Montverde Academy, un instituto con aires de NBA

Montverde Academy, un instituto con aires de NBA

Hoy me salgo un poco de contexto -solo un poco, que al final todo está relacionado, como ya sabéis- y dejo de medio lado la competición universitaria como tal para descender un poco más a baloncesto base. Desde las escuelas de High School se aprecia y se trabaja el talento de los jugadores, y de hecho muchas estrellas y leyendas NBA han salido directamente de sus aulas directos a una franquicia. No es raro que en Estados Unidos se tenga tanto interés en la formación de jóvenes promesas a tan alto nivel.

Hoy os traigo en la Newsletter de hoy a una de las escuelas privadas más importantes del país, y que ha formado a no pocas estrellas NBA: Montverde Academy.

 

Montverde Academy, fábrica de talento NBA

Sé que no es sencillo seguir la temporada de baloncesto universitario, pero os dejo como consuelo que mucho más difícil seguir el día a día del baloncesto de High School. Ya no hablamos de baloncesto de instituto a nivel nacional, ya hablamos de campeonatos regionales, campeonatos estatales más innumerables torneos repartidos por toda la geografía estadounidense. Reconozco que una vez lo intenté para sentar unos mínimos de conocimientos al respecto, pero entre la falta de información existente y lo complejo de la competición acabé dejándolo pendiente (una vez más). Son múltiples e históricas las escuelas e institutos donde se han formado jugadores de baloncesto de muy alto nivel, y muchas de estas escuelas han adaptado su plan de estudios para formar a estos estudiantes de futura élite deportiva ganándose una más que merecida fama.

Hoy os vengo a hablar de una de ellas en concreto, Montverde Academy, una entidad privada de gran reconocimiento académico y -sobre todo- deportivo ubicada a unos 40 kilómetros de Orlando, en Florida, y que ha exportado innumerable talento a grandes programas deportivos de la NCAA. Un centro de más de 150 hectáreas, casi 1500 alumnos en el total de sus cursos -casi la tercera parte son estudiantes internacionales- e instalaciones y residencias de todo tipo para alojarlos durante el curso escolar.

A nivel de baloncesto lleva diez años dirigido en los banquillos por Kevin Boyle, ya todo un mito del baloncesto de High School, que venía de otro gran programa de baloncesto de High School como St. Patrick, en New Jersey, donde formó a jugadores del calibre de Kyrie Irving, Michael Kidd-Gilchrist, Corey Fisher, Samuel Dalembert o Al Harrington. Con su llegada a Montverde, Boyle siguió reclutando jugadores de gran potencial profesional, pasando por sus manos talentos como los de Joel Embiid, Ben Simmons, D’Angelo Russell, R.J. Barrett, Precious Achiuwa o más recientemente Scottie Barnes y Cade Cunningham. Puede presumir de ser el único entrenador en formar a dos #1 del draft (Simmons e Irving), dos #2 (Kidd-Gilchrist y Russell) y dos #3 (Embiid y Barrett), aunque este saco se ampliará probablemente en este próximo draft con Cade Cunningham, que será también con seguridad top 3.

Su buena labor como coach y reclutador le llevó, de hecho, a conseguir su sexto campeonato nacional esta misma temporada, batiendo a Sunrise Christian Academy liderados por otras dos futuras estrellas como Caleb Houstan y Langston Love, cerrando una de las mejores generaciones de jugadores de instituto de la historia.

 

El ‘Dream Team’ de High School

La temporada 2019-2020 dejó una generación de jugadores de ensueño en Montverde. De hecho, muchos analistas han ratificado de que ha podido ser la mejor generación que ha pasado nunca en un campeonato de High School. Los Eagles lo ganaron todo esa temporada, un bestial 25-0 de manos de jugadores que han hecho las delicias de los aficionados universitarios este último año, como Cade Cunningham (Oklahoma State), Scottie Barnes (Florida State) o Moses Moody (Arkansas), claves en el éxito del equipo. También participaron este último año en la NCAA nombres como Day’Ron Sharpe (North Carolina), Zeb Jackson (Michigan) o Keegan Harvey (Charleston) aunque sus temporadas freshmen fueron más discretas.

Pero además, hablamos de un equipo cargadísimo de talento NBA no solo para la temporada que viene. Hasta ocho jugadores de ese equipo campeón de 2020 estuvieron clasificados entre los 65 mejores jugadores de sus respectivas camadas: Cunningham (#1, 2020), Barnes (#8, 2020), Sharpe (#14, 2020), Moody (#38, 2020) y Jackson (#65, 2020) además de Langston Love (#25, 2021), Caleb Houstan (#4, 2022) y Dariq Whitehead (#8, 2022). Y todo esto en un equipo que venía de perder el año anterior a Precious Achiuwa (Memphis, Miami Heat), Omar Payne (Florida) o Balsa Koprivica (Florida State), jugadores que han sido muy importantes a nivel universitario. Una salvajada.

El dominio de los partidos de Cunningham y Barnes era irreal, dos jugadores con la capacidad de ser dominadores a nivel universitario que hacían y deshacían a su antojo a nivel de High School. Cunningham podía jugar hasta en tres posiciones diferentes y Barnes abarcar las cinco, podía jugar donde le placía. A ellos se les añadía la excelsa muñeca y la capacidad de sacrificio defensivo de Moody, no tan mediático como sus compañeros pero cuya aportación siempre era decisiva en ataque y atrás y un pívot versátil y fuerte como Sharpe para jugar con una referencia interior pura, pero también con esa dosis de polivalencia que caracterizaba al equipo. Pero además las futuras generaciones con Love, Whitehead y Houstan al frente apretaban para tener minutos de importancia pese a semejante talento que tenían delante, tres jugadores de corte anotador y de buen físico todavía por formar. Y sin olvidar a Zeb Jackson, que daba minutos de oro desde el banquillo.

Esta Montverde Academy de 2020 era descomunal. Como comentaba anteriormente, muchos analistas han analizado estos dos últimos años si esta generación de jugadores es la más talentosa que se ha juntado en un mismo equipo de High School, pero en las últimas décadas han habido muchos equipos de High School que le han podido hacer sombra. Hablamos de la Oak Hill de Jerry Stackhouse, Jeff McGinnis o Mark Blount; la Southwestern Detroit de Jalen Rose, Voshon Leonard y Howard Eisley; la Dunbar Baltimore de Muggsy Bogues, Reggie Lewis, Reggie Williams o David Wingate… Más recientemente también coincidieron los tres hermanos Ball Onyeka Okongwu en Chino Hills; Greg Oden y Mike Conley en Lawrence North y también D’Angelo Russell y Ben Simmons fueron compañeros hace años en esta propia Montverde Academy.

Como para reírse de los ‘Big Three’ que estos últimos años se han creado en la NBA.

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