Estrellas NBA formadas en la universidad que no jugaron en Division I

Estrellas NBA formadas en la universidad que no jugaron en Division I

No es fácil jugar en la NBA. El selectísimo grupo de jugadores que son capaces de mantenerse en la élite del mejor baloncesto del mundo es más exigente cada año, y acceder a ella es cada vez más complicado. La evolución con el paso de las décadas ha sido también palpable, ya que hubo una época donde los jugadores se curtían durante varios años en la universidad antes de dar el salto definitivo a la NBA, más tarde permitieron a jugadores de High School dar el salto directamente sin pasar por la universidad y ahora… bueno, ahora es un poco las risas. One-and-dones, jugadores que hacen el paripé un año para jugar en la NBA al año siguiente, jugadores que directamente no ocultan sus cartas y se marchan directamente a G-League alejados del mundo universitario, ahora parece que también los chavales de 16 y 17 años podrán saltarse la universidad para poder prepararse para la NBA… Los tiempos cambian, y a día de hoy no sé si para mejor.

En cualquier caso, yo creo que la mayoría estamos de acuerdo en que la NCAA es un escaparate muy bueno para aquellos jugadores que desean tener un futuro en la NBA. El seguimiento del aficionado norteamericano es espectacular tanto por televisión como en los pabellones, y más en el torneo de todos los torneos, el NCAA Tournament, donde la NCAA cada año -salvo estos dos últimos por la pandemia- bate récords de audiencia y de entradas vendidas. Pero no ha sido siempre el camino habitual. Durante la historia del baloncesto universitario unos pocos elegidos han tenido la osadía y la fortuna de poder hacer buenas carreras en la NBA sin tener carreras destacadas en Division I, sin tener un cartel especialmente llamativo en High School ni tampoco teniendo cierta carrera o cierta base en el baloncesto internacional.

Unos pocos jugadores crecieron y disputaron sus carreras universitarias jugando a baloncesto en la NCAA Division II, NCAA Division III o en la NAIA y fueron capaces de convencer a scouts, técnicos y directivos de la NBA para tener una oportunidad allí. Unos tuvieron un paso testimonial, otros fueron buenas piezas de rotación, y unos pocos tuvieron el privilegio de ganar un anillo NBA o ser incluso All-Star. Quizás me deje algún nombre importante -la NCAA no se caracteriza por ser una institución precisamente pequeña- pero dejo 14 nombres que seguro que os suenan y que crecieron en la universidad lejos de los focos de la NCAA Division I.

Jerry Sloan – Evansville (1962-1965)

Vale, igual el primero tiene un poco de trampa. Conocemos de sobra las andaduras de Sloan en los banquillos NBA, siendo uno de los más grandes de siempre, pero comenzó su vida baloncestística como jugador de Division II cuando la universidad de Evansville todavía militaba en dicha división. Sloan fue elegido #4 del NBA Draft del 1965 -pese a haber sido elegido el año anterior en el #19, y regresar a college- después de dos años históricos en los Purple Aces donde consiguió ser doble campeón universitario de Division II. De hecho, el título de 1965 lo obtuvieron frente a la Southern Illinois del posteriormente nombrado Walt Frazier, dos futuras leyendas NBA enfrentadas entre sí en Division II. Sloan firmó una gran carrera NBA en los Chicago Bulls, donde fue dos veces All-Star, antes de que en 1976 tuviese que dejar de vestir de corto obligado por las lesiones. Eso sí, la NBA ganó a un formidable e histórico entrenador.

Walt Frazier – Southern Illinois (1963-1967)

Uno de los grandes nombres de la década de los 70 en la NBA fue sin duda Walt Frazier, ilustre ex-jugador de los New York Knicks -compañero del propio Phil Jackson durante sus títulos de 1970 y 1973- que comenzó también su andadura universitaria militando en la NCAA Division II. Frazier se caracterizó por tener grandes cualidades como jugador de football, pero finalmente desechó numerosas becas universitarias para jugar al football dada la poca tendencia de la época por la que jugadores afroamericanos se dedicasen al deporte del balón ovalado. Optó por jugar para los Salukis de Southern Illinois, donde fue dos veces nombrado mejor jugador de su conferencia y con quienes se proclamó subcampeón nacional. Jugó en Division II hasta 1967, fecha en que Southern Illinois ocupó finalmente una plaza en Division I, donde siguen a día de hoy, y donde se proclamó campeón del NIT con el propio Frazier como MVP. Poco decir de él a NBA, donde se convirtió en leyenda.

