Según pasan las temporadas, cada vez más aficionados ahondan en el mundo del baloncesto universitario norteamericano, una competición que a gran parte del aficionado foráneo le causa un fuerte impacto a lo poco que se interesa por ella: un renovado sistema de competición característico que no está implementado en ningún torneo o liga profesional, la enorme cantidad de conferencias, equipos y jugadores que participan en ella o cambios en el reglamento de este deporte que no están presentes ni en el baloncesto profesional NBA ni en el baloncesto FIBA.

Baloncesto base y de formación llevado a otro nivel. Una competición amateur que paradójicamente genera importantes cantidades económicas a sus universidades. Una contienda donde los estudiantes universitarios son los protagonistas, representando a sus universidades por todo el país mientras se labran un futuro académico y profesional. Año a año, el baloncesto universitario norteamericano ha alcanzado cotas cada vez más altas hasta convertirse a día de hoy en una de las competiciones con más seguimiento del país, y que semana tras semana encuentra sus pabellones hasta arriba de público guiando a sus compañeros hasta los torneos de final de temporada.

Que este pequeño artículo sirva para animar a todos aquellos curiosos interesados en esta nueva forma de ver y disfrutar el baloncesto.

¿Qué es la NCAA?

Es bastante habitual confundir directamente la NCAA con el baloncesto NCAA, quizás porque es el deporte universitario con mayor seguimiento en España. Pero realmente, la National College Athletic Association (NCAA) no es más que un conjunto de instituciones que congregan a buena parte de los programas deportivos universitarios en Estados Unidos, en donde los estudiantes compiten en más de 20 modalidades deportivas diferentes, entre ellas el baloncesto, tanto masculino como femenino.

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¿La NCAA es una única competición?

Las universidades pertenecientes a esta NCAA se encuentran agrupadas en tres divisiones en función del número de becas deportivas que les pueden ofrecer a sus alumnos: la NCAA Division I, que aglutina a las mejores universidades en el ámbito deportivo y que permiten otorgar una gran cantidad de becas deportivas a sus estudiantes; la NCAA Division II, de un nivel competitivo menor y con un índice de becas deportivas también inferior; y la NCAA Division III, que es la división con mayor número de universidades de todas, pero donde éstas no ofrecen ningún tipo de beca o ayuda a sus alumnos.

Paralelamente a la NCAA, es interesante resaltar la existencia de la NJCAA (National Junior College Athletic Association), una institución académica de enseñanza superior (se podría decir que es algo equivalente a la Formación Profesional en España) que también dispone de su competición deportiva, organizada en tres divisiones como en la NCAA. Muchos alumnos optan por este tipo de competición antes de dar el salto a la NCAA, sobretodo en alumnos extranjeros (adaptación al nuevo país, aprendizaje y mejora del idioma, etc) como en alumnos que no han logrado una beca deportiva por motivos académicos.

También existe una organización muy similar a la NCAA pero a una escala mucho menor: la NAIA (National Association of Intercollegiate Athletics), formada por casi 300 universidades a lo largo de los Estados Unidos, Canadá e islas Bahamas. Al igual que la NCAA y la NJCAA, también tiene su propia organización deportiva, aunque su seguimiento es mucho menor.

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¿Cuál es la estructura de esta NCAA?

La NCAA Division I es la división de la NCAA más conocida a nivel deportivo, ya que es donde se encuentran los históricos programas deportivos del país, y donde albergan a los grandes proyectos de jugadores profesionales de Estados Unidos.

Esta división está compuesta de 351 programas universitarios, que a su vez están agrupados en 32 conferencias. Generalmente estas conferencias se organizan geográficamente, pero el vaivén de universidades que cambian de conferencia cada temporada –fomentado a veces desde otros deportes universitarios– y la creación de nuevas conferencias han propiciado que algunas de éstas no estén totalmente definidas de este modo. También existen universidades que compiten en conferencias distintas según el deporte en el que nos encontremos.

Volviendo al baloncesto, las 32 conferencias podemos clasificarlas en tres grandes grupos: High-Major Conferences (o simplemente Majors), Mid-Major Conferences y Low-Major Conferences. No es una clasificación “oficial”, sino más bien informal, pero sí que se usa habitualmente en la jerga universitaria. Las Majors son las conferencias más potentes dentro del baloncesto universitario, y que a día de hoy comprenden la ACC, la Big XII, la Big Ten, la PAC-12, la SEC, la Big East y la AAC, y que son las conferencias con mayor seguimiento dentro del baloncesto universitario, ya que en ellas se encuentran los programas de baloncesto más potentes del país. Las Mid-Majors también comprenden universidades de un gran nivel competitivo, pero que en conjunto no llegan a hacer sombra a las Majors. Ejemplos de estas conferencias pueden ser la WCC, la A-10 o la MWC. Las Low-Majors la conforman el resto de conferencias, de un nivel competitivo menor a las anteriores.

