabía que la NBA llamaría a su puerta. Con él hemos tenido a uno de los mejores bases anotadores de la nación, rapidísimo de piernas, con un primer paso soberbio y que sabe sacar positivas de cada ataque. Y en transición, una auténtica punta de lanza. Ofensivamente es capaz de aportar de casi cualquier forma. Es un magnífico finalizador desde cerca del aro, puede lanzar en estático con muy bueno porcentajes tanto desde media como de larga distancia, y ha rendido sorprendentemente bien bajo presión del rival. Pese a sus buenos instintos ofensivos, empezó la temporada siendo un jugador más dedicado a labores de dirección y seguridad/control del balón, pero ha acabado casi como primera o segunda referencia en ataque de estos Tar Heels, sacando a la luz su gran temporada anotadora senior de High School. A todo esto, hay que sumar que Coby White ha ganado bastante fuerza desde verano, lo que unido a su envergadura y fluidez con el balón le hacen ser un jugador muy difícil de defender. También ha presumido de ser un jugador con buena toma de decisiones y con gran ética de trabajo para seguir progresando. Defensivamente es un jugador bastante aceptable, sacando partido de su fuerza, su agilidad y su buena utilización de brazos para interceptar líneas de pase para sacar muchos robos.

Pese a sus prometedoras actuaciones en defensa, White sí que tiene ciertos déficits a nivel de aptitudes y de estrategia defensiva que debe corregir con el paso del tiempo, especialmente a la hora de leer las jugadas y en la defensa de uno contra uno. Además, debe ganar unos cuantos kilos de músculo de cara a aspirar al siguiente nivel en este aspecto. Es interesante reseñar también que esa dosis de rapidez y agilidad extra a veces le provoca que pierda un poco la cabeza, ocasionando pérdidas que pueden ser totalmente evitables.

Con Coby White tenemos a uno de los jugadores jóvenes con mayor madurez de juego y que mejor se ha adaptado a la competición tras su año freshman. Tiene todavía cosas por corregir y mejorar para seguir evolucionando, pero con este talento es muy complicado decir que no a la NBA. Primera Ronda prácticamente asegurada del draft, con muchas opciones de ser de lotería.

GRANT WILLIAMS

Programa: Tennessee Volunteers.
Posición: PF.
Altura: 6’7’’.
Peso: 236 lbs.
Nacimiento: Houston, Texas.
Residencia: Charlotte, North Carolina.
Edad: 20 años.
Clase: Junior.
High School: Providence Day School.
Twitter: @Grant2Will
Instagram: @grantwill2

Si el concepto de jugador franquicia estuviese aplicado al baloncesto universitario, Grant Williams sería el perfecto ejemplo de ello. Un chico ejemplar dentro y fuera de la pista, líder de los Volunteers desde su año freshman hasta que se ha consagrado como uno de los mejores jugadores universitarios del país, y que se deja la piel por su equipo y sus compañeros en cada momento. Después de dos años a altísimo nivel, acaparando premios y menciones individuales y llevando a los suyos al NCAA Tournament, su momento ha llegado. Su talento es hora de que sea visto por toda la NBA.

Ala-pívot de grandes condiciones físicas y que opera especialmente a nivel ofensivo. Su rango de acción ha ido aumentando con el paso de los años, pasando a ser un jugador centrado prácticamente en el juego al poste bajo e ir poco a poco siendo una amenaza con multitud de herramientas para hacer daño. Le gusta luchar en la pintura, jugando de tú a tú tanto de espaldas como de cara al aro, y su gran juego de pies le ha permitido ir añadiéndose skills a su repertorio como el fadeaway o el tiro tras dribbling. Esta agresividad con la que juega le hace arrancar un buen número de faltas a sus defensores, aspecto que aprovecha para engrosar sus números anotadores con su buena mano desde el tiro libre. El tiro en estático es quizás su mayor defecto a día de hoy, y tal ha sido su evolución que se atreve a tirar desde la línea de tres puntos cada vez con más confianza.

No es un interior especialista a nivel defensivo, aunque esa versatilidad le permite operar tanto en la pintura como salir a defender al perímetro. Pero Williams es un jugador que tira más de corazón que de cabeza, además de físico, y aunque lo da todo por defender duro y luchar porque su defensor evite anotar, no es un jugador que destaque en estas facetas. Incluso, algunos analistas echan en falta que sea más duro a nivel reboteador o intimidando, ya que pese a que es un jugador muy limitado por sus centímetros sí que dispone de buen timing y unos buenos brazos.

Poco a poco tiene que ir trabajando su tiro exterior para tratar de ser un combo-forward a nivel NBA, ya que esa falta de altura le puede lastrar muchísimo en la pista. Y tres cuartos de lo mismo con sus aptitudes defensivas y con su manejo de balón, sus grandes problemas de cara a llevar su juego al siguiente nivel. Pero pese a todo, es un jugador de los que gustan a los entrenadores, de los que tiran de actitud y liderazgo para hacer vibrar a los suyos y un productor a nivel ofensivo espectacular. Tiene todavía que mejorar, pero apostar por él es apostar por un valor seguro, y dudo mucho que a las franquicias se les escape hacia Segunda Ronda.