Phil Jackson – North Dakota (1964-1967)

Todos sabemos de sobra de la contribución del ‘Zen Master’ al mundo de la NBA como entrenador, pero -al igual que Jerry Sloan- antes tuvo un pasado más que notorio como jugador, donde estuvo varios años siendo pieza clave de la universidad de North Dakota, que si bien hoy en día sí que está en la NCAA Division I durante la época de Jackson fueron un destacado programa de Division II. Llegó a ser dos veces mejor jugador de su conferencia, galardón que le valió también formar parte del mejor quinteto All-American del país en 1966 y 1967, y en el propio 1967 fue elegido en el NBA Draft por los New York Knicks. De hecho, con los neoyorkinos consiguió ganar dos anillos de la NBA (1970 y 1973), nada mal para un chico de Montana que creció en North Dakota y sin los focos mediáticos del baloncesto universitario del más alto nivel.

Earl Monroe – Winston-Salem State (1963-1967)

Phil Jackson, Walt Frazier, Earl Monroe… Desde luego a los Knicks no se les dio mal arriesgar en el NBA Draft durante la década de los sesenta con jugadores ‘poco’ conocidos a nivel universitario. Pero tampoco era una apuesta muy arriesgada pese a su humilde procedencia. ‘The Pearl’ era una leyenda a nivel universitario en Division II con Winston-Salem State, donde fue campeón universitario de esta segunda división, mejor jugador de la competición y máximo anotador histórico de su conferencia. De hecho, en sus cuatro años como universitario promedió la friolera de 26.7 puntos de media por encuentro. Los Washington Bullets no dudaron en escogerlo con el #2 del NBA Draft de 1967, mismo draft donde también fueron elegidos Walt Frazier, Phil Jackson o Pat Riley, y en la franquicia capitalina iniciaría su leyenda.

Bob Dandridge – Norfolk State (1965-1969)

Dandridge fue sin duda uno de los grandes aleros de la década de los 70, formando parte de los Milwaukee Bucks campeones de 1971 junto a Lew Alcindor y Oscar Robertson y posteriormente con los Washington Bullets de Elvin Hayes y Wes Unseld en 1978, donde de hecho una canasta suya dio el anillo a los capitalinos frente a los Seattle Supersonics. Uno de los más grandes jugadores que ha dado el estado de Virginia, Dandridge se formó precisamente en la principal universidad HBCU del estado, Norfolk State, un humilde centro de la ciudad del mismo nombre de Division II que hasta 1997 no ‘ascendió’ a Division I y cuya tradición baloncestística apenas era relevante antes de la llegada de Dandridge, dándole un importante impulso al departamento deportivo. Fueron los propios Milwaukee Bucks los que apostaron por él en cuarta ronda del NBA Draft de 1969 tras terminar ciclo universitario con los Spartans.

Elmore Smith – Kentucky State (1968-1971)

La NAIA es una entidad educativa de un nivel menor al de la NCAA, pero que también aglutina una gran cantidad de programas deportivos en sus casi 250 instituciones que lo forman hoy en día. A lo largo de la historia no han surgido muchos jugadores NBA procedentes de esta competición, pero sin duda uno de los más importantes fue Elmore Smith, portentoso pívot de siete pies que marcó una época bajo tableros durante la década de los 70 en la NBA. Smith disputó tres años como universitario en Kentucky State, siendo pieza fundamental en sus dos últimos años con sendos campeonatos nacionales. Sus números y su poder intimidatorio eran de otro mundo, terminando su carrera universitaria con 21.3 puntos y 22.6 rebotes de promedio. Los Buffalo Braves no dudaron en escogerle con el pick #3 en el NBA Draft de 1971, solo por detrás de dos leyendas como Austin Carr y Sidney Wicks.