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¿Existe algún tipo de clasificación?

No como tal, pero existen una serie de rankings elaborados semanalmente por diferentes páginas especializadas que sirven como orientación para los aficionados para conocer cuáles son hipotéticamente los 25 mejores equipos de la competición: el top 25.

Uno de los más reputados es el que realiza la agencia de noticias Associated Press (AP), de acuerdo a una serie de votos otorgados por especialistas en función de los resultados de cada universidad esa semana y de los acumulados en semanas anteriores (en total 23.400 votos repartidos entre las diferentes universidades de la NCAA Division I). De este modo, si un equipo “pequeño” de fuera del top 25 gana a otro equipo bien posicionado en este ranking, el número de votos al equipo pequeño se incrementan considerablemente, pudiéndose meter dentro del ranking, mientras que el equipo que está en el ranking desciende su número de votos y baja muchos puestos en el mismo. Quizás no sea el modo más justo, ya que una derrota en una mala noche frente a un equipo de menor entidad te puede dejar muy trastocado y perder muchos votos de cara a la semana siguiente, y luego cuesta muchísimo esfuerzo recuperar posiciones. O estando ya en una buena posición en el ranking y vencer al que es el número uno del ranking apenas te permite subir unos pocos puestos.

Otros rankings también muy conocidos son los que elaboran algunos entrenadores universitarios para el diario USA Today (USA Today Coaches Poll), el ranking del portal norteamericano de deportes ESPN, el top 25 and one de CBS Sports o el RPI Ranking, que se basan en un concepto conocido como RPI, que explicaré más adelante.

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¿Cuál es el sistema de competición?

Se podría decir que el sistema de competición de la NCAA es una de las cosas que más llama la atención de este deporte, y que le hace peculiar frente al resto de competiciones, profesionales o no.

Podemos resumir el calendario de cada temporada de baloncesto universitario en cuatro pequeños bloques: el calendario non-conference, donde cada universidad tiene total libertad de acordar enfrentamientos directos con otras universidades o recibir invitaciones a distintos torneos universitarios que se celebran cada año durante los dos primeros meses de competición (2K Classic, Maui Invitational, Cancun Challenge, Hall of Fame Classic, Battle 4 Atlantis, NIT Preseason Tip-Off, Paradise Jam, y un largo etcétera); la temporada regular, encuentros fijados por la comisión de cada conferencia que se disputan entre universidades de la misma conferencia, y que sirven para fijar las posiciones en la clasificación de cara al torneo de su conferencia; los torneos de conferencia, eliminatorias a partido único entre todos los miembros de una conferencia donde el vencedor tendrá billete directo al NCAA Tournament; y los torneos de post-temporada, siendo el más importantes de ellos el NCAA Tournament (o March Madness), que es donde se decide el campeón universitario de cada año.

Además del NCAA Tournament, existen otra serie de torneos de post-temporada que se disputan tras finalizar los torneos de todas las conferencias. El más prestigioso es el NIT (National Invitational Tournament), torneo en el que participan las mejores 32 universidades que no se han clasificado para el NCAA Tournament, y cuya fase final se disputa cada año en el Madison Square Garden neoyorkino.

También es importante reseñar el CBI (College Basketball Invitational), creado en 2007 y que compite directamente con el CIT (CollegeInsider.com Postseason Tournament), creado en 2009. En ambos torneos participan los 16 mejores equipos que no han sido invitados ni para el NCAA Tournament ni para el NIT.

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¿Cómo funciona realmente el NCAA Tournament?

NCAA Tournament, Big Dance, March Madness… todos hacen referencia a la auténtica locura de marzo. El culmen de la competición y objetivo de todos los equipos al principio de cada temporada.

Como hemos visto anteriormente, hay una enorme cantidad de equipos para una competición, por lo que es muy complicado conseguir un único ganador de entre todos ellos. Por esto, la NCAA instauró este March Madness (dado que este torneo empezó a realizarse durante el mes de marzo), un torneo final similar a los Playoffs de la NBA donde las 68 mejores universidades de la NCAA Division I se enfrentan a un único partido hasta coronar a un campeón.