ZION WILLIAMSON

Programa: Duke Blue Devils.
Posición: PF.
Altura: 6’7’’.
Peso: 285 lbs.
Nacimiento: Salisbury, North Carolina.
Residencia: Spartanburg, South Carolina.
Edad: 18 años.
Clase: Freshman.
High School: Spartanburg Day School.
Twitter: @ZionW32
Instagram: @zionlw10

Ha sido sin duda el gran nombre de esta temporada universitaria. Jugador capaz de ganarte partidos y temer a las defensas rivales a base de coraje, energía y un poderío físico totalmente único. Se dio a conocer gracias a sus highlights en YouTube y sus vuelos sin motor en su tercer año de instituto. No todos confiaban en que tras esa plasticidad y esa habilidad -a priori- un poco unidimensional para el mate existiese un jugador de baloncesto con el potencial de ser un futuro All- Star NBA. Zion ha cerrado bocas a muchos durante su único año universitario, y es el gran candidato a ser pick #1 del próximo draft.

Zion es un talento sin igual. Con una constitución física muy especial, es un ala-pívot de poco más de dos metros de altura, pero de una fuerza de brazos fuera de lo común, una capacidad de salto impresionante, una agilidad de piernas impropia de un jugador de casi 130 kilos y que encima corre la pista como si fuese un base. Ya no solo es el jugador con mejor ‘atleticismo’ de este draft, sino también uno de los jugadores con el físico más singular que aterriza en la NBA en muchísimo tiempo.

En transición es un jugador físicamente imparable, algo que podría engañar dado su peso y que su juego transcurre cerca del aro. Puede ejercer como ‘point-forward’ en situaciones puntuales, gracias tanto a su agilidad de piernas, su buena lectura del juego y su buen bote del balón. Defensivamente ha ido mejorando con el paso de la temporada, siendo un sólido reboteador y taponador como en su capacidad de anticipación robando balones a los hombres más pequeños rivales.

Pero Zion Williamson no deja de ser un jugador interior de poco más de dos metros, y eso en la NBA puede ser un hándicap muy grande que no tiene a nivel universitario, a menos que sea capaz de compensarlo de otra manera, como por ejemplo disponer de un tiro exterior pulido, que a día de hoy tampoco tiene. Pero, sobre todo, es un jugador muy dependiente de su físico que -esperemos que no- si algún día tiene problemas con sus rodillas podríamos dejar de verlo como es hoy en día.

Otro aspecto que debe mejorar Zion son sus pérdidas de bola y la exposición frente a sus compañeros. Muchas veces juega con tanta energía que acaba cometiendo muchas faltas al robar el balón, saliendo a cada finta de tiro o forzando en exceso las jugadas, provocando contraataques rivales o desajustes en defensa. Un jugador que ha hecho elevar las expectativas de todo aficionado universitario y que la NBA espera con los brazos abiertos. No sé si merece o no ese número uno del draft, pero lo que está claro es que estamos ante un jugador de baloncesto diferente que a día de hoy no tiene comparación con ningún otro.

DYLAN WINDLER

Programa: Belmont Bruins.
Posición: SF/PF.
Altura: 6’8’’.
Peso: 200 lbs.
Nacimiento: Indianapolis, Indiana.
Residencia: Indianapolis, Indiana.
Edad: 22 años.
Clase: Senior.
High School: Perry Meridian High School.
Twitter: @dylan_windler23
Instagram: @d_win23

La de Rick Byrd no va a ser la única pérdida de consideración que tendrán que afrontar los fans de Belmont de cara al próximo curso. Con las ausencias del veteranísimo entrenador más la de Dylan Windler, la gran estrella de los Bruins de estos últimos años, Belmont inicia un nuevo ciclo, poniendo fin a una de los mejores épocas de la historia del programa, y también una de las mejores universidades Mid-Majors del país.

Tras coquetear con el draft este último año, Windler pone fin finalmente a su ciclo universitario tras un año extraordinario, con los Bruins en el NCAA Tournament una vez más y con su segunda presencia consecutiva en el mejor quinteto de la OVC. Es un jugador muy versátil posicionalmente, alternando las posiciones de 3 y 4, aunque si logra un hueco en la NBA parece que deberá amoldarse más a la de alero. Tanto por altura como por estilo de juego.

Si por algo destaca Windler es sin duda por su excepcional juego ofensivo. Quizás no sea muy conocido por el gran público, pero probablemente estemos ante uno de los mejores tiradores puros del baloncesto colegial, y sin duda uno de los mejores de este draft. Su rango de tiro es muy amplio, siendo capaz de anotar desde cualquier punto de la pista, acertado en el catch-and-shoot, tras bote y sabiendo generarse sus propios tiros. Otro aspecto digno de mención de Windler es su juego sin balón. Un jugador de gran IQ, con una buena lectura de las jugadas, que sabe crear espacios para sus compañeros en ataque, y de gran timing y posicionamiento para colaborar con el rebote.

En definitiva, una versatilidad ofensiva muy a tener en cuenta mezclada con una gran ética de trabajo y un alto conocimiento del juego. Un jugador que podría subir mucho más su interés por parte de las franquicias NBA si tuviese un cuerpo físico acorde al de un combo-forward profesional, sobre todo en cuando a aptitudes en la pintura, y especialmente cuando hablamos de trabajo defensivo, quizás su gran talón de Aquiles de cara a profesionales. Windler no solo está escaso de habilidades tácticas y defensivas para hacer frente a sus oponentes, y más allá de que su físico no sea el ideal es un jugador con nulo desplazamiento lateral, muy poca explosividad de piernas y una toma de decisiones a nivel defensivo generalmente poco acertada.

De cara a Europa, Dylan Windler es un jugador que tendrá muchísimas novias, e incluso podría llegar a ser importante. Pero algún mock de draft llega a darlo incluso como Primera Ronda baja, por lo que parece que, si no logra su sueño de firmar por una franquicia NBA, lo intentará desde la G-League. Trabajador incansable, raza blanca tirador, muy infravalorado y del estado de Indiana. Hay que bancarlo sí o sí.