George Gervin – Eastern Michigan (1970-1972)

Antes de ser una estrella de la ABA primero y de la NBA a posteriori, ‘The Iceman’ jugó en Ypsilanti para la universidad de Eastern Michigan, en Division II, donde no tardó en convertirse en estrella universitaria. Ya en su temporada sophomore promediaría casi 30 puntos por encuentro, pero su fuerte carácter y sus incursiones extradeportivas le impidieron ser más grande de lo que ya de por sí fue a nivel universitario, marchándose de manera anticipada a profesionales en 1972. Eso sí, el gran tirón mediático provocado por Gervin les valió a los Eagles obtener una plaza en Division I posteriormente, estando desde 1973 compitiendo allí. Y a Gervin le llegó pronto el éxito a nivel profesional, siendo nueve veces All-Star, leyenda de los San Antonio Spurs y uno de los más grandes anotadores que ha tenido la NBA en su historia.

Jack Sikma – Illinois Wesleyan (1973-1977)

Sin duda hoy las nuevas generaciones conocerán más a su hijo Luke, ex de Canarias y Valencia que milita actualmente en el Alba de Berlín tras haberse formado en la NCAA en la universidad de Portland, pero Jack es todo un miembro del Hall of Fame al que recordamos sobre todo su trayectoria por los Seattle Supersonics durante finales de los 70 y principio de los años 80. Natural de Illinois, Jack apreciaba notablemente a su entrenador en Illinois Wesleyan y se comprometió con la universidad durante sus cuatro años de elegibilidad, obviando el interés que recibía cada año de universidades de Division I. Sikma jugó en los Titans en NCAA Division III, promediando más de 21 puntos y 13 rebotes por encuentro y siendo elegido 3 veces jugador del año de su conferencia y 2 veces en el mejor quinteto de la competición. Directamente desde Division III fue elegido en Primera Ronda del NBA Draft de 1977 (elección #8) por los Sonics, un riesgo que sin duda mereció la pena.

Terry Porter – Wisconsin–Stevens Point (1981-1985)

Uno de los bases más importantes que han pasado por la historia de los Portland Trail Blazers, Terry Porter, tuvo un paso muy escueto por NCAA. Jugó en su Wisconsin natal para la universidad de Wisconsin–Stevens Point en la propia Stevens Point, una pequeña ciudad a más de 200 kilómetros de Milwaukee, y debutaría en la competición deportiva donde militaba la universidad en 1981, la NAIA. Tres años estuvo Porter jugando en la NAIA, donde fue nombrado en una ocasión mejor jugador del NAIA Tournament y consiguiendo el subcampeonato nacional, y en su año senior la universidad se integró dentro de la NCAA Division III. Su gran rendimiento en la universidad fuera de los grandes focos le valió para ser incluido en la lista preliminar de la selección USA para los JJ.O. de Los Angeles en 1984, pero finalmente fue cortado. En 1985 fue escogido en el NBA Draft con el #24, algo impensable para un jugador de Division III hoy en día.

Charles Oakley – Virginia Union (1981-1985)

No soy fan de los Knicks, lo prometo. Si bien es conocido por formar parte de los míticos Knicks de los 80 y 90 junto a Pat Ewing y John Starks, debutó en la NBA siendo lugarteniente de Michael Jordan en los Chicago Bulls, siendo pieza importante del balance defensivo del equipo. Pese a su buena carrera NBA, Oakley no tuvo ofertas de programas de Division I y tuvo que desarrollar su carrera universitaria en Virginia Union, una HBCU de Division II ubicada en la ciudad de Richmond. En los Panthers tuvo una carrera excepcional, siendo Player of the Year durante su año senior tras promedios de 24 puntos y 17 rebotes de media por encuentro. Su gran potencial defensivo y su gran trabajo en la pintura le valió que fuese escogido en 1985 con el #9 del NBA Draft, por delante de futuras leyendas como Karl Malone, Joe Dumars o Arvydas Sabonis.