Existen dos maneras para clasificarse a este torneo: bien siendo campeón de tu propia conferencia (a través de los torneos de conferencia donde se obtiene el pase automático) o por medio de invitaciones otorgadas por la comisión de la NCAA. Para otorgar estas invitaciones la NCAA se basa en un concepto conocido como RPI, compuesto por muchos condicionantes: balance de victorias/derrotas, balance de victorias/derrotas entre los equipos del top 25, el balance ante equipos más fuertes de otras divisiones más fuertes, dificultad de la conferencia en la que juegan, etc, y según este RPI se adjudican las invitaciones para completar los equipos del torneo.

Estas invitaciones, así como el calendario de enfrentamientos de primera y segunda ronda de este March Madness, son confeccionados por la propia comisión de la NCAA el domingo anterior al inicio del torneo, en un evento conocido como Selection Sunday que cada año trae cola por la elección de equipos para el torneo, lo que unido a la falta de transparencia del sorteo hace que siempre reciban críticas por parte del aficionado y los estudiantes.

En este paso, nos encontramos con un total de 68 universidades: 31 campeones de conferencia, el campeón del calendario regular de la Ivy League y 36 universidades invitadas. Estos 68 equipos finales se disponen en el cuadro eliminatorio clasificados en 4 regiones: South, East, West y Midwest, cuyas sedes van cambiando cada año. A continuación, se le asignan a las 68 universidades un seed (de 1 a 16), y en función de ese seed la comisión elige cada enfrentamiento de segunda ronda.

Para hacerlo en el formato eliminatorio que se comentó anteriormente necesitamos 64 equipos, por lo que nos sobran cuatro. Por ello, unos días antes del inicio del torneo se celebra el llamado First Four, instaurado desde 2010 debido a la ampliación del March Madness de 64 a 68 equipos. Este First Four consta de 4 encuentros a partido único disputados en Dayton (Ohio) entre ocho de los 68 equipos clasificados, donde el que pierda se irá para casa y el ganador se incorporará a la Segunda Ronda del Madness junto al resto de equipos. Los enfrentamientos de este First Four son también seleccionados por la comisión de la NCAA durante el Selection Sunday.

A partir de aquí se van enfrentando los equipos a partido único en Segunda Ronda, Tercera Ronda, Sweet Sixteen (semifinales de región) y Elite Eight (final de región), hasta que tengamos los campeones de cada una de estas 4 regiones. El campeón de cada una de las divisiones integrará la Final Four del March Madness, donde conoceremos al campeón de la temporada.

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¿Selection Sunday? ¿Cómo se eligen realmente los equipos para este NCAA Tournament?

En este artículo elaborado hace unos meses se explica con todo detalle el funcionamiento interno de este Selection Sunday: comité, modo de elegir a los equipos invitados, elección del cuadro final del NCAA Tournament, etc.

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¿En función de la temporada de tu equipo tienes más opciones para ser elegido en el draft?

No tiene nada que ver, aunque sí que es verdad que perteneciendo a una universidad de gran trayectoria histórica en el baloncesto tienes mucho mayor seguimiento, en lugar de una universidad de menor prestigio deportivo.

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¿Qué se necesita para ser elegido en el draft desde la NCAA?

Desde hace unos años, el único requisito para acceder al draft desde la NCAA es disputar un único año en la competición. los jugadores que tras su primer año se marchan de la universidad rumbo al draft de rookies se les conoce como «one-and-dones».

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¿Y cuántos años puede disputar un jugador en la NCAA?

En condiciones «normales», un jugador puede disputar de 1 a 4 años en la competición. Durante ese rango, el jugador puede decidir abandonar la NCAA -rumbo al draft de rookies, firmando por un equipo profesional o simplemente desentendiéndose del mundo del baloncesto, tras su primer, segundo, tercer o cuarto año.

Sin embargo, siempre hay excepciones. Por ejemplo, cuando un jugador se pierde toda -o parte de- la temporada por culpa de una lesión, puede solicitar a la NCAA un año de elegibilidad extra, y tener un quinto año en la competición. También se puede solicitar ese año extra cuando apenas has disputado partidos durante un año por motivos deportivos.

Un caso aparte es cuando los jugadores deciden cambiar de universidad durante su período universitario (esto se conoce como un transfer).  Cuando un jugador se transfiere a otra universidad debe obligatoriamente estar un año sin disputar ningún partido, aunque sí que podrá entrenar con su nuevo equipo. Pero existe una excepción dentro de los transfers, y es que cuando un jugador logra graduarse antes de acabar su ciclo universitario de cuatro años, puede pedir un transfer a una universidad sin que tenga que estar un año en blanco, pudiendo disputar la competición a la temporada siguiente (graduate transfer).

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