Manute Bol – Bridgeport (1984-1985)

La historia de Manute ha sido conocida desde siempre. Descubierto por Don Feeley, por entonces entrenador de la universidad de Fairleigh Dickinson, convenció a Bol de irse a jugar a baloncesto a Estados Unidos, y tras muchas ideas y venidas con problemas con su elegibilidad, con la inquietud por parte de la NCAA de acuerdo a su edad real y sus problemas con el idioma hizo que empezase a jugar a baloncesto en Division II en la universidad de Bridgeport, en Connecticut, entrenada por un buen amigo de Feeley, Bruce Webster. A su vez, asistía a programas de idiomas para tratar de integrarse poco a poco en la sociedad norteamericana. Durante su único año en Bridgeport, Manute promedió 22.5 puntos, 13.5 rebotes y 7.1 tapones por encuentro, haciendo que triplicasen la asistencia al pabellón de la universidad respecto al año anterior solo para ver sus continuas exhibiciones en la pista. La NBA no tardaría en llamar a su puerta, siendo elegido ya al año siguiente de su debut universitario en Segunda Ronda por los Washington Bullets.

Dennis Rodman – SE Oklahoma State (1983-1986)

Si bien tuvo un primer año como universitario en North Central Texas, un Junior College, tuvo que transferirse a partir del segundo año a Southeastern Oklahoma State debido a sus problemas académicos. En los Savage Storm, por entonces en la NAIA aunque actualmente son miembros de Division II, ‘El Gusano’ rompió todos los registros de la universidad a nivel reboteador, y también buena parte de los registros de la NAIA en este campo. En sus tres años en Southeastern Oklahoma State formó parte del mejor quinteto de la competición, y a nivel colectivo lideró a su universidad a semifinales del NAIA Tournament. Sus promedios en la NAIA fueron unos terribles 25.7 puntos y 15.7 rebotes de media por encuentro. Poco podemos decir de su trayectoria en la NBA, donde fue elegido en Segunda Ronda por los Detroit Pistons donde sumó 2 de sus 5 anillos en su poder. Luego terminó de hacer historia junto a Michael Jordan en los Bulls.

Scottie Pippen – Central Arkansas (1983-1987)

Precisamente ex-compañero de Rodman en los Bulls, Scottie Pippen fue otra de esas estrellas y futuras leyendas emergentes que comenzó su andadura universitaria fuera de los focos que proporciona la Division I. Natural de Arkansas, Scottie decidió no irse muy lejos de su hogar y jugar para los Bears durante la década de los 80, cuando éstos todavía eran miembros de la NAIA. Su explosión fue muy tardía, ya que entró en la universidad como walk-on y no fue hasta su año senior en 1987 cuando de verdad empezó a atraer miradas más importantes tras promediar 23.6 puntos, 10 rebotes y 4.3 asistencias de media. Su polivalencia y su dominio en el lado defensivo del juego hizo que Chicago Bulls apostase muy fuerte por él en el NBA Draft de 1987, donde los Seattle Supersonics le habían elegido con el #5, pactando un traspaso con los de la costa oeste para que Pippen recalase en Chicago ya en su año rookie. El resto, como todo el mundo sabe, es pura historia del baloncesto NBA.

Ben Wallace – Virginia Union (1994-1996)

En los últimos treinta años apenas hemos visto a jugadores de Division II, III o de NAIA asentándose en el baloncesto NBA. El caso más destacado probablemente sea el de Ben Wallace, que jugó durante dos años en Cuyahoga Community College (NJCAA) antes de emprender su viaje a Virginia Union, la misma universidad de Division II donde se formó previamente Charles Oakley, quien fue de hecho su mentor y quien le recomendó asistir a su misma universidad. Su paso por los Panthers fue provechoso, liderando al equipo hasta la Final Four del NCAA Tournament de Division II con promedios de 13.4 puntos y 10 rebotes, pero no fue suficiente para que nadie de la NBA apostase por él en el NBA Draft de 1996. Tras un breve escarceo por Italia, los Washington Bullets le dieron su primera oportunidad meses más tarde, aunque no fue hasta el 2000 con su llegada a los Detroit Pistons cuando marcaría una época y se convertiría en uno de los mejores jugadores defensivos que ha tenido la NBA en su historia.

 